Una de las obras confiscadas, una escultura jónica de la cabeza de un carnero
Una de las obras confiscadas, una escultura jónica de la cabeza de un carnero - New York District Attorney’s Office
Nueva York

Confiscan un tesoro de arte antiguo al multimillonario Michael H. Steinhardt

Los investigadores de la Fiscalía de Manhattan entraron en la lujosa vivienda del inversor judío, donde buscaban obras de arte que podrían haber sido robadas de Grecia e Italia. Se han llevado piezas por valor de 1,1 millones de dólares

Corresponsal en AtenasActualizado:

El fiscal de Manhattan Cyrus H. Vance Jr. lleva años luchando por el retorno de antigüedades saqueadas descubiertas en Nueva York y su regreso a sus países de origen. Los medios norteamericanos han subrayado que en los últimos meses Vance ha conseguido devolver ya una serie de obras de arte a sus países de origen, investigando tanto en grandes museos como en casas de subastas y colecciones privadas que se encuentran en su jurisdicción.

Este mismo viernes, los investigadores de la Fiscalía de Manhattan entraron en la lujosa vivienda del multimillonario inversor judío Michael H. Steinhardt, de 77 años, situada en la Quinta Avenida con la Calle 79. En esta vivienda de tres pisos y en la oficina del inversor, situada en el 712 de la Quinta Avenida, buscaban obras de arte que la fiscalía sospecha de haber sido robadas de Grecia e Italia.

Frasco de terracota de Apulia con forma de cabeza africana del s.IV a.C.
Frasco de terracota de Apulia con forma de cabeza africana del s.IV a.C.- New York District Attorney’s Office

Las fotos que han sido distribuidas por la Oficina del Fiscal del distrito de Nueva York muestran los objetos confiscados este viernes de la colección de Steinhardt: un vaso de cerámica blanca utilizado para almacenar aceite o pomadas denominado lécito (lekythos) del s.V a.C. mostrando una escena funeraria con la figura de una mujer y un joven, valorado en un mínimo de 380.000 dólares, así como una lechuza y un pato de cerámica de estilo protocorintio (730 a 620 a.C.) valorados en 250.00 dólares. También confiscaron un frasco de terracota de Apulia con forma de cabeza africana del s.IV a.C., una escultura jónica de la cabeza de un carnero y una vasija denominada aryballos de cerámica atica para aceites y perfumes del principio del s.V a.C. Según la Fiscalía, todos estos objetos fueron comprados en los últimos 12 años por un valor total de 1.100.000 dólares, según los documentos presentados.

Según recoge el «New York Times», el inversor judío también conocido por ser un gran mecenas y coleccionista de arte clásico griego desde hace treinta años, no quiso comentar «por el momento» sobre la confiscación de nueve objetos de su colección privada que se encontraban en su vivienda. Pero se esperan noticias sobre estos objetos y el resto de su colección ya que algunos de los objetos devueltos a Líbano en los pasados meses eran suyos. Steinhardt explicó cómo los había adquirido de una pareja norteamericana, Lynda y William Beierwaltes, que los habían comprado a un anticuario británico, Robin Symes, en Londres.

Una oficina contra el tráfico de antigüedades

El Fiscal Vance ha formado una oficina especialmente dedicada al trafico de antigüedades para que siga este trabajo, encabezada por Matthew Bogdanos, otro fiscal de dicho distrito. Bogdanos es de origen griego (sus padres tuvieron su propio restaurante griego en Manhattan) y tras servir en el cuerpo de los marines estudió una licenciatura y un máster sobre estudios clásicos nada menos que en la universidad de Columbia, así como la carrera de derecho.

Entre las últimas antigüedades devueltas en estos últimos meses se encuentran tres esculturas antiguas del s.VI a.C. procedentes del Templo de Eshmun y robadas durante la guerra civil fueron devueltas al Líbano, estando una de las esculturas, la cabeza de un toro, expuesta en ese momento como préstamo en el Museo Metropolitan. Asimismo se devolvió una escultura budista a Pakistán y un mosaico geométrico que se encontraba en una embarcación de ocio del emperador Calígula que había adquirido un anticuario y servía de mesa.

La actuación de Vance, calificada como agresiva por los coleccionistas que viven en Nueva York, se basa en una ley de este estado que permite a su Fiscalía devolver propiedades robadas directamente a sus propietarios, mientras que los coleccionistas preferirían que estos temas sobre la proveniencia de antigüedades se trataran en los tribunales civiles. Pero el trabajo de su oficina es importante: cuando los fiscales de Manhattan presentaron fotos de la colección del matrimonio Beierwaltes a las autoridades griegas e italianas, fueron informados que unas diez obras de arte que vendieron al inversor Steinhardt y otras seis que se encuentran en la galería Phoenix Ancient Art Gallery en la Calle 66 habían sido robadas.