El PP critica el despido de 682 profesionales sanitarios en 2012

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El senador del PP Jesús Aguirre lamentó ayer que la Junta de Andalucía «haya despedido a 682 profesionales sanitarios» en 2012, según los datos del informe del Boletín Estadístico del Personal al Servicio de las Administraciones Públicas.

En una rueda de prensa detalló que «399 fueron despedidos de la plantilla del Hospital Universitario Reina Sofía, 192 del Área Sanitaria Sur, 27 del Área Sanitaria Norte y 64 del Distrito Centro Guadalquivir», a lo que agregó que «la Junta no ha repuesto las plazas vacantes».

En enero de 2012, el Servicio Andaluz de Salud (SAS) contaba con 95.394 empleados. Cifra que un año después se vio reducida hasta los 88.367, al ser despedidos 7.027 profesionales, suponiendo un descenso del 7,4 por ciento, según informó el popular, quien destacó que los datos «contrastan con la media nacional, cuyo recorte del número de profesionales sanitarios es del 2,4 por ciento».

A su juicio, «la situación se agrava más, ya que los profesionales sanitarios andaluces, solo junto a los catalanes, verán mermada su paga extra al eliminar la Junta de Andalucía los complementos y solo recibir la parte de la nómina, correspondiente y garantizada por el Estado».

Por ello, Aguirre reprochó a la anterior consejera de Salud de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, que «justificara los recortes de salarios para evitar despidos», cuando «la realidad en Andalucía es que los profesionales sanitarios han visto recortados sus sueldos y las plantillas laborales», subrayó. Ante esta situación, el senador popular pidió al Gobierno andaluz que «antes de seguir ensañándose con los profesionales sanitarios, quite la grasa de la administración paralela, que sufre obesidad mórbida».

El senador cordobés afirmó que «la aportación del usuario a la farmacia hospitalaria mantiene los mismos criterios de justicia social que la reforma de 2012». En este sentido, Aguirre señaló que «es bueno que quienes más renta perciben colaboren con los más necesitados a la hora de recibir medicamentos. No es justo que las personas con rentas más altas paguen lo mismo por sus medicinas que quienes no disponen de recursos».