El octavo intento de Villaescusa de Palositos
Una de las movilizaciones - ABC

El octavo intento de Villaescusa de Palositos

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Los antiguos habitantes de esta aldea despoblada en mitad de la Alcarria intentarán este sábado sortear las vallas que ha levantado el propietario de la mayoría de las parcelas

Llevan ocho años luchando para que se retiren las vallas que rodean el pueblo en el que nacieron ellos o sus antepasados. Ocho años en los que también han pedido que se rehabilite la iglesia románica, declarada Bien de Interés Cultural en junio de 2012.

Pero aunque han ido ganando algunas batallas, estos dos frentes siguen abiertos para los componentes de la Asociación de Amigos de Villaescusa de Palositos. Y por eso hoy, 18 de mayo, volverán a realizar la ya tradicional «Marcha de las Flores», que surgió casi espontáneamente como un acto de rebeldía ante la imposibilidad de acceder al cementerio municipal donde reposan sus padres o sus abuelos.

Un empresario compró y valló hace años la mayor parte de las parcelas de esta aldea alcarreña despoblada en los años 70 como consecuencia del éxodo que sufrió gran parte de la provincia de Guadalajara. Los hijos de Villaescusa de Palositos no pretenden recuperar lo que ahora le pertenece a este propietario, pero sí que se pueda circular por los caminos públicos y acceder libremente a los terrenos municipales, dependientes del Ayuntamiento de Peralveche.

En colaboración con la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Cuenca y la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Albacete, la marcha comenzará a las doce del mediodía del sábado desde el paraje de las Casas de San Román.

Desde allí seguirán el itinerario del camino público hasta Villaescusa de Palositos. Unos siete kilómetros entre ida y vuelta por terreno llano. Otro grupo de peregrinos habrá partido desde Viana de Mondéjar alrededor de las nueve de la mañana en dirección a Villaescusa de Palositos haciendo el recorrido jacobeo del «Camino de la Lana» en sentido inverso, a donde entrarán por el camino público de Viana de Mondéjar para unirse con el grupo anterior y después de comer continuar hasta Salmerón. En total, unos veinte kilómetros con dificultad media.

Maraña de vallas y candados

Ambos grupos confluirán en Villaescusa de Palositos a media mañana en la plaza pública de El Coso, donde se dan cita los caminos públicos a los pueblos vecinos de Salmerón, Escamilla (coincidente con la vía pecuaria que nace en dicha plaza), Torronteras, Viana de Mondéjar y el propio camino de Peralveche, y desde donde se hará un breve recorrido por el pueblo visitando su iglesia románica y la fuente pública de El Gamellón.

Los actos concluirán con un homenaje floral a sus antepasados enterrados en el cementerio municipal de Villaescusa de Palositos tras el cual se abandonará el pueblo por el camino público de Peralveche continuando el recorrido de vuelta hasta las Casas de San Román donde está previsto comer todos juntos y finalizando en Salmerón para los peregrinos.

«Pretende este acto -explica en un comunicado la asociación convocante- disfrutar de estos parajes y reivindicar de nuevo una solución urgente de los poderes públicos responsables a un problema sencillo de resolver y que se está dilatando incomprensiblemente en el tiempo: la recuperación de unos bienes públicos que son de todos y el respeto al derecho de cualquier persona a transitar por los caminos públicos, de los que se ha apropiado la sociedad ‘ocupante’ del pueblo instalando una maraña de vallas y candados. Una ocupación ilegal que ya ha dejado sentir sus efectos con la destrucción de un patrimonio irrecuperable, borrando el trazado medieval de Villaescusa, sepultando impunemente sus calles y plazas bajo toneladas de escombros, y poniendo en peligro la restauración de su valiosa iglesia».

«Del mismo modo –continúan- es inadmisible que se haya señalizado el Camino de la Lana y se instale una baliza a escasos 30 metros de unas puertas permanentemente cerradas e ilegales, que cierran un camino público impidiendo el libre tránsito de ciudadanos y peregrinos, sin que las administraciones actúen con rapidez para restablecer la legalidad. Nuestro ordenamiento garantiza el respeto a la propiedad que realmente sea privada. De igual forma debe ser espetada por todos la propiedad pública y eso es lo que, una vez más, se reivindica de manera pacífica el día 18 de mayo en una marcha para la que se pide el apoyo y a la que se invita a participar y disfrutar a todos los ciudadanos».