De izquierda a derecha, los investigadores Eduard Gratacós, María Blasco, Maite Mendioroz, Jaume Giró (director general de la Fundación Bancaria La Caixa), Isidro Fainé (presidente de la misma entidad), Valentín Fuster, Pedro Alonso y Bonaventura Clotet
De izquierda a derecha, los investigadores Eduard Gratacós, María Blasco, Maite Mendioroz, Jaume Giró (director general de la Fundación Bancaria La Caixa), Isidro Fainé (presidente de la misma entidad), Valentín Fuster, Pedro Alonso y Bonaventura Clotet - Isabel Permuy

Siete científicos «imprescindibles» piden apoyo político «decidido»

Reclaman a los poderes públicos que la ciencia sea un «objetivo estratégico» y recuerdan que esta repercute positivamente en la economía y la salud. Fueron reunidos este miércoles por la Fundación La Caixa, entidad que invierte en su actividad

MADRIDActualizado:

La Fundación Bancaria La Caixa reunió este miércoles en Madrid a siete investigadores españoles de relevancia internacional. Lo hizo con motivo de la presentación de la campaña «Imprescindibles», con la que la entidad pretende apoyar la investigación científica que lucha contra las enfermedades, tanto a través de inversiones como de publicidad.

Al acto acudieron María Blasco, directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, Valentín Fuster, director del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares, Maite Mendioroz, directora del Laboratorio de Epigenética-Alzhéimer de Navarrabiomed, Eduard Gratacós, director del Centro de Medicina Fetal del Hospital Clínic-Sant Joan de Déu, Bonaventura Clotet, director del Instituto de Investigación del Sida IrsiCaixa y Pedro Alonso, fundador del Instituto de Salud Global de Barcelona. Josep Baselga, director médico del Hospital Memorial Sloan Kettering Cancer, en Nueva York, también estaba invitado, pero finalmente no pudo acudir.

«Hay un dicho popular que dice que nadie es imprescindible. Pero la sabiduría popular no siempre acierta», dijo Isidro Fainé, presidente de la Fundación Bancaria La Caixa, para referirse a la importante labor de estos científicos. Fairé presentó los anuncios publicitarios con los que la entidad dará visibilidad al trabajo de los investigadores a partir del 8 de septiembre, y recordó que la fundación triplicará su inversión en apoyo de la investigación biomédica entre 2016 y 2019.

Los investigadores repasaron sus diversas áreas de trabajo. Investigan el cáncer, donde tratan de encontrar nuevas terapias, en especial contra el cáncer de mama, y combatir la inmortalidad de las células tumorales. Tratan de erradicar el parásito transmisor de la malaria y en general combatir las enfermedades infecciosas en países en vías de desarrollo. Buscan una vacuna más potente y basada en varios objetivos contra el sida, e intentan desarrollar un diagnóstico temprano del alzhéimer, a través de un análisis de sangre. En el campo de la cardiología, estos investigadores trabajan en una «poli-píldora» y en mejorar la salud global a través de la educación y, por último, en el área de la cirugía fetal, trabajan en la relación entre dolencias y desarrollo.

Todos ellos apreciaron muy positivamente el apoyo de la Fundación La Caixa y además valoraron el nivel de difusión de la labor científica y el apoyo social y económico que recibe.

Por una ciencia «intocable»

En este sentido, María Blasco se refirió a la necesidad de que la ciencia reciba un «apoyo político decidido» y de que sea «intocable». Además recordó que España compite con países que invierten más en ciencia. Por ello, consideró la necesidad de implementar un «pacto de estado» por la investigación científica y considerarla en el marco de una estrategia a largo plazo.

«Un kilómetro de vía de tren AVE equivale al salario anual de 300 investigadores»

Maite Mendioroz destacó la «discrepancia» que existe entre la «percepción social muy positiva de la ciencia» y la inversión pública que recibe. «Un kilómetro de vía de tren AVE equivale al salario anual de 300 investigadores», resaltó, con la intención de recordar que la ciencia debe ir acompañada de inversión.

Por otra parte, Pedro Alonso habló de la «desconexión» que afecta a la ciencia: «La sociedad no exige a los poderes públicos que reconozcan la investigación como un objetivo estratégico, aunque al mismo tiempo confía en los fármacos y en los hospitales», dijo el investigador. «Habría que investigar por qué ocurre esto».

Valentín Fuster recordó que «la inversión en ciencia tiene consecuencias muy importantes para la economía y la salud» y recalcó la necesidad de «identificar las investigaciones que están en vanguardia» porque en España es «crítico» entender que «más vale dar mucho a unos pocos, que un poco a muchos».

Según Bonaventura Clotet la «sociedad aprecia bien la importancia de la labor de la investigación en biomedicina», pero consideró que es necesario recordar «el coste que tiene». Por último, en opinión de Eduard Gatracós, «España está muy retrasada respecto a otros países». Por eso, concluyó que «queda mucho camino por delante».