Recreación de los rangeomorfos, que vivían en los océanos durante el período Ediacárido
Recreación de los rangeomorfos, que vivían en los océanos durante el período Ediacárido - JENNIFER HOYAL CUTHILL

El enigma de los primeros gigantes de la Tierra

Los rangeomorfos alcanzaron los dos metros de altura hace 600 millones de años, un tiempo en el que el resto de vida era microscópica

MadridActualizado:

La vida en la Tierra comenzó siendo diminuta, seres microscópicos que luchaban por sobrevivir en condiciones difíciles. Pero con el tiempo esas criaturas evolucionaron hasta dar lugar a gigantes como los dinosaurios o las ballenas azules. ¿Por qué? Un equipo de científicos de la Universidad de Cambridge y el Instituto de Tecnología de Tokio cree que uno de los primeros organismos grandes que habitó los océanos en el período Ediacárico, hace entre 635 y 541 millones de años, puede tener la clave. Conocidos como rangeomorfos, estos (probablemente) animales con aspecto de planta selvática, fueron capaces de crecer hasta dos metros de altura, cambiando su tamaño y forma corporal a medida que extraían nutrientes del ambiente a su alrededor.

Los rangeomorfos existieron durante un tiempo en que la mayoría de las otras formas de vida eran de tamaño microscópico. Algunos medían solo unos pocos centímetros de altura, mientras que otros alcanzaban los dos metros. Sus cuerpos blandos se componían de ramas, cada una con muchas ramas laterales más pequeñas, formando una forma geométrica conocida como fractal, que se puede ver en los helechos, los relámpagos o los copos de nieve.

Dado que los rangeomorfos no se asemejan a ningún organismo moderno, es difícil entender cómo se alimentaban, crecían o se reproducían, y mucho menos cómo podrían vincularse con cualquier grupo moderno. Los científicos creen que pueden haber sido algunos de los primeros animales del planeta, a pesar de que parecen plantas.

«Lo que queríamos saber es por qué estos grandes organismos aparecieron en este punto en particular de la historia de la Tierra», dice Jennifer Hoyal Cuthill, profesora del Departamento de Ciencias de la Tierra de Cambridge y principal autora del estudio. «Aparecen en el registro fósil de repente, con un tamaño muy grande. ¿Fue simplemente una coincidencia o es el resultado directo de los cambios en la química del océano?».

Los investigadores utilizaron modernos métodos para examinar fósiles de estas criaturas encontrados en Canadá, Reino Unido y Australia. Su análisis muestra las primeras pruebas de crecimiento dependiente de nutrientes en el registro fósil. Todos los organismos necesitan nutrientes para sobrevivir y crecer, pero los nutrientes también pueden dictar el tamaño y la forma del cuerpo. Esto se conoce como «plasticidad ecofenotípica». Los autores creen que esto es lo que les ocurrió a los rangeomorfos, lo que además les proporcionó una ventaja crucial en un mundo cambiante. Por ejemplo, podrían transformarse rápidamente, creciendo en una forma larga y cónica si el mar sobre ellos pasaba a tener niveles elevados de oxígeno.

Cambios químicos

«Durante el período Ediacárico hubo grandes cambios en los océanos de la Tierra, lo que pudo haber desencadenado el crecimiento, de modo que la vida en la Tierra de repente empezó a ser mucho más grande», explica Hoyal Cuthill. «Probablemente es demasiado pronto para concluir exactamente qué cambios geoquímicos en los océanos fueron responsables del cambio a cuerpos de gran tamaño, pero hay propuestas fuertes, especialmente el aumento del oxígeno, que los animales necesitan para la respiración».

A este cambio en la química del océano siguió una era de hielo a gran escala conocida como la glaciación de Gaskiers. Cuando los niveles de nutrientes en el océano eran bajos, se mantenían cuerpos de tamaño pequeño. Pero con un aumento geológico súbito de oxígeno u otros nutrientes, se hacen posibles cuerpos mucho más grandes, incluso en organismos con la misma estructura genética. Esto significa que la aparición repentina de los rangeomorfos podría haber sido un resultado directo de cambios importantes en el clima y la química del océano.

Sin embargo, las condiciones en los océanos continuaron cambiando y hace unos 541 millones de años comenzó la Explosión Cámbrica, un período de rápido desarrollo evolutivo en el que aparecieron la mayoría de los grupos animales del registro fósil. Cuando las condiciones cambiaron, los rangeoformos fueron condenados y nada como ellos se ha visto desde entonces.