Las maniobras de ataque de estas arañas hacen el giro documentado más rápido de cualquier animal terrestre que depende de patas - Dr. Yu Zeng / Vea en el vídeo la velocidad de giro de estas arañas

Esta araña tiene el giro más rápido del planeta: tres veces en un parpadeo humano

Cuando se disponen a abalanzarse sobre una presa, estas criaturas actúan como patinadoras y cambian de posición en un octavo de segundo

MadridActualizado:

Visto y no visto. Las arañas Selenopidae, comúnmente conocidas como arañas cangrejo de pared, pueden sentir presas que se acercan desde cualquier dirección y girar en un octavo de segundo para abalanzarse sobre ellas. Eso significa que son capaces de dar tres vueltas completas en lo que dura un parpadeo humano. Una grabación de alta velocidad llevada a cabo por científicos estadounidenses revela que una flexión rápida de sus largas patas es lo que ayuda a estos depredadores a realizar el giro, considerado el más rápido llevado a cabo por cualquier animal con patas en el planeta. Los hallazgos se publican este lunes en la revista Journal of Experimental Biology.

«Alrededor de la mitad de las especies de arañas no usan telarañas para atrapar presas», explica Sarah Crews, investigadora de la Academia de Ciencias de California. «Algunas acechan y se abalanzan, mientras que otras se sientan y esperan para hacer la emboscada, como estas arañas», que viven en áreas de América del Norte, América del Sur, África, Asia y Australia.

Los investigadores instalaron en su laboratorio dos cámaras de vídeo sincronizadas de alta velocidad que graban a velocidades aproximadamente 40 veces más lentas de lo que es habitual para esclarecer la mecánica de la maniobra de caza de estos animales.

Las grabaciones revelaron que el truco está en su patas: su postura hacia afuera se ubica paralela al suelo, lo que permite un rango más amplio de movimientos sin restricciones. Cada pata también está orientada hacia una dirección separada y por lo tanto cubre una porción diferente de su entorno de 365º. Esto significa que la araña puede girar para orientarse hacia presas desprevenidas, sin importar el ángulo de aproximación.

Las arañas mantienen sus ocho ojos atentos en su próxima víctima, aunque todavía no está claro si los utilizan para verlas. En cambio, sí detectan presas cercanas, como grillos saltando o moscas zumbando, a través de las perturbaciones de la corriente de aire.

Estas arañas pueden capturar un presa en cualquier dirección
Estas arañas pueden capturar un presa en cualquier dirección - Dr. Yu Zeng

Como una patinadora

Para comprobar cómo estos animales hacían la emboscada, los científicos les lanzaron grillos. «Descubrimos que la pata más cercana a la presa se ancla al suelo, creando un punto de palanca desde el cual la araña puede tirar de su torso más cerca de la presa», explica Yu Zeng, de la Universidad de California Merced. Las patas opuestas a la presa empujan desde el suelo para ayudar. Juntas, esta combinación de tirón y empuje también proporciona el comienzo de una fuerza de torsión, conocida como torque, que impulsa a la araña en un giro rápido.

Al igual que los patinadores ponen sus brazos hacia adentro para girar más rápido, las arañas sacan sus patas restantes del suelo, manteniéndolas cerca. Esto permite a las gráciles cazadoras girar hasta un 40% más rápido y aterrizar perfectamente posicionadas con la boca hacia ese primer bocado de presa.

De esta forma, alcanzan velocidades de hasta 3.000º por segundo. En el tiempo que lleva un parpadeo humano, estas arañas, cuando se mueven a toda velocidad, pueden completar tres rotaciones completas. Su maniobra es el giro más rápido impulsado por las patas de cualquier animal terrestre, y también uno de los más rápidos del planeta, a la par de los colibríes y moscas de la fruta en el aire. Sus víctimas no tienen escapatoria.

Los movimientos de estas arañas también tienen aplicaciones prácticas. Zeng cree que pueden inspirar nuevos robots con múltiples patas y otras máquinas necesarias para maniobrar en espacios estrechos y confinados. Como dice Crews, «uno nunca sabe qué camino puede seguir la ciencia: algunos de los mejores descubrimientos se hacen por accidente».