«Calígula», que puede verse en el Romea de Barcelona
«Calígula», que puede verse en el Romea de Barcelona - ABC

El artículo 155 revitaliza las cifras de las industrias culturales en Cataluña

Teatros, cines, salas de conciertos e incluso el Liceo han visto crecer sus números en noviembre tras la vuelta de la calma y el aumento del consumo

Barcelona /MadridActualizado:

Los empresarios de la cultura catalana no quieren echar más leña al fuego. Con lo que han pasado -y todavía pasan- ya tienen suficiente. Sobre todo en un sector que justo empezaba a recuperarse tras una crisis económica que les devastó igual que a todos, por ser las actividades culturales las primeras a las que las familias renuncian cuando llega la hora de apretarse el cinturón. Pese a esta prudencia, los principales empresarios y directivos del mundo cultural catalán coinciden en señalar que el negocio se les vino abajo los meses de septiembre y octubre. Entonces la tensión política por el referendo ilegal colapsó las conversaciones, sembró la incertidumbre y paralizó las transacciones y las demás actividades comerciales.

En cambio, durante el mes de noviembre, tras la aplicación del artículo 155, se ha notado una cierta remontada. No ha sido el mejor noviembre de todos los tiempos, pero de un descenso de un 30% de promedio se ha pasado a un 10% de la actividad del mismo mes del año anterior, según las fuentes consultadas.

TEATRO

En el mundo del teatro se respira un cierto alivio por haber superado las pésimas cifras de taquilla que se registraron en octubre, en los momentos de mayor tensión social. Daniel Martínez, presidente de Focus, una de las productoras más potentes de España -si no la que más-, asegura sin embargo que «estamos todavía un 15% por debajo de las cifras normales para estas fechas». No se atreve a relacionar la recuperación del teatro con la aplicación del artículo 155. «Lo que ha ocurrido es que se ha recuperado la normalidad que se había perdido, y ello ha repercutido no solo en la vuelta de los espectadores al teatro, sino en la recuperación del consumo en todos los órdenes». Los productores teatrales miran con preocupación el futuro, y esperan que el panorama de recuperación no cambie después de las elecciones del 21 de diciembre, sean cuáles sean los resultados.

El Liceo ha vuelto a llenar la sala
El Liceo ha vuelto a llenar la sala-ABC

Uno de los emblemas de la cultura catalana (y por ende de la española) es el Gran Teatre del Liceu. El coliseo barcelonés ha recuperado la sonrisa en las últimas semanas, ya que ha podido colgar el cartel de «No hay billetes» en alguna de las funciones de «Tristán e Isolda». Durante el mes de octubre sufrió pérdidas cercanas a los 400.000 euros con respecto a temporadas anteriores. Noviembre ha supuesto la vuelta a la normalidad, e incluso se ha notado un repunte en los paquetes de regalo de Navidad. A falta de cifras concretas, desde el Liceu sí reconocen que por el momento se han estabilizado tras el bajón sufrido después del verano.

Pero no les ha ido igual a todos. La Sala Muntaner asegura que ha «bajado este último mes» y no ha remontado. Desde el Teatre Lliure sostienen que mantienen «las cifras habituales. No hubo bajón con el referéndum, sólo un pequeño descenso en abonos». Y en el Mercat de les Flors tampoco han notado «especialmente la bajada, salvo en el estreno de la histórica pieza “Rosas danst Rosas” de la compañía belga Rosas del 3 al 5 de octubre. La danza tienen un público minoritario».

MÚSICA

Como ha ocurrido con el teatro, las entradas anticipadas para los conciertos han sido las más afectadas por las turbulencias políticas, llegando en algunos casos al 50% de caída en el Festival del Mil.leni o el 20% en el Palau de la Música. Pero la aparente normalidad parece haber encauzado la situación. Es significativo que en las últimas semanas las grandes promotoras hayan puesto a la venta algunos de los conciertos más destacados de la próxima temporada y que la mayoría de ellos gocen de unas ventas significativas. Mientras Pearl Jam agotó en pocas horas su concierto de julio en el Palau Sant Jordi, Bruno Mars ha vendido más de 40.000 entradas para su actuación en el Estadi Olímpic y Bob Dylan no anda muy lejos de colgar el cartel de entradas agotadas para el Liceu. La proximidad de las fechas navideñas también influye. La mayoría de festivales han empezado a enseñar sus cartas en los últimos días, lo que ha supuesto un empujón del que, sin embargo, no se acaban de beneficiar las programaciones regulares de las salas, algo más inmunes a la remontada.

Depeche Mode, que llenó en Barcelona, actúa este fin de semana en Madrid
Depeche Mode, que llenó en Barcelona, actúa este fin de semana en Madrid-ABC

CINE

En lo que a la industria cinematográfica respecta, Adolfo Blanco, dueño de los Cines Verdi, uno de los más importantes exhibidores de cine en la Ciudad Condal, reconoce que «se tocó fondo, pero desde que se convocaron elecciones y se pararon las caceroladas y las manifestaciones hemos notado una recuperación paulatina. Llegamos a perder el 30% de los espectadores, pero en estos primeros días de diciembre ya hemos recuperado hasta conseguir las cifras del año pasado por estas fechas. Mientras no haya más sustos vamos en el buen camino».

LIBROS

José Crehueras, presidente de Planeta, destaca «los brazos abiertos con que nos ha recibido el resto de España desde que nos llevamos de Cataluña la sede social de Planeta» y aunque no se atreve a relacionar directamente el 155 con la recuperación de noviembre, afirma que «desde que la situación política se ha calmado las cosas nos van mucho mejor». El comprensible intento de no politizar el debate cultural no esconde la realidad: trasladar la sede social de una empresa no es una decisión cultural, sino política, y la situación política más calmada que vive Cataluña la trajo sin ningún género de duda la aplicación del 155.

Otras fuentes del sector editorial confirman la caída en la venta de libros en Cataluña a raíz del «procés» y aseguran que dicho descenso se ha mantenido en el mes de noviembre y en lo que va de diciembre. Se habla de una bajada de más del 10% en las cifras de facturación, sin atisbar recuperación, de momento. Las mismas fuentes sostienen que en el resto del Estado las ventas se han mantenido en los últimos meses, con un ligero repunte al alza comparado con 2016 -y sobre todo con respecto a los años previos, desde el inicio de la crisis en 2008-, aunque sin experimentar la caída que ha sufrido Cataluña.