Representación de uno de los sistemas planetarios descubiertos, con tres planetas de tamaño similar a la Tierra. El otro tiene dos súpertierras
Representación de uno de los sistemas planetarios descubiertos, con tres planetas de tamaño similar a la Tierra. El otro tiene dos súpertierras - Gabriel Pérez Díaz, SMM (IAC)

Investigadores españoles descubren cinco nuevas tierras

Científicos de Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y de la Universidad de Oviedo han detectado estos exoplanetas en dos sistemas solares distintos

MADRIDActualizado:

Científicos de Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y de la Universidad de Oviedo publicarán un artículo en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society en el que presentarán el descubrimiento de dos nuevos sistemas solares situados en torno a dos estrellas enanas rojas. Una de ellas se encuentra a a «solo» 160 años luz de la Tierra y alberga tres exoplanetas tipo tierra. La otra alberga dos súpertierras.

«Presentamos dos nuevos sistemas planetarios descubiertos alrededor de estrellas enanas frías gracias a los datos de la misión K2 (la segunda campaña de observación del telescopio espacial Kepler, de la NASA)», escriben los autores del estudio, que se puede encontrar en arXiv y cuya publicación ha sido aceptada en una revista científica.

El primer sistema solar descubierto está en torno a la estrella K2-239, una enana roja situada en la constelación del Sextante, a 160 añoz luz de la Tierra. Esta alberga tres planetas rocosos de tamaño muy similar a la Tierra que tienen años muy cortos, de aproximadamente cinco a diez días terrestres de duración.

El otro sistema planetario se encuentra en la estrella K2-240 y está constituido por al menos dos súpertierras, que parecen tener al menos el doble de masa que nuestro planeta y un radio cercano al doble.

Estas nuevas tierras se sumarían al catálogo de 3.000 planetas conocidos más allá del Sistema Solar.

¿Mundos habitables?

¿Pueden ser habitables estos mundos? Los investigadores han estimado las temperaturas superficiales de las estrellas rojas y las han situado en torno a los 3.200 a los 3.500 grados centígrados (el Sol ronda los 5.500 grados). Por otra parte, han calculado que las atmósferas (si las tuvieran) de sus planetas rondarían los 100 a 320 ºC. Además han concluido que los planetas rocosos descubiertos tendrán temperaturas superficiales decenas de grados superiores a las del planeta Tierra y que recibirán potentes dosis de radiación.

Por tanto, la posibilidad de que exista agua líquida en superficie (una opción que se suele conocer como habitabilidad) en dichos planetas parece ser escasa, si bien es cierto que podría estar bajo el subsuelo y que dependería de la composición de la atmósfera, si es que dichos planetas la tuvieran.

El hallazgo se ha producido gracias al análisis de unos datos recogidos por el Kepler que revelan la existencia de tránsitos, pequeños eclipses detectados en estrellas lejanas que se producen cuando los planetas pasan delante de ellas y ocultan parte de su luz. A partir de esto, los científicos se convierten en detectives que tratan de comprender lo que pasa en las profundidades del espacio.

Para llevar a cabo esta investigación, ha sido necesario combinar los datos obtenidos por el telescopio Kepler, que sondeó una vasta región del cielo en busca de tránsitos, con el de un potente telescopio terrestre, el Gran Telescopio Canarias, capaz de enfocar a una estrella en busca de información más detallada sobre los planetas y las estrellas.

Futuras observaciones con el nuevo telescopio espacial James Webb permitirán incluso analizar la composición de las atmósferas de los planetas descubiertos. Además, los instrumentos de la nueva generación de telescopios terrestres gigantes terrestres, como el ELT o el TMT, serán clave para determinar las masas, densidades y propiedades físicas de estos planetas. Por otro lado, recientemente la NASA lanzó la nueva misión TESS para rastrear el cielo en busca de tránsitos.