Finaliza el Simposio InternacionalCertifican que el Greco siguió fiel al credo ortodoxo de su infancia

Finaliza el Simposio InternacionalCertifican que el Greco siguió fiel al credo ortodoxo de su infancia

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Un Congreso que ha respondido perfectamente a las expectativas que la Fundación El Greco 2014 tenía al reunir a los mejores expertos internacionales en el cretense o bien en aspectos que están en su obra pero que han sido atendidos en menor medida a lo largo del tiempo, «y que sin embargo pueden arrojar luz sobre algunos problemas con los que todavía tenemos que lidiar», explicó ayer a ABC el historiador Fernando Marías, comisario de la exposición «El griego de Toledo» minutos después de quedar clausurado en Toledo el Simposio Internacional El Greco 2014, que ha dirigido. Entre estos «problemas» sobre los que aún hay que arrojar luz, destacó la importancia de la arquitectura en el arte del cretense, «no solo como pintor sino como artista global». En este sentido, tres especialistas han estado hablando desde España e Italia de las arquitecturas pintadas en sus cuadros, de la tradición de los retablos españoles, de la aportación «muy personal y original» que de ellos hace el pintor.

Asimismo, se ha abordado en el simposio, como ya adelantó ABC, el papel que tienen las armas y las armaduras en la obra del Greco. El doctor Johannes Ramharter, de Viena, investigador independiente, ha planteado algunas interrogantes e hipótesis de respuesta. Un ejemplo lo ofrece Marías: «Es el caso de armas antiguas en un mismo cuadro, que corresponderían al periodo de la historia de «El martirio de San Mauricio y la legión tebana», pero también armaduras contemporáneas que tienen personajes vestidos a la antigua». Este experto proponía que estas armas pudieran ser las armas contemporáneas de un cliente del Greco, «que era el que encargaba el cuadro y es el que aparece en primer término».

Otros aspectos importantes son los grabados del Greco, asunto que han abordado dos expertos del Museo del Prado como son María Cruz de Carlos y José Manuel Matilla, que trabajan en el Departamento de Dibujos y Estampas y que han expuesto sus teorías sobre «El Greco en blanco y negro: reflexiones en torno a las estampas de Diego de Astor». Explica Marías que «han hablado de los grabados que le hacía al cretense Diego de Astor pero que salían del taller del Greco. Y como son obras que son sobre papel, se les ha dado mucha menos importancia de la que merecían».

También han salido a colación en el simposio, —el primero que se hace sobre el Greco después de 32 años, los textos de liturgias griegas de Navidad que aparecen grabadas en «La adoración de los pastores» y que confirmarían «que siguió siendo un griego ortodoxo hasta su muerte»; es decir, que nunca se convirtió al catolicismo pese a vivir 37 años de su vida la mitad— en una ciudad, Toledo, que era uno de los centros del catolicismo en aquella época y con cuyos dignatarios eclesiásticos mantuvo el cretense trato diario ya que la Iglesia toledana era uno de sus clientes. «Él era un cristiano, pero con unos vínculos todavía devocionales o de recuerdo de su devoción infantil, que fue la de un ortodoxo. Por lo menos se ha planteado un nuevo problema a través de una nueva identificación del texto de este grabado y que no se había conseguido identificar», señala Marías.

El historiador se refiere a otros muchos aspectos, sobre problemas de los retratos, de los escritos del Greco, del periodo griego, del periodo italiano, del toledano. «Hemos pasado revista a toda una serie de temas que se han tratado con gran competencia hasta la ponencia de clausura, que ha hecho el profesor Kagan».

El «showroom» del Greco

El profesor Richard L. Kagan, de la Johns University de Baltimore, clausuró ayer el simposio con la impartución de una ponencia bajo el título «Toledo Urbs Sacra. La demanda de arte en el Toledo de El Griego», acto que se celebró al mediodía en el Auditorio del Museo del Ejército de Toledo y donde estuvieron presentes la mayoría de los expertos del Greco que han participado en este evento y que después tuvieron la oportunidad de visitar la magna exposición «El griego de Toledo· en el Museo de Santa Cruz. Este importante encuentro, organizado por la Fundación El Greco 2014 y el Museo Thyssen-Bornemisza, ha reunido desde el pasado 21 de mayo a prestigiosos historiadores y especialistas en arte, que han analizado la figura y obra de Doménico Theotocópuli. El profesor Kagan se refirió a la clientela del Greco, lo que él llama «mercado al detalle» de pequeños cuadros del cretense, de devoción, para oratorios privados, para casas, y los diferentes perfiles que podían tener los clientes, la mecánica de realización de las obras y el proceso de venta.

«El Greco tenía en su taller, en su casa, una especie de habitación cuadrada que hoy diríamos que era un ‘showroom’. Allí tenía los cuadros y la gente entraba, los veía, se llevaba uno de los que tenía pintados ya o bien le decía quiero uno como éste pero el doble de grande. El Greco dir ía, son 10.000, y si es el doble, 15.000. Y quedarían en volver a recogerlo uno o dos meses después. Era una especie de ‘prêt-à-porter’ de cuadros, con unas estrategias de mercado y de marketing muy adecuadas», explicó Fernando Marías.

La exposición que el próximo mes de septiembre se inaugurará en el Museo de Santa Cruz de Toledo va a desarrollar este asunto de los cuadros pequeños del Greco «y todavía seguiremos hablando de estos temas en los meses posteriores aunque se haya clausurado con satisfacción de los que hablábamos y de los que escuchaban el simposio que hemos tenido el placer de tener en Toledo».

Otros de los ponentes del congreso clausurado ayer han sido la profesora de Arte y Cultura Bizantinas de la británica The Open University, Angeliki Lymberopoulou, el profesor de Historia del Arte de la Miami University Oxford de Ohio, Andrew R. Casper o la Conservadora del Real Monasterio de El Escorial, Almudena Pérez de Tudela, entre otros.