Cultura

La verdadera historia de «Keep Calm and Carry On», el póster que nunca se utilizó

Rebecca Lewis investigó por qué las autoridades renunciaron a la propaganda para subir la moral de la población británica bajo las bombas nazis

Cartel original que apareció en el año 2000 en una caja de libros comprada por Stuart Manley
Cartel original que apareció en el año 2000 en una caja de libros comprada por Stuart Manley - abc
j. g. calero. - caleroje - Madrid - Actualizado: Guardado en: Cultura

Es uno de los carteles más famosos de la historia y su éxito se ha extendido en la última década, con variaciones turísticas hasta la náusea que conjugan el «Keep Calm» con cualquier frase. El atractivo de su origen es que se imprimió con el fin de mantener alta la moral y dar una muestra de flema estoica en el Londres azotado por las bombas del Ejército nazi.

Pero lo que no todo el mundo sabe es que este cartel nunca fue utilizado en los años del castigo de Hitler a las ciudades inglesas. En realidad saltó a la fama en el año 2000 después de haber permanecido casi 60 años oculto. La historia real del «Keep Calm and Carry On» (Mantenga la clama y continúe) la hemos podido conocer gracias a las investigaciones de la doctora Rebecca Lewis.

Tres carteles originales diferentes

Cuando los británicos asumieron que la guerra era inevitable, los dirigentes de la época trataron de hacer la lógica provisión de instrumentos defensivos. Uno de los menos tangibles y que resultaba de gran importancia para todos era la moral entre la población, habida cuenta de que el enemigo era fuerte y se temían grandes cantidades de bajas. Después de la Guerra Civil española había quedado claro que el bombardeo a las ciudades tenía como objetivo precisamente minar la moral de los civiles.

Por ello trataron de crear varios pósters. Se discutió la necesidad de dedicar tantos medios a la impresión de cinco millones de pósters para estimular la moral pública.

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