La Puerta de los Siete Suelos, en el conjunto munumental de la Alhambra
La Puerta de los Siete Suelos, en el conjunto munumental de la Alhambra - EFE

La Alhambra abre este mes al público la enigmática Puerta de los Siete Suelos

Habitualmente cerrada por motivos de conservación, a través de ella entraron las primeras tropas castellanas, tras el pacto suscrito entre los Reyes Católicos y Boabdil, el 2 de enero de 1492

GRANADAActualizado:

La Alhambra de Granada abre al público durante el mes de noviembre y de forma excepcional la Puerta de los Siete Suelos, que se edificó en su actual configuración probablemente hacia mediados del siglo XIV, en época de Yusuf I, sobre otra anterior más pequeña.

Todos los martes, miércoles, jueves y domingos los visitantes que lo deseen tendrán la oportunidad de acceder a este espacio, cerrado habitualmente por motivos de conservación, con la entrada Alhambra General o Alhambra Jardines.

El espacio está situado en el flanco sur de la muralla, que cierra y protege a la Alhambra, y destaca por su monumentalidad, decoración y complejidad estructural, unido a un marcado sentido simbólico, con el que los sultanes pretendían expresar su capacidad y grandeza.

Ante ella se presenta un baluarte de artillería, independiente pero integrado en la puerta tras la conquista cristiana, es la más próxima a la Medina y debió tener un cierto carácter ceremonial ya que, según las crónicas, se desarrollaban ante ella justas y paradas militares.

Esta puerta es uno de los lugares más enigmáticos de la Alhambra, seguramente debido a la proliferación de leyendas en torno a ella, entre las que se encuentra la recogida por el escritor norteamericano Washington Irving (1783-1859) «El legado del moro», en sus famosos «Cuentos de la Alhambra», a la que debe su actual denominación popular.

Su disposición es en recodo, elemento defensivo muy característico que la refuerza, ya que obliga a los posibles atacantes a realizar uno o más quiebros antes de acceder al interior.

A través de la Puerta de los Siete Suelos entraron las primeras tropas castellanas, tras el pacto suscrito entre los Reyes Católicos y Boabdil, el 2 de enero de 1492, según ha informado hoy el patronato que gestiona el monumento nazarí.