Confirman la condena al guardia civil que mató a su mujer en Utiel
VALENCIA

Confirman la condena al guardia civil que mató a su mujer en Utiel

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El Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) ha confirmado la pena de 17 años de cárcel a la que fue condenado tras un juicio con jurado popular un guardia civil por el asesinato de su esposa en septiembre de 2009 en su domicilio de la localidad valenciana de Utiel.

Así se desprende de la sentencia de la Sala de lo Civil y lo Penal del TSJCV, remitida por el tribunal, que ha resuelto desestimar el recurso presentado por la defensa contra la sentencia del 26 de noviembre que imponía la citada pena al acusado y le condenaba a una indemnización de 112.000 euros.

La sentencia recurrida, que reconocía la concurrencia del agravante de parentesco y del atenuante de confesión, inhabilita al agente por ese tiempo, le priva del derecho a residir en Utiel y le prohíbe aproximarse a menos de mil metros de los progenitores de la víctima y comunicarse con ellos por cualquier medio.

En la sentencia hecha pública ahora, contra la que cabe recurso de casación ante el Tribunal Supremo, el tribunal también ha desestimado el recurso presentado por la acusación particular porque no se declaraba la responsabilidad civil subsidiaria del Estado por razón de los hechos.

Confesó y se entregó

El pasado día 22 de noviembre un jurado popular declaró por unanimidad culpable a J.A.C.C. de 42 años de asesinar de catorce disparos con su arma reglamentaria a su mujer, de 30 años. El crimen tuvo lugar el 7 de septiembre de 2009 en Utiel (Valencia), cuando la víctima se disponía a acudir a la viña para ayudar a su madre.

El condenado, con quien la mujer mantenía una relación conyugal deteriorada hasta el punto de que ella consultó a un abogado sobre su posible separación, discutió con ésta y la obligó a regresar a casa, donde ella se encerró hasta que su marido logró echar abajo la puerta y acceder al domicilio.

En un momento dado, el hombre cogió su arma reglamentaria, la cargó, se dirigió al salón, donde se encontraba su pareja sentada en el sofá y disparó sobre ella. Tras el suceso, el agente, que estaba en activo aunque había permanecido una temporada de baja médica, confesó su crimen y se entregó a los compañeros de la Guardia Civil.