Según la crónica más antigua, 130 niños desaparecieron en 1284 en esta localidad de Alemania
Según la crónica más antigua, 130 niños desaparecieron en 1284 en esta localidad de Alemania - WIKIPEDIA

¿Quién fue en realidad el flautista que se llevó a todos los niños de Hamelín?

La leyenda dice que un músico hizo desaparecer a los niños después de que el alcalde del pueblo rompiera una promesa. Esta historia podría ser una alegoría de la peste o de una cruzada

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Hamelin es una ciudad alemana de la Baja Sajonia, a orillas del río Weser, a unos cincuenta kilómetros de Hannover, en donde fueron ejecutados los asesinos condenados en el juicio de Bergen-Belsen, por crímenes contra la humanidad durante la Segunda Guerra Mundial. Aparte de eso, esta ciudad es mundialmente conocida por el cuento «El flautista de Hamelín» de los hermanos Grimm.

A pesar de que la leyenda es sobradamente conocida, y todos estamos familiarizados con el argumento, lo resumo brevemente. La tradición refiere la impotencia de las autoridades locales para acabar con una epidemia de ratas que asolaba la ciudad. Al borde de la desolación se optó por contratar los servicios de un flautista vestido con ropas de muchos colores, especializado en exterminar plagas.

Después de pactar los honorarios por la desratización, el músico comenzó a tocar su flauta y todas las ratas salieron de sus madrigueras y, aparentemente hipnotizadas, le siguieron hasta perecer ahogadas en el río Weser.

Cuando el flautista –conocido localmente como Rattenfänger- quiso cobrar la retribución pactada el honorable cabildo se desentendió dando por finalizada la relación contractual, en venganza, de igual forma que hizo con las ratas, se llevó a todos los niños del pueblo excepto a tres.

Uno de los niños era cojo y no podía mantener el ritmo de la música, el otro era ciego y no podía seguir al flautista y el tercero era sordo, por lo que no podía oír la hipnótica melodía.

Bungelosenstrasse: la calle sin tambores

La verdad es que la historia es extraña, dentro de la escenografía de los cuentos de hadas: no hay monstruos, se vence al enemigo sin ninguna virtud especial y el castigo es desproporcionado en comparación con la ofensa.

La crónica más antigua que narra esta leyenda data del año 1440 –encontrada en el Manuscrito de Lüneburg- y dice que el episodio se produjo a finales de 1284 y que 130 jóvenes hamelineses desaparecieron. La última calle por donde se vio pasar a los niños es la Bungelosenstrasse –la calle sin tambores- y todavía hoy está prohibido tocar música o bailar en ella.

Muchas han sido las teorías que han tratado explicar a lo largo de los siglos la desaparición de los niños, se han esgrimido migraciones, terremotos, cruzadas, epidemias… Algunos estudiosos han defendido la posibilidad de que los niños fuesen captados para acudir a Tierra Santa, en el contexto de la célebre Cruzada de los Niños (1212).

¿Una alegoría de la peste negra?

Una de las posibles explicaciones más plausibles es que el flautista fuese una alegoría a la peste negra, una enfermedad que arrasó la Europa medieval. El músico representaría la muerte y el ejército de ratas –el vector de la enfermedad- habría acabado con los niños del lugar.

La peste es una enfermedad de origen animal, lo que en términos científicos se denomina zoonosis. A lo largo de la historia se han producido, al menos, tres pandemias de peste negra, la primera en el siglo VI, conocida como plaga de Justiniano, la segunda en el siglo XIV –acabó con más de la mitad de la población europea- y la última en China en el siglo XIX.

En muchos lugares de la ciudad hay evocaciones a la leyenda, quizás el mejor lugar que representa la fábula es la fachada del Hochzeitschaus, en el centro del caso antiguo, en donde figuras de madera, con ratas incluidas, hacen su aparición a través de una ventana del edificio en diferentes momentos del día, al son de las campanas.

Pedro Gargantilla
Pedro Gargantilla- M. Jara

Pedro Gargantilla es médico internista del Hospital de El Escorial (Madrid) y autor de varios libros de divulgación.