Los mamuts se organizaban igual que los elefantes modernos: crías y hembras iban en la manada y los machos jóvenes solos o en grupos de solteros. | Vídeo: Descubren en México los huesos de un mamut que vivió hace 14.000 años - | VíWIKIMEDIA COMMONS

Los machos de mamut morían tontamente por no seguir a las hembras

Los solteros jóvenes e inexpertos tendían a sufrir muertes absurdas por no viajar junto al resto de la manada, gobernada por una hembra adulta y experta

MADRIDActualizado:

La sabiduría de las abuelas es proverbial. Siempre recuerdan cuándo hay que ponerse una bufanda o cuándo se debe comer un poco más para no quedarse demasiado delgado. En el caso de los mamuts lanudos, una especie cuyos últimos ejemplares desaparecieron hace 3.700 años, el liderazgo de las hembras viejas de la manada pudo marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

Patrícia Pecnerova y Love Dalén, investigadores en el Museo de Historia Natural de Suecia, estaban revisando los huesos de los mamuts cuando descubrieron un curioso dato: la mayoría pertenecían a machos. Después de hacer exhaustivos análisis genéticos, descubrieron que siete de cada diez animales, de un total de 98 individuos, eran machos. Sus hallazgos han sido publicados recientemente en la revista Current Biology y sugieren, en su opinión, que las manadas de mamut eran lideradas por hembras experimentadas, al igual que ocurre con los elefantes. Según ellos, el motivo de haber encontrado más restos de machos se debe a que era más frecuente que estos viajaran solos, sin la ayuda de las hembras que lideraban las manadas, y que por eso, tenían más fácil encontrar una muerte absurda. Exactamente ese tipo de muerte en la que sus cuerpos quedaban olvidados en trampas naturales que favorecían su conservación y su posterior hallazgo por los paleontólogos.

«En muchas especies, los machos tienden a hacer cosas estúpidas que acaban matándoles de forma idiota, y esto parece ser cierto también para los mamuts», ha dicho Love Dalen para The New York Times.

«Estábamos muy sorprendidos, porque no había ninguna razón para esperar una diferencia así (entre machos y hembras) en el registro fósil», ha dicho en un comunicado Patrícia Pecnerova, primera autora del estudio. «Dado que supusimos que la proporción de machos y hembras estaba equilibrada en el momento del nacimiento, tuvimos que considerar otras explicaciones que implicaban la mejor conservación de los restos de los mamuts machos».

Un buen sitio para morir y quedar conservado

No cualquier muerte favorece que los huesos se conviertan en fósiles. El clima y los otros animales tienden a hacer desaparecer las huellas. Por eso, «la mayoría de los huesos, colmillos y dientes de los mamuts y de otros animales de la Edad del Hielo no han sobrevivido», ha dicho Love Dalen.

Un colmillo de mamut en la isla de Wrangel (Rusia)
Un colmillo de mamut en la isla de Wrangel (Rusia)-Patrícia Pečnerová

Y aún así, se encuentra una gran cantidad de restos de gran antigüedad: «Es muy probable que los restos que encontramos en Siberia ahora fueran preservados porque quedaron enterrados y, por eso, protegidos del clima. Los nuevos hallazgos (en los que se constata que hay más restos de machos que de hembras) implican que los machos murieron con más frecuencia de una forma en que sus cuerpos quedaron enterrados, quizás porque se hundieron en un lago helado o porque quedaron atascados en turberas».

Sociedades matriarcales

Los investigadores han dicho que sus resultados sugieren que los mamuts lanudos vivían de un modo similar al de los elefantes modernos, en los cuales las manadas de crías y hembras son dirigidas por una hembra adulta experimentada, en el seno de sociedades matriarcales. Por otro lado, sospechan que los mamuts masculinos, exactamente igual que los elefantes, vivían con más frecuencia en grupos de solteros o en solitario y que solían adoptar comportamientos más arriesgados.

«Sin el beneficio de vivir en una manada dirigida por una hembra experimentada, los mamuts machos quizás tuvieron mayor probabilidad de morir en trampas naturales como turberas, grietas y lagos», ha dicho Dalen.

Los investigadores han reconocido que su hipótesis es meramente especulativa y que está basada en el comportamiento de animales presentes. A pesar de todo, los paleontólogos Beth Saphiro y Daniel Fisher, investigadores en las universidades de California, Santa Cruz, y Michigan, ambas en Estados Unidos, han dicho en The New York Times que la hipótesis es sensata y que está bien fundada, a pesar de tener algunas limitaciones.

Para llevar a cabo estos estudios, los investigadores hicieron análisis genéticos de 98 individuos hallados en Siberia y en la Isla de Wrangel, en Rusia. El espécimen más antiguo tiene más de 60.000 años y el más reciente, conocido como «Lonely Boy», ronda los 4.000. Por desgracia, el ADN no ha podido revelar la causa de la muerte, tan solo el sexo.

Según han dicho, los hallazgos subrayan la gran utilidad de los restos para hacer inferencias acerca de la sociedad y el comportamiento de animales extintos, al mismo tiempo que recuerdan que los fósiles no son necesariamente una muestra aleatoria de la población.

A continuación, los autores del estudio seguirán estudiando los genomas de los mamuts y de otros animales extintos de la Edad del Hielo. En este caso, han dicho sentir curiosidad en averiguar si ocurre lo mismo con otros animales.