Pájaros cantores y loros tienen un gran número de neuronas en su palio, la parte del cerebro que corresponde a la corteza cerebral
Pájaros cantores y loros tienen un gran número de neuronas en su palio, la parte del cerebro que corresponde a la corteza cerebral - U. Vanderbilt

Este pájaro es mucho más listo de lo que creías

El pequeño cerebro de las aves alberga más neuronas que el de mamíferos o primates del mismo peso

MADRIDActualizado:
Los cerebros de las especies analizadas
Los cerebros de las especies analizadas- Suzana Herculano-Houzel, Universidad de Vanderbilt

Resulta muy común recurrir a la expresión «cabeza de chorlito» para referirse a alguien no muy listo o que acostumbra a ser despistado o despreocupado, pero después de esta investigación quizás se lo piense dos veces a la hora de describir con esas palabras al más inepto de sus conocidos. Investigadores de la Universidad de Vanderbilt (Nashville, EE.UU). han medido por primera vez el número de neuronas en los pequeños cerebros de más de dos docenas de especies de aves, que van desde el diminuto pinzón cebra hasta el emu de casi 2 metros de altura, y resulta que tienen más que los mamíferos o incluso los primates con la misma masa. Un ejemplo sorprendente: el cerebro del guacamayo es del tamaño de una nuez sin cáscara, mientras que el del macaco es como un limón. Sin embargo, el lorito tiene más neuronas en su cerebro anterior -la parte asociada con el comportamiento inteligente- que el mono.

«Durante mucho tiempo tener un 'cerebro de pájaro' (la expresión en inglés para nuestra 'cabeza de chorlito') se ha considerado una mala cosa: Ahora resulta que debería ser un cumplido», dice la neurocientífica Suzana Herculano-Houzel, autora principal del artículo que aparece publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

Lo fundamental de este estudio es que proporciona una respuesta directa a un rompecabezas al que los científicos se han enfrentado durante más de una década: ¿cómo pueden las aves con sus pequeños cerebros realizar comportamientos cognitivos complejos? Numerosos estudios han demostrado que loros y cuervos pueden fabricar y usar herramientas, utilizar conocimientos para resolver problemas, hacer inferencias acerca de las relaciones causa-efecto, reconocerse a sí mismos en un espejo y planificar necesidades futuras, entre otras habilidades cognitivas que antes se consideraban del dominio exclusivo de los primates.

Los científicos han atribuido estas capacidades a que el cerebro de las aves podía estar conectado de una manera completamente diferente al de los primates. Sin embargo, hace dos años esta hipótesis fue derribada por un estudio detallado del cerebro de las palomas, que concluyó que está organizado de manera bastante similar.

Muchas, densas y pequeñas

Comparación del número de neuronas entre aves y mamíferos
Comparación del número de neuronas entre aves y mamíferos- Pavel Nemec, Universidad Charles en Prag

Según la nueva investigación, las aves pueden realizar estas conductas complejas debido que sus cerebros anteriores contienen muchas más neuronas de lo que se creía, tantas como en primates de tamaño medio. «Hemos encontrado que las aves, especialmente los pájaros cantores y los loros, tienen sorprendentemente un gran número de neuronas en su palio, la parte del cerebro que corresponde a la corteza cerebral, que es compatible con las funciones cognitivas superiores, tales como la planificación para el futuro o la búsqueda de patrones. Eso explica por qué exhiben niveles de cognición al menos tan complejos como los primates», señala Herculano-Houzel.

Esto es posible debido a que las neuronas en el cerebro de las aves son mucho más pequeñas y más densas que las de los mamíferos. Por ejemplo, el cerebro de loros y pájaros cantores contiene aproximadamente el doble de neuronas que el de los primates de la misma masa, y de dos a cuatro veces más neuronas que el de los roedores equivalentes. La proporción de neuronas en el cerebro anterior también es significativamente mayor.

«Poder cognitivo»

«En el diseño de los cerebros, la naturaleza tiene dos parámetros con los que puede jugar: el tamaño y el número de neuronas y la distribución de las neuronas a través de los diferentes centros del cerebro», dice Herculano-Houzel. «Y en las aves nos encontramos con que la naturaleza ha utilizado los dos».

A pesar de que reconocen que la relación entre la inteligencia y el recuento de las neuronas todavía no se ha establecido firmemente, Herculano-Houzel y sus colegas argumentan que un cerebro con el mismo o mayor recuento de neuronas que el de los primates puede proporcionar a las aves un mayor «poder cognitivo» por kilo que los mamíferos.

Según su autora, el estudio demuestra que hay más de una manera de construir un cerebro más grande y añadir neuronas, y espera que sus conclusiones animen a otros neurocientíficos a explorar los misterios del cerebro de las aves.

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