Ciencia

Los perros desconfían de los dueños enfadados

Fruncir el ceño y usar una voz dura hace que los canes tarden más en seguir nuestras indicaciones, según un estudio

Los animales tardan más en responder a las órdenes de personas encolerizadas
Los animales tardan más en responder a las órdenes de personas encolerizadas - NAO-CHA/FLICKR
ABC.ES Madrid - Actualizado: Guardado en: Ciencia

Parece ser que los perros llevan 15.000 años junto a los humanos, y que en ese tiempo han aprendido a reconocer algunas emociones humanas, y «perrunas». Recientes investigaciones de los CDC confirmaron que los perros son un remedio contra el estrés y la ansiedad en niños, y que tienen capacidad de ser amables con aquellos que conocen.

Lo que aún no está claro es cómo reaccionan los perros a las emociones humanas, y si son capaces o no de usar esa información. Intrigado por estas cuestiones, el investigador Ross Flom, de la Brigham Young University (en Utah, Estados Unidos), trató de estudiar cómo de bien entienden los perros a sus dueños. El principal hallazgo de sus investigaciones, publicadas en la revista «Animal Cognition», es que los perros confían menos en las personas que están enfadadas y que les gritan o regañan.

«Hay un vínculo único entre perros y humanos», ha confirmado en un comunicado el investigador, aún cuando las personas se enfadan con los perros. Sin embargo, las actitudes negativas asociadas con la ira o una regañina, hacen que los perros cambien su comportamiento.

En concreto, el equipo de Flom averiguó que los perros no hacen tanto caso de alguien que les apunta la dirección de una recompensa cuando esa persona emite señales negativas.

Para averiguarlo, los investigadores midieron la frecuencia con la que los perros caminaban en la dirección señalada. En aquel lugar, siempre había una recompensa escondida en un sitio nuevo para el animal.

Además, en la mitad de los casos las personas que participaron en el estudio fingieron estar enfadadas, frunciendo el ceño y hablando con un tono duro, mientras que en la otra mitad, sonrieron y hablaron en un tono tranquilo y agradable.

La amabilidad, más efectiva

Según las conclusiones de Flom, los comportamientos negativos llevan al perro a tardar más tiempo en moverse en la dirección indicada y a aventurarse en terreno desconocido. Curiosamente, los comportamientos positivos no disminuyen el tiempo de respuesta del perro.

Para estos investigadores, el tiempo que tarda el perro en reaccionar a la dirección señalada es un indicador del nivel de confianza del animal sobre la persona. De acuerdo con esto, se podría decir que los perros confían menos en sus dueños cuando están enfadados.

De acuerdo con esto, en el caso de que queramos que nuestro perro obedezca lo más rápido posible, lo más inteligente es darle órdenes claras con un tono de voz normal o alegre. De lo contrario, la respuesta tardará más en llegar, seguramente porque el animal estará asustado por la voz.

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