Ciencia

¿Exterminó el ser humano al «hobbit» de Flores?

Nuevas investigaciones datan el final de este homínido a hace 50.000 años, precisamente el momento en el que el Homo sapiens llegó al archipiélago australiano

Recreación del pequeño Hombre de Flores
Recreación del pequeño Hombre de Flores - PETER SCHOUTEN
J. DE J. Madrid - Actualizado: Guardado en: Ciencia

Un equipo de arqueólogos descubrió en 2004 los restos de un esqueleto humano a pocos metros bajo la superficie de la cueva de Liagn Bua, en la isla de Flores, Indonesia. El cráneo revelaba un cerebro extremadamente pequeño, del tamaño de un chimpancé (unos 400 cm3), y los huesos indicaban que su talla adulta sería muy escasa, superando por muy poco el metro de altura. Fue bautizado con el nombre científico de Homo floresiensis, por la isla donde fue encontrado, pero su apariencia general, que recordaba más a los homínidos que vivieron en África y Asia hace entre 1 y 3 millones de años, y su pequeña estatura hicieron que recibiera el apodo popular de «Hobbit».

Inicialmente, la antigüedad del esqueleto fue datada en unos 18.000 años. Y se encontraron fragmentos de otros individuos en distintas capas del yacimiento que habrían sido depositados hace entre 95.000 y 12.000 años. Ese momento sorprendentemente reciente de la desaparición de esa diminuta especie humana implicaría que habría sobrevivido en la isla casi 40 milenios después de la llegada al archipiélago del hombre moderno, que alcanzó Australia hace unos 50.000 años.

Pero los científicos del Centro Nacional de Investigación de Arqueología de Indonesia, la Universidad de Wollongong en Australia y el Instituto Smithsonian de EE.UU. creen que esas fechas son erróneas, y que el hombre de Flores no sobrevivió tanto tiempo. Tras realizar excavaciones y estudios durante siete años en la famosa cueva, han publicado en la revista Nature, la misma que anunció el hallazgo del hobbit, sus resultados. Algunos de los firmantes son miembros del equipo original que encontró al hombrecillo. Según los nuevos estudios, los restos de estos homínidos tienen en realidad entre 100.000 y 60.000 años, con artefactos probablemente hechos por ellos algo más tarde, hace unos 50.000 años. Después, no hay nada más. El Homo sapiens se aventuró por esa zona precisamente en el momento en el que se pierde la pista del «Hobbit», una coincidencia a tener en cuenta, pero si las dos especies llegaron a encontrarse en Flores o en algún otro lado todavía se desconoce.

«No nos dimos cuenta durante las excavaciones originales de que los depósitos 'hobbit' cerca de la pared oriental de la cueva eran similares en edad a los que están cerca del centro de la cueva, que habíamos fechado hace cerca de 74.000 años», dice Thomas Sutikna, de la Universidad de Wollongong, responsable de la investigación. Además, los arqueólogos expusieron partes de la cueva no vistas en las excavaciones originales.

Cigüeñas gigantes y dragones de Komodo

El H. floresiensis no es la única especie que desaparece repentinamente de la secuencia estratigráfica de Liang Bua hace unos 50.000 años. «Buitres, cigüeñas gigantes, el Stegodon pigmeo (un pariente extinto de los elefantes) e incluso dragones de Komodo desaparecen de la secuencia al mismo tiempo», apunta el coautor principal, Matt Tocheri, investigador de la Universidad de Lakehead y el Smithsonian. «Muchas personas pueden tener ideas interesantes acerca de por qué estos taxones desaparecen juntos de esta manera, pero la verdad es que no sabemos exactamente el motivo, y no lo vamos a saber con certeza hasta que se haga mucho más trabajo en Liang Bua y otros sitios en Flores», reconoce.

El debate que rodea al Hombre de Flores parece no tener fin. De él se ha dicho que es un Homo erectus encogido para adaptarse a la vida en la isla, un sapiens enfermo o con trastornos genéticos, una especie humana única y diferente... Como dice Tocheri, la investigación debe continuar.

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