Space X

¿Ha perdido EE.UU. una nave ultrasecreta de 1.000 millones de dólares?

Varios medios han confirmado que «Zuma», un satélite clasificado, se destruyó en el espacio

MADRIDActualizado:

Un satélite ultrasecreto del gobierno de los Estados Unidos y valorado en unos 1.000 millones de dólares (unos 839 millones de euros) parece haberse perdido en el espacio, tal como ha informado «Ars Technica». La nave, conocida con el nombre de «Zuma» y envuelta en un secretismo sin precedentes, fue lanzada por un cohete Falcon 9 de la compañía Space X el pasado domingo, pero al parecer sufrió algún tipo de percance que causó su destrucción.

El lanzamiento se produjo con normalidad pero el lunes comenzaron a trascender comentarios que indicaban que algo no había ido según lo previsto. Algunas fuentes sugirieron que ocurrió algún problema durante la separación de la segunda etapa, en la que el segmento superior del cohete debía abrirse y liberar el satélite al espacio, e indicaron que «Zuma» probablemente se había desintegrado en la atmósfera. Horas antes, se confirmó que la primera etapa del cohete reutilizable Falcon 9 se había posado con normalidad en tierra.

El satélite, cuya función es totalmente secreta y del que apenas se sabe que ha sido fabricado por Northrop Grumman y que iba dirigido a la órbita baja terrestre («Low Earth Orbit» o «LEO»), era, en palabras de Elon Musk, el fundador de Space X, la carga más valiosa transportada alguna vez por la compañía.

Un golpe para la industria

Tal como ha informado «Ars Technica», la pérdida de una carga tan valiosa tendrá importantes consecuencias para los posibles responsables. La compañía Space X se ha limitado a asegurar que el lanzamiento transcurrió con normalidad, Northrop Grumman ha rechazado hacer ningún comentario y el Ejército de los Estados Unidos no ha proporcionado más detalles. Sin embargo, fuentes cercanas al Congreso de EE.UU. han confirmado a «Ars Technica» que la misión ha fracasado.

A pesar del secretismo de la misión, algunas fuentes han dicho en este medio que tanto Space X como Northrop Grunman se están culpando mutuamente por el fracaso de la misión. Si la culpa recayera sobre Space X podría afectar a su competitividad para lanzar satélites y cargas o astronautas al espacio, y si la responsabilidad fuera de Northrop Grunman su negocio se vería afectado también de forma significativa.

En 2017, Space X hizo 18 lanzamientos con éxito con su cohete reutilizable Falcon 9, y el mes que viene tiene previsto lanzar la versión pesada de este aparato, lo que será crucial para futuras misiones tripuladas y/o a la Luna.

De confirmarse que el error se produjo en la fase dos, durante la separación del satélite del cohete, la responsabilidad recaería en Northrop Grunman, puesto que es la encargada del montaje y diseño del adaptador que unía a «Zuma» con el Falcon 9. Por el momento, una investigación interna informará a la Casa Blanca y al Congreso de lo ocurrido. Se espera que más tarde trasciendan a la prensa más detalles.