Recreación de «Beelzebufo»
Recreación de «Beelzebufo» - Wikipedia

«Beelzebufo», la rana gigante que comía dinosaurios

El mordisco de este enorme anuro extinto era tan fuerte que puede compararse al de lobos y tigres

MadridActualizado:

Un equipo internacional de científicos asegura que una rana gigante ahora extinta llamada Beelzebufo (rana del infierno), que vivió hace unos 68 millones de años en Madagascar, habría sido capaz de comer pequeños dinosaurios. El animal, provisto de poderosos dientes y mandíbulas, podía superar los 40 cm de longitud y pesar 4,5 kilos.

Los investigadores han llegado a esa conclusión tras analizar la fuerza de la mordedura de las modernas ranas cornudas suramericanas del género Ceratophrys, conocidas como ranas Pacman por su forma redonda y boca grande, similar al personaje del famoso videojuego. Debido a su atractiva coloración corporal, apetito voraz y cabezas cómicamente enormes, estas ranas son muy populares en el comercio internacional de mascotas.

Los científicos de la Universidad de Adelaida (Australia), la Politécnica del Estado de California-Pomona, la de California-Riverside y el University College de Londres, descubrieron que las grandes ranas de cuernos de América del Sur tienen fuerzas de mordedura similares a las de los depredadores de mamíferos.

«A diferencia de la gran mayoría de las ranas que tienen mandíbulas débiles y típicamente consumen pequeñas presas, las ranas con cuernos emboscan animales tan grandes como ellas mismas, incluyendo otras ranas, serpientes y roedores, y sus poderosas mandíbulas juegan un papel crítico en agarrar y dominar a la presa», dice en un comunicado Marc Jones, biólogo investigador de la Universidad de Adelaida.

El estudio, publicado en la revista Scientific Reports, encontró que las pequeñas ranas cornudas, con un ancho de cabeza de unos 4,5 centímetros, pueden morder con una fuerza de 30 newtons o alrededor de 3 kg. Un experimento a escala, comparando la fuerza de mordedura con la cabeza y el tamaño del cuerpo, calculó que las ranas de cuernos grandes que se encuentran en los bosques húmedos tropicales y subtropicales de América del Sur, con un ancho de cabeza de hasta 10 centímetros, tendrían una fuerza de mordida de casi 500 N. Esto es comparable a reptiles y mamíferos con un tamaño de cabeza similar. «Sería como tener 50 litros de agua en la punta de tus dedos», apunta Kristopher Lappin, profesor de Ciencias Biológicas en la Universidad Politécnica del Estado de California.

Como un gran depredador

Basándose en su relación de escala, los científicos estimaron que la la rana gigante extinta «Beelzebufo» -descubierta en 2008 y que es en muchos aspectos similar a las ranas de cuernos vivientes- pudo haber tenido un mordisco de hasta 2.200 N, comparable a formidables predadores de mamíferos como lobos y tigres. «Con esta mordedura tan fuerte, «Beelzebufo» habría sido capaz de someter a los dinosaurios pequeños y juveniles que compartían su ambiente», dice Jones.

Los científicos midieron la fuerza de mordida usando un transductor de fuerza hecho a medida, un dispositivo que mide con precisión la fuerza aplicada a dos placas cubiertas con cuero cuando un animal las muerde. «Esta es la primera vez que se mide la fuerza de mordedura en una rana», señala Lappin. «Y, hablando por experiencia, las ranas con cuernos tienen una mordedura impresionante, y tienden a no soltarse. La mordedura de un «Beelzebufo» grande habría sido notable, definitivamente no es algo que me gustaría experimentar de primera mano».