Alfonso XIII deposita una corona de flores en el cementerio de Verdún (Francia)
Alfonso XIII deposita una corona de flores en el cementerio de Verdún (Francia) - ABC

1914-18: la guerra que sacudió la conciencia de los españoles

Mañana se inaugura en la Fundación Ortega-Marañón el congreso internacional «La Gran Guerra en la España de Alfonso XIII»

MADRIDActualizado:

España fue neutral en laI Guerra Mundial, pero no permaneció ajena al conflicto ni a sus consecuencias. Aparte de impulsar la economía y modernizar la industria del país, la Gran Guerra fue un aldabonazo de conciencia para todos, empezando por el joven Rey, que tenía 28 años cuando empezó. El conflicto que desangró Europa cambió el discurso de los políticos y los intelectuales, democratizó la forma de hacer diplomacia, modificó la manera de ejercer la solidaridad y también enfrentó a la sociedad española en dos bandos. Las investigaciones históricas más recientes han demostrado que, a diferencia de lo que se pensaba, la Gran Guerra tuvo un enorme impacto en la España de hace cien años, como ya intuyó Ortega y Gasset en su célebre ensayo «Vieja y nueva política».

Todo ello se analizará la próxima semana en el Congreso Internacional «La Gran Guerra en la España de Alfonso XIII», organizado por la Fundación Institucional Española y el Departamento de Historia Contemporánea de la Universidad Complutense, en colaboración con el Instituto de Humanidades y Ciencias de la Salud de la Fundación Ortega-Marañón. El congreso tiene un doble objetivo: por un lado, una puesta al día de las investigaciones más recientes y, por otro, su difusión al público no especializado.

«Durante mucho tiempo se desatendió el estudio del impacto de la I Guerra Mundial en España porque se había mantenido neutral. Sin embargo, las investigaciones más recientes han puesto de manifiesto que influyó en muchos órdenes de la vida, y nuestra intención es reflexionar sobre ello», explica Zorann Petrovici, codirector del congreso.

Matrimonios y tertulias

Uno de los hechos más llamativos es la división de los españoles en dos bandos, en contraste con la neutralidad oficial. Y es que el conflicto llegó a desunir matrimonios y a romper tertulias de amigos, según manifiestan los organizadores del congreso. Esa división, atenuada por la buena educación, también se vivía en el Palacio Real, donde la madre de Alfonso XIII, María Cristina de Habsburgo, defendía el bando germanófilo, mientras que la esposa del Monarca, la británica Victoria Eugenia, apoyaba a los aliados.

«Cada sector de la población se identificó con uno de los dos bandos», relata Petrovici. «La Iglesia, la aristocracia y una parte del Ejército se alinearon con el bando germanófilo, porque para ellos representaba el orden y la disciplina. Y otro sector de la sociedad se identificó con el bando de los aliados, al que vinculaba con el liberalismo y la democracia». «Una buena parte de los intelectuales españoles se sentían más cercanos a Francia, no solo porque representaba la democracia que ellos querían para España, sino también porque se aproximaban más a sus corrientes intelectuales». No obstante, «algunos intelectuales tuvieron las filias repartidas entre los dos bandos», porque también admiraban a los grandes filósofos alemanes.

La nueva diplomacia

En el congreso se analizará la figura del Rey Alfonso a través de dos hechos fundamentales. Por un lado, el profesor Antonio Niño Rodríguez, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad Complutense, explicará la implicación de Alfonso XIII en la política exterior, un «Rey político» que en ocasiones intervino directamente, sin pasar por los ministerios. Y, por otro lado, el director del Archivo General de Palacio, Juan José Alonso, expondrá la ingente labor humanitaria desplegada por Alfonso XIII desde la Oficina de la Guerra Europea. Una especie de «oficina de la esperanza» que el Monarca instaló en el Palacio Real para atender a los 220.000 europeos que le pidieron ayuda para localizar a soldados y civiles caídos, heridos o desaparecidos en el frente.

Alonso relatará cómo el Rey puso su Secretaría particular, sus contactos y la red de embajadas de España al servicio de una inmensa obra humanitaria que permitió conmutar algunas penas de muerte, repatriar a miles de hombres y llevar consuelo a muchos más. Alonso prepara ahora un portal web sobre la Oficina de la Gran Guerra, que permitirá a cualquier persona acceder a los más de 220.000 expedientes de búsqueda, hacer geolocalizaciones y relacionar las búsquedas por familias o por batallas.

El congreso lo abrirá mañana el director del Instituto de Humanidades y Ciencias de la Salud Gregorio Marañón, Antonio López Vega, quien explicará que 1914 fue «mucho más que una guerra; fue el año que cambió la historia». «Las mujeres, que habían sido obviadas en la historia de la humanidad, se convirtieron en sujeto historico activo. Y los intelectuales, en uno de los taumaturgos del siglo XX –explica–. Se produjo el despertar de Estados Unidos como potencial mundial y cambió la estructura económica mundial con la apertura del Canal de Panamá».

Transformaciones radicales

«Se produjeron transformaciones radicales en la moralidad, fruto de las teorías freudianas sobre la sexualidad. Cambiaron las costumbres, el sexo dejó de ser un tabú y empezó a ser una cuestión científica».

Einstein, con su teoría de la relatividad, llevó la «incertidumbre al pensamiento contemporáneo, lo que incidió en la filosofía y el arte. La imagen empezó a desestructurarse y apareció el cubismo, y la música se descompuso a su mínima expresión, creando la dodecafónica», añade López Vega.

Entre mañana y el jueves, dieciocho conferenciantes presentarán sus ponencias sobre el Rey y América (José Antonio Montero, UCM), Alfonso XIII, Francia y la Guerra (Jean-Marc Delaunay, de la Universidad Sorbonne Nouvelle), la neutralidad de España (Hipólito de la Torre, UNED), el impacto político y social de la guerra (Maxiliano Fuentes, Universidad de Gerona), la prensa española en la I Guerra Mundial (Juan Manuel Barceló, UCM) o el influjo de la guerra en la cuestión nacional de España (Xosé Manoel Núñez Seixas, USC), entre otros temas. Y el jueves será el historiador y académico Juan Pablo Fusi quien lo clausure con una conferencia titulada «Entre España y Europa: Ortega 1918-30».