El mapa del fondo cósmico de microondas (CMB), producido por el satélite Planck. El rojo representa las regiones más cálidas, y las azules las más frías. La Mancha Fría se muestra en la inserción
El mapa del fondo cósmico de microondas (CMB), producido por el satélite Planck. El rojo representa las regiones más cálidas, y las azules las más frías. La Mancha Fría se muestra en la inserción - ESA /Universidad de Durham

¿Es esta anomalía la prueba del choque con un universo paralelo?

Investigadores creen que la misteriosa Mancha fría del fondo cósmico de microondas, los restos del Big Bang, puede ser la primera evidencia del multiverso

MadridActualizado:

El fondo cósmico de microondas (CMB, por sus siglas en inglés), una reliquia del Big Bang, muestra un retrato del Cosmos cuando tenía unos 380.000 millones de años, prácticamente un bebé en términos cosmológicos. Rastreado por la sonda Planck de la Agencia Espacial Europea (ESA), en esta primera luz aparecen pequeñas fluctuaciones en la temperatura que se corresponden con regiones con una densidad ligeramente distinta: son las semillas de las estrellas y galaxias que vemos hoy en día. Según el modelo cosmológico estándar, estas fluctuaciones crecieron de forma brutal durante un breve período de expansión acelerada, lo que se conoce como inflación. Sin embargo, el Cosmos no presenta las mismas propiedades en todas direcciones. Existen algunas anomalías extrañas, como la llamada Mancha Fría, que resultan inexplicables.

El fondo cósmico cubre todo el cielo a una temperatura de 2,73 grados por encima del cero absoluto (-270,43ºC), pero algunas anomalías, incluyendo la Mancha Fría, son aproximadamente 0,00015 grados más frías que sus alrededores. Esto ha causado un fuerte debate en los modelos de la cosmología estándar, incapaces de encontrar una explicación. Una de las hipótesis más extendidas para la gran mancha es que se trata de un enorme vacío, miles de millones de años luz de diámetro que contienen relativamente pocas galaxias. Pero investigadores de la Universidad de Durham no están de acuerdo con esa teoría, y creen que esta rareza podría ser tener una explicación de lo más exótica: una colisión entre universos.

Anteriormente, la mayoría de las búsquedas de un supervacío han calculado las distancias a las galaxias usando sus colores. Con la expansión del Universo, la luz de las galaxias más distantes se desplaza a longitudes de onda más largas, un efecto conocido como desplazamiento al rojo. Cuanto más distante es la galaxia, mayor es su desplazamiento al rojo. Pero estas medidas tienen un alto grado de incertidumbre.

En su nuevo trabajo, el equipo de Durham presentó los resultados de un estudio exhaustivo de los desplazamientos al rojo de 7.000 galaxias, recogiendo 300 a la vez usando un espectrógrafo desplegado en el Telescopio Anglo-Australiano. A partir de este conjunto de datos de más alta fidelidad, los investigadores no ven ninguna evidencia de un supervacío capaz de explicar la Mancha Fría dentro de la teoría estándar.

Burbujas de jabón

Los investigadores encontraron que esta región fría, que hasta ahora se creía poco poblada de galaxias, se divide en huecos más pequeños, rodeados de cúmulos de galaxias. Esta estructura de «burbuja de jabón» se parece mucho al resto del Universo.

«Los vacíos que hemos detectado no pueden explicar la Mancha fría bajo la cosmología estándar. Existe la posibilidad de que algún modelo no estándar pueda ser propuesto para enlazar los dos en el futuro», dice Ruari Mackenzie, uno de los autores del estudio.

Si realmente no hay un supervacío que puede explicar la Mancha fría, las simulaciones del modelo estándar del universo dan una probabilidad de 1 entre 50 de que surgiera por casualidad.

«Esto significa que no podemos descartar por completo que la mancha haya sido causada por una fluctuación poco probable explicada por el modelo estándar, pero si esa no es la respuesta, entonces hay explicaciones más exóticas...», apunta Tom Shanks, coautor del trabajo.

«Tal vez la más apasionante sea que la Mancha fría fue causada por una colisión entre nuestro universo y otro universo burbuja. Si un análisis aún más detallado de los datos de CMB demuestra que este es el caso, entonces la Mancha fría podría ser tomada como la primera evidencia del multiverso, y podrían existir mil millones de otros universos como el nuestro», añade.

Por el momento, los investigadores dicen que la falta de un supervacío para explicar el punto frío ha inclinado la balanza hacia estas explicaciones más inusuales, ideas que tendrán ponerse a prueba por observaciones más detalladas del fondo cósmico de microondas.