CIENCIA

El olvido ayuda a ahorrar energía al cerebro

Una investigación de la Universidad de Lund (Suecia), con participación española, sostienen que el cerebro tiene mecanismos neuronales para que no recordar información innecesaria

MadridActualizado:

Olvidar para ahorrar energía. Según una investigación liderada por la Universidad de Lund (Suecia), en la que ha participado el científico español Riccardo Zcucca, del Departamento de Tecnologías de la Información y la Comunicación de la Universidad Pompeu Fabra han llegado a la conclusión de que el cerebro posee mecanismos para que olvidemos la información innecesaria. Este estudio ha sido publicado en «Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS)».

El cerebro es capaz de asimilar un estímulo nuevo, sin embargo, rechaza los posteriores si son similares en el momento en que los reconoce. Para los autores se da la paradoja de que «dos estímulos producen peores resultados que uno solo, aunque lo que está realmente pasando es que el cerebro activa mecanismos neuronales para evitar el gasto energético que supone el aprendizaje».,

La actividad neuronal encargada de memorizar información resulta un gasto energético adicional, por lo que el cerebro olvida de manera intencionada, aunque sea temporalmente, para ahorrar energía. Cuando el cerebro ha aprendido una determinada asociación se activa el mecanismo de freno del aprendizaje.

El experimento

El artículo publicado en PNAS describe el experimento que los científicos diseñaron, para extraer las conclusiones del estudio. En una primera fase, se aplicaron dos estímulos al modelo experimental animal para que el cerebro los asociara: un tono acústico o señal luminosa y una ráfaga de aire que provocaba el parpadeo del ojo. Seguidamente, se vio que el sujeto parpadeaba el ojo en el momento en que escuchaba nuevamente el tono o la señal luminosa, aún sin ráfaga de aire.

Finalmente, al aplicar de nuevo el tono acústico o la señal luminosa a la vez con la ráfaga de aire, la asociación entre los estímulos se volvía confusa. Como ha comentado Zucca, «las conclusiones del estudio pueden explicar porqué una asociación más fuerte conduce a un valor de refuerzo menor, en el contexto de un experimento de comportamiento condicionado».

Aunque había sido descrito anteriormente en el modelo Rescorla-Wagner, que ha guiado la investigación en ciencias de la conducta y la neurología durante varias décadas, este fenómeno no tenía todavía una explicación fisiológica.

Para ello, en este trabajo, los científicos han estudiado células de Purkinje provenientes del córtex del cerebelo de hurones y han observado que las respuestas de las células de Purkinje, desencadenantes del parpadeo adaptativo condicionado temporal, suprimen el estímulo no condicionado gradualmente, proporcionando por primera vez una evidencia fisiológica del fenómeno descrito en el modelo de Rescorla-Wagner