Una nueva representación de Anchiornis y su pluma de contorno
Una nueva representación de Anchiornis y su pluma de contorno - Rebecca Gelernter

Esta es la representación más exacta de un dinosaurio hasta la fecha

Descubren que el Anchiornis, del tamaño de un cuervo y cuatro alas, tenía unas plumas distintas que le daban un aspecto mullido y esponjoso

MadridActualizado:

Investigadores de la Universidad de Bristol han perfeccionado todavía más la representación más exacta posible obtenida de cualquier especie de dinosaurio hasta la fecha. Se trata del Anchiornis, una criatura del tamaño de un cuervo con cuatro alas y todo el cuerpo emplumado que vivió en la actual China hace unos 160 millones de años. Los científicos saben ahora que sus plumas eran distintas, lo que daba al animal una apariencia mullida y esponjosa casi de peluche, muy diferente a las aerodinámicas aves modernas. El hallazgo, publicado en la revista «Paleontology», ha permitido también conocer mejor su comportamiento, como que trepaba a los árboles.

Los fósiles de Anchiornis son algunos de los mejor conservados de la paleontología. En uno de los casos, la descomposición separó algunas de las plumas del cuerpo antes de quedar enterrado y fosilizado, lo que ha permitido a los investigadores analizar mejor su estructura.

Resulta que las plumas alrededor del cuerpo de Anchiornis, conocidas como plumas de contorno, eran muy primitivas, ya inexistentes. Eran cortas, de ellas salían unas barbas largas, independientes y flexibles en ángulos bajos para formar dos aspas y una bifucación.

Estas plumas habrían dado a Anchiornis una apariencia peluda y vaporosa en comparación con los cuerpos aerodinámicos de las aves voladoras modernas, cuyas plumas son muy cerradas y forman superficies continuas. Las plumas más sueltas de Anchiornis podrían haber afectado a su habilidad para controlar su temperatura y repeler el agua, posiblemente siendo menos efectivas que las plumas más modernas. Este plumaje lanudo también habría aumentado la resistencia cuando Anchiornis se deslizara.

Además, las plumas en el ala de Anchiornis carecen de las aspas aerodinámicas y asimétricas de las plumas de vuelo modernas, y tampoco tenían un aspecto compacto. Esto habría obstaculizado la capacidad de la pluma para formar una superficie de sustentación. Para compensar, el animal reunía múltiples filas de largas plumas en el ala, a diferencia de las aves modernas, donde la mayor parte de la superficie del ala está formada por una sola fila de plumas.

Anchiornis tenía cuatro alas, con largas plumas en las patas además de los «brazos», así como plumas alargadas que formaban un fleco alrededor de la cola. Este aumento en el área de superficie probablemente permitió el deslizamiento antes de la evolución del vuelo autónomo.

Escalaba como un hoacín

R.G.

Para ayudar a reconstruir el aspecto actualizado de Anchiornis, la ilustradora científica Rebecca Gelernter trabajó con los científicos de Bristol en el dibujo del animal tal como era en vida. La nueva pieza, dicen los autores, representa un cambio radical en las representaciones de dinosaurios e incorpora investigaciones previas.

Los patrones de color de Anchiornis son conocidos gracias a estudios de pigmentos fosilizados, el contorno de la carne del animal ha sido construido mediante el examen de fósiles bajo fluorescencia láser, y trabajos previos habían descrito la estratificación de múltiples niveles de las plumas de las alas.

«Los aspectos novedosos del ala y las plumas de contorno, así como las 'manos' y las patas totalmente emplumadas, se agregan a la representación», dice Evan Saitta, de Bristol. «Lo más provocativo es que Anchiornis se presenta en esta obra de arte escalando a la manera de los polluelos hoacín, el único pájaro viviente cuyos juveniles conservan una reliquia de su pasado dinosaurio, una garra funcional», añade. Esto contrasta con las representaciones anteriores que colocaban al animal sobre las ramas como las aves modernas. Sin embargo, es poco probable que se posaran debido a la falta de un dedo del pie invertido, como en las aves modernas.

«Como resultado de este estudio y de otros trabajos recientes, ahora es posible alcanzar un grado sin precedentes para Anchiornis. Es fácil verlo como un animal vivo con comportamientos complejos, no solo un fósil plano», añade Gelernter.