A través de varias técnicas los investigadores han conseguido saber el color de los animales
A través de varias técnicas los investigadores han conseguido saber el color de los animales - abc

¿De qué color eran los mamíferos prehistóricos?

Un equipo de investigadores conseguido correlacionar la forma de partículas de melanina fosilizadas con el color original de los animales de más de 50 millones de años de antigüedad

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¿De qué color eran los mamíferos prehistóricos? Las recreaciones son muchas y se han podido ver en muchas películas. Desde los «pelirrojos» mamuts de las películas de animación a animales multicolores de aspecto amenazador. Ahora, un equipo de científicos del Virginia Tech y de la Universidad de Bristol han averiguado cómo detectar un pigmento en fósiles de mamíferos prehistóricos y determinar, a partir de ahí, los colores de especies ya extintas.

Entre los resultados del estudio, los investigadores han desvelado que el color de dos especies ya extintas de murciélago de hace unos 50 millones de años era un marrón rojizo. La novedad radica en que es la primera vez que se ofrece una descripción del color basádose exclusivamente en los restos fósiles hallados. Además, esto es sólo el principio pues, según han detallado los investigadores el color podría haberse conservado en restos fósiles de hasta hace 300.000 millones de años.

«Hasta ahora hemos estudiado tejidos de peces, ranas y renacuajos, pelo mamíferos, plumas de aves, y tinta de pulpo y calamares», ha detallado Caitlin Colleary, estudiante de doctorado de Ciencias Geológicas de la Facultad de Ciencias en la Universidad Virginia Tech y el autora principal del estudio. «Todos ellos conservan la melanina, por lo que es seguro decir que la melanina está realmente presente en todo el registro fósil. Ahora podemos conocer con seguridad algunos de los patrones de colores originales de estos antiguos animales».

En la investigación, publicada esta semana en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos y han particicipado científicos de EE.UU., Reino Unido, Alemania, Etiopía y Dinamarca.

Los investigadores han dicho que diversas estructuras microscópicas, que tradicionalmente se creía que eran bacterias fosilizadas, son sin embargo melanosomas, es decir, orgánulos dentro de las células que contienen melanina, el pigmento que da color al pelo, a la piel, a los ojos o a las plumas.

Estas partículas fósiles fueron descritos por primera vez en una pluma fosilizada en el año 2008 por Jakob Vinther, un paleobiólogo molecular en la Universidad de Bristol y autor principal del estudio actual.

Formas y colores están relacionados

Desde entonces, las formas de estos melanosomas se han utilizado para saber cómo eran los colores de los dinosaurios, los reptiles marinos y ahora, también, de los mamíferos. Vinther ha calificado este hallazgo de gran importancia, puesto que es a través de las diferentes formas de las partículas como los investigadores han encontrado la manera de conocer los colores a los que correspondían.

«Vemos que las diferentes melaninas se encuentran en orgánulos de diferentes formas: los melanosomas rojizos tienen forma de pequeñas albóndigas, mientras que los melanosomas negros tienen la forma de pequeñas salchichas y podemos ver que esta tendencia también está presente en los fósiles», ha explicado. «Esto significa que la correlación de la melanina con la forma es un antiguo invento, que se puede utilizar para saber fácilmente el color de los fósiles con sólo mirar la forma melanosomas».

Peor los investigadores no se han quedado ahí y han comprobado que, además los melanosomas no sólo son diferentes por la forma, sino que son químicamente distintos y usando un instrumento llamado espectrómetro de masa de ionización secundaria (time-of-flight secondary ion mass spectrometer), los científicos han identificado la estructura de los melanosomas fósiles para poder compararlos con los modernos.

Además, los investigadores han replicado las condiciones en las que se formaron los fósiles para identificar la alteración química de la melanina producida por la fosilización. «Incorporando estos experimentos hemos sido capaces de demostrar cómo cambia químicamente la melanina durante millones de años, estableciendo una nueva y asombrosa forma de desentrañar información que antes era inaccesible en los fósiles» ha explicado Colleary.

Y es que el color puede ser muy importante a la hora de desentrañar cómo y por qué se desarrollaron unas especies o se extinguieron otras.