Ciencia

La dieta mediterránea, inventada por un fraile español del siglo XVI

Fray Tomas de Berlanga, un soriano de pro, descubrió las islas Galápagos, concibió un canal en Panamá e introdujo el tomate y la patata en Europa

Este fraile fue el responsable de la agricultura organizada en el Nuevo Mundo
Este fraile fue el responsable de la agricultura organizada en el Nuevo Mundo - ABC
PEDRO GARGANTILLA - Actualizado: Guardado en: Ciencia

A mediados del año 2010 la Dieta Mediterránea fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, en una denominación conjunta para España, Grecia, Italia y Marruecos. Un reconocimiento al que contribuyó en gran medida fray Tomás de Berlanga.

Pedro Gargantilla, médico internista del Hospital de El Escorial (Madrid) y autor de varios libros de divulgación
Pedro Gargantilla, médico internista del Hospital de El Escorial (Madrid) y autor de varios libros de divulgación- M. Jara

Este fraile nació a finales del siglo XV, una época convulsa que le obligó a vivir una vida intensa y acelerada. Como su nombre indica –«de Berlanga»- fray Tomás nació en esta villa soriana, un lugar singular cargado de historia, leyendas y culturas entrelazadas. Sabemos que pasó su adolescencia a caballo entre Burgo de Osma y el convento salmantino de San Esteban, lugares propicios para un hombre curioso y ávido de conocimientos. Allí entraría en contacto con maestros y hombres de fe que modelaron el intelecto del berlangués, que acabaría tomando los hábitos de la Orden de Santo Domingo en 1508.

Fray Tomás partió hacia la isla Española –actual República Dominicana- en la segunda expedición al Nuevo Mundo (1511). Allí no tardó en destacar como un excelente diplomático, una persona comprometida en la defensa de los indígenas y un enérgico organizador dentro del ámbito de la colonización. Todas estas aptitudes no pasaron desapercibidas a Carlos V, que le propuso ante el Papa Clemente VII como Obispo de Tierra Firme, cargo que le fue concedido en 1533.

Descubridor de las islas Galápagos

A finales de 1534 viajó hasta Panamá para ocupar su sede episcopal. Allí tuvo la oportunidad de comprobar que desde el cerro Jefe se podía avistar el océano Pacífico y el océano Atlántico. Además tuvo tiempo para inspeccionar el río Chagres y su desembocadura.

Fue precisamente durante esta época cuando fray Tomás concibió una idea extraordinaria, crear un canal para la comunicación transoceánica a través del istmo panameño, y así se lo hizo saber en una prolija epístola al emperador Carlos V. El dominico estaba convencido de que un canal en esta región sería la clave del progreso, ya que permitiría la comunicación y el transporte de mercancías, abaratando costos –particularmente de la especiería- siendo la piedra angular del «engrandecimiento y ennoblecimiento del imperio español».

Desgraciadamente, los vericuetos de la burocracia hispana y los intereses económicos de los mercaderes –que cargaban en exceso los fletes- hicieron que la propuesta cayera en el olvido.

En 1535 el fraile emprendió un viaje hasta Perú, siguiendo nuevamente las órdenes del emperador Carlos V. Su intención era reunirse con los conquistadores Francisco Pizarro y Diego de Almagro, quienes deberían rendirle cuentas y transmitirle la situación en la que se encontraba el estado de la Hacienda Real, en especial en lo relativo al reparto del oro del emperador inca Atahualpa.

Durante el periplo la embarcación quedó a la merced de las corrientes marinas y la falta de vientos provocó que, de forma fortuita acabasen encallando y desembarcando en las actuales islas Galápagos. Debido a esta circunstancia algunos historiadores insisten en que no se trató de un auténtico descubrimiento sino de un desembarco.

Patrón de la dieta Mediterránea

No hay ninguna duda que fray Tomás fue un hombre adelantado a su tiempo, además de todas estas inquietudes y habilidades políticas, el dominico mostró un entusiasta interés por la agricultura, hasta el punto de introducir en Santo Domingo una variedad de plátano procedente de las islas Canarias.

También fue el responsable de la agricultura organizada en el Nuevo Mundo, gracias a él se trasladaron las técnicas agrícolas de nuestro país a Centroamérica, y a él también debemos la introducción en el Viejo Continente el tomate, la patata y el perejil. Por todas estas innovaciones dietéticas y gastronómicas fray Tomás de Berlanga es considerado el patrón de la dieta mediterránea.

Actualmente su cuerpo descansa en la capilla de los Cristos de la villa que le vio nacer.

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