Una escena de «El Evangelio según San Mateo», de Pasolini
Una escena de «El Evangelio según San Mateo», de Pasolini - abc

Matera, de ser «la vergüenza de Italia», a la capital europea de la cultura

Pasolini firmó «El Evangelio según San Mateo» y Mel Gibson la eligió para rodar «La pasión de Cristo» porque le recordaba a Jerusalén

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Matera, con sus antiguas viviendas excavadas en la roca caliza, ciudad de 60.000 habitantes de la región Basilicata, al sur de Italia, será capital europea de la cultura 2019. Matera estaba considerada en los años 50 del siglo pasado como «la vergüenza de Italia», por sus miserables condiciones de vida: el analfabetismo era endémico, hombres y mujeres convivían en un único espacio, sin luz eléctrica ni agua corriente. Pero con muchos años de esfuerzo ha sido capaz de proyectar su propio futuro y convertirse en un modelo para el sur de Italia.

Los «Sassi de Matera» («piedras de Matera») y el conjunto de sus iglesias rupestres fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1993, favoreciendo el desarrollo turístico de la ciudad. Habitada desde el Paleolítico, Matera se hizo famosa en todo el mundo después de que Pier Paolo Pasolini filmara en el año 1964 «El Evangelio según San Mateo». Después «Rey David», con Richard Gere de protagonista, se rodó también en matera en 1985. Otra película, «La Pasión de Cristo», de Mel Gibson, hizo conocer los «Sassi» (las viviendas excavadas en la roca) en todo el mundo. Muchos otros personajes del cine italiano e internacional han tenido relación con Matera, entre otros Alberto Lattuada, Francesco Rosi, los Taviani, Giuseppe Tornatore, Abel Ferrara y Fernando Arrabal («El árbol de Guernika»).

Una misión «imposible»

Matera ha luchado por salir del degrado y la marginación, sin perder su identidad cultural, y ahora ha logrado el merecido premio de capital europea de la cultura 2019, superando otras cinco finalistas: Ravenna, Cagliari, Lecce, Perugia-Asís y Siena. Se trata también de una victoria importante para el sur de Italia, porque esta vez no es protagonista por mafia y criminalidad, sino por el esfuerzo de una ciudad que, dejada durante mucho tiempo de la mano de Dios, ha logrado lo que parecía una «misión imposible»: imponerse por su valor como símbolo de la cultura.

Mel Gibson ha celebrado con entusiasmo la noticia, subrayando que «amo Matera y sus casas de piedra», y ha recordado por qué eligió Matera para su film «La pasión de Cristo»: «El motivo fundamental fue por el modo en que la ciudad ha conservado su antigua identidad. Hay habitaciones excavadas en la piedra que tienen miles de años y que recuerdan las construcciones que un tiempo se realizaban en Jerusalén y Oriente Medio. También los eremitas que escaparon de Asia Menor en el siglo VII d. C. edificaron allí sus capillas subterráneas. Estando en Matera me sentía rodeado de aquella antigua cultura».

Las grandes masas turísticas que aterrizan en Italia se limitan casi siempre a visitar Roma, Florencia, Venecia y Nápoles-Pompeya. Matera confía que los límites de esas cuatro etapas sean superados y muchos turistas acudan a también a la capital europea de la cultura, para gozar de un paisaje y un centro histórico único en el mundo.