Scapa Flow, buceando en las tinieblas de la historia de la I Guerra Mundial

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Final de la I Guerra Mundial. Después del Armisticio, los buques de la inmensa flota alemana fueron retenidos en la base de Scapa Flow, en las Islas Orcadas, al norte de Gran Bretaña, mientras negociaban el futuro de los buques. Antes de que se los repartieran entre las potencias vencedoras, el almirante Ludwig von Reuter prefirió, y decidió, hundir su propia flota el 21 de junio de 1919.

"Usted ha violado el honor común y las tradiciones de honor de los marinos de todas las naciones. Con un armisticio en marcha, reanudó las hostilidades sin previo aviso al izar la bandera de Alemania en los buques internados y procedió a hundirlos y destruirlos”, le dijo a Reuter el almirante inglés Fremantle. “Diga a su almirante que no puedo aceptar los términos que contiene su discurso y que mi sentimiento es muy diferente. Yo soy el único responsable del acto realizado, y estoy seguro de que, en mi lugar, cualquier oficial británico hubiera actuado de la misma manera”, respondió Von Reuter.

Hoy Scapa Flow es un ejemplo de yacimiento histórico en el que la ciencia, la universidad y la cooperación se alían con la sociedad civil en un sitio arqueológico visitado por buceadores y de cuyo conocimiento disfruta cada vez más la humanidad. Aquí les contamos cómo se logró. [historia completa en el blog Espejo de Navegantes]