Oriónidas en Quebec, Canadá, en una imagen de archivo
Oriónidas en Quebec, Canadá, en una imagen de archivo - Simon Filiatrault/NASA

Oriónidas 2017: cómo y dónde ver la lluvia de estrellas del cometa Halley

El fenómeno alcanza su máximo la madrugada del sábado, cuando dejará 23 meteoros por hora

MadridActualizado:

Inmersos en nuestros propios problemas de humildes mortales, rara vez nos paramos a mirar por la «ventanilla» de la nave espacial en la que todos viajamos. Y es una lástima, porque podemos perdernos algunos de los espectáculos más hermosos que jamás se han creado. Ahí están, en el cielo, esperando a que alguna vez alcemos la vista y, simplemente, los contemplemos. Algunos de ellos son las lluvias de estrellas. Hay unas cuantas al año y la más famosa es la de las Perseidas, pero también en otoño se puede disfrutar de la belleza de esas luces que cruzan el firmamento. Nos toca este fin de semana, especialmente la madrugada de mañana sábado, antes del amanecer. Se llaman Oriónidas y, en realidad, son el rastro de partículas que deja el famoso cometa Halley, que nos visita cada 76 años.

Este fenómeno astronómico, que también podrá apreciarse en la noche del sábado al domingo, comenzó su actividad el 2 de octubre y finalizará el próximo 7 de noviembre. Una de las peculiaridades de las Oriónidas es que podrá apreciarse en todas partes del mundo, ya que esta lluvia pasa muy cerca del Ecuador celeste.

Para observarla no hacen falta ni telescopio ni prismáticos. Lo más aconsejable es buscar un lugar oscuro, alejado de las luces de las ciudades y con un horizonte limpio sin montañas, edificios o árboles grandes que impidan la visión. Lo más favorable es recostarse en una tumbona y tener poder contemplar así una amplia franja del cielo.

Muy rápidos

Los meteoros parecen proceder de la constelación de Orión, de ahí su nombre, y eso es lo que técnicamente se denomina radiante. Pasan muy cerca de la estrella supergigante roja Betelgeuse, justo al norte. El observador debe estar muy atento, porque estos meteoros son muy veloces (viajan a más de 66 km por segundo, aún más que las Perseidas y casi el doble que las Gemínidas de diciembre) y tienden a estallar, por lo que suelen dejar unos bellos flujos incandescentes a su paso que permanecen unos minutos en nuestra retina.

La tasa de actividad que dejarán las Oriónidas será de 23 meteoros por hora. Y este año podrán apreciarse mejor que en otras ocasiones por la fase en la que se encuentra la Luna estos días (ayer fue Luna nueva), lo que reduce la contaminación lumínica en el cielo. El año pasado este fenómeno apenas se pudo observar en el cielo porque hubo Luna menguante el 16 de octubre. Así que los augurios son buenos, como siempre, si el tiempo lo permite.