El escritor Albert Sánchez Piñol
El escritor Albert Sánchez Piñol - Ferrán Forné

El nacionalismo catalán vuelve a colarse en un Instituto Cervantes

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El nacionalismo catalán vuelve a colarse en un Instituto Cervantes. En esta ocasión ha sido en Utrecht (Holanda), a raíz de la presentación de la novela histórica «Victus» de Albert Sánchez Piñol. Esta institución decidió posponer el evento alertada por coómo había terminado este mismo acto en la Universidad de Ámsterdam.

Tomaron esta decisión al no poder garantizar que sea realmente un evento cultural El Instituto Cervantes argumenta que ha tomado «esta prudente medida» porque las «circunstancias actuales son de gran sensibilidad», y no permiten asegurar que sea realmente un evento cultural sin otro tipo de connotaciones como puedan ser las políticas, y precisan que no tienen «ningún problema» en convocar actos relacionados con la cultura catalana. Lo cierto es que no es la primera vez que el independentismo catalán aprovecha un evento en el exterior para conseguir notoriedad pública.

El Instituto Cervantes recuerda que en una presentación en Nueva York de vinos catalanes un asistente colgó una «estelada» –bandera independentista–. También ha recordado que hace dos días, en un acto cultural en la universidad de Amsterdam con el escritor y editor de «Victus» las intervenciones de algunos participantes «no fueron ni muy afortunadas» ni «propias» para un acto cultural de estas características.

Reacciones airadas

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha sido de los primeros en reaccionar ante esta decisión. Ha asegura que sabe «cómo actúan» desde el gobierno español. «Sé cómo funciona esto. Sé que se quieren hacer –desde Cataluña– acciones en el extranjero y que el gobierno español normalmente intenta boicotearlo todo, si puede, así que sin novedad en el frente», ha afirmado.

Por su parte, la editora de Sánchez Piñol en Holanda, Juliette van Wersch, ha explicado en declaraciones al diario holandés NCR que la embajada consideró que el tema de la conferencia era «sensible» por el contexto político actual. Para Van Wersch se trata de «una conversación pública entre un autor y su traductor boicoteada desde el extranjero».