Proyecto Djehuty

Hallan en Luxor una tumba de la dinastía XI del Antiguo Egipto

El suelo del pasadizo está cubierto de restos humanos y vasijas, lo que indica que la cámara fue reutilizada

Cámara subterránea hallada en Dra Abu el-Naga (Luxor)
Cámara subterránea hallada en Dra Abu el-Naga (Luxor) - CSIC

El grupo de arqueólogos españoles que conforma el Proyecto Djehuty, liderado desde el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha descubierto en Luxor una gran tumba subterránea de la dinastía XI del Antiguo Egipto (hace 4.000 años).

Según explica el CSIC en una nota de prensa, el hallazgo en la colina de Dra Abu el-Naga, ayuda a comprender el momento en el que Tebas (actual Luxor) se convierte en la capital del reino unificado del Alto y Bajo Egipto.

La tumba descubierta es, según los investigadores, parecida a las excavadas en los setenta por Dieter Arnold en El-Tarif. El pasillo, muy bien tallado, tiene dos metros de alto y dos de ancho. Discurre a lo largo de más de 20 metros y gira en un ángulo de 50 grados para descender en rampa durante 20 metros más, hasta llegar a una cámara sepulcral cuadrangular.

«Las dimensiones son considerables, lo que no deja duda de que la tumba perteneció a un miembro de la familia real o a un cortesano de alto rango. El suelo del pasillo y del pasadizo en rampa está cubierto de restos humanos y vasijas de cerámica que data de la dinastía XVII, lo que parece indicar que la tumba fue reutilizada en aquella época», señala en la nota de prensa difundida el investigador del CSIC José Manuel Galán, del Instituto de Lenguas y Culturas del Mediterráneo.

Durante los últimos años, el proyecto español se ha centrado en la excavación al oeste del patio que conduce a la tumba de Djehuty, un área que estaba hasta el año 2007 ocupada por las casas de un poblado que fue entonces demolido y su población realojada en un pueblo con casa nuevas construidas expresamente. Las excavaciones y los hallazgos de las cuatro últimas campañas se sitúan a metro y medio por debajo de sus antiguas casas.

En la última campaña se han excavado tres pozos funerarios de la dinastía XVII. Uno de ellos, muy cercano a la entrada del patio de Djehuty, desciende seis metros y, al fondo, se abren dos pequeñas cámaras sepulcrales. La cámara norte tiene un agujero en su muro derecho, a través del que se accede a una gran galería subterránea.

Hallazgos previos

En 2009, el proyecto encontró dos enterramientos intactos de la dinastía XI (2000 a.C.), excavando a un metro por debajo del patio de entrada a la tumba de Djehuty. Uno pertenecía a una mujer de mediana edad, que los investigadores apodaron Valentina, adornada con un sencillo collar de fayenza y cuyo ataúd fue depositado sobre la roca del suelo y cubierto con arena.

El otro, dentro de una pequeña oquedad en el terreno, pertenecía a un personaje llamado Iqer, que se hizo enterrar con sus bastones de mando, sus arcos y flechas. Su ataúd, pintado de rojo y con bandas de inscripciones con los signos jeroglíficos pintados de colores, se encuetra hoy en el Museo de Luxor.

Los nuevos hallazgos confirman que estos dos personajes no estaban solos y que debajo de las tumbas de las dinastías XVII y XVIII se encuentra la necrópolis 500 años más antigua, de hace hace 4.000 años, con algunos enterramientos todavía intactos.

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