Equipo de paleontólogos trabajando sobre los restos fosilizados del rinoceronte encontrado en Muros de Agua
Equipo de paleontólogos trabajando sobre los restos fosilizados del rinoceronte encontrado en Muros de Agua - efe

Científicos hallan en España el esqueleto de rinoceronte fósil más completo

Actualizado:

La riqueza paleontológica riojana tiene un nuevo protagonista. Coordinada por la Dirección General de Patrimonio del Gobierno de La Rioja, una excavación ha hallado en el término de Muro de Aguas el fósil completo de un «stephanorhinus etruscus», una especie de rinoceronte que vivió en la cálida laguna que ocupaba en el Plioceno esta zona serrana riojana.

A pesar de la extensa presencia geográfica de esta especie en la península, hasta ahora sólo se habían hallados fragmentos de su esqueleto en otros yacimientos, como el vecino de la Horna. Por ello, el hallado en Muro de Aguas es el ejemplar más completo de la especie en el registro fósil español, todo un tesoro para la ciencia de nuestro país y para el equipo multidisciplinar que lo estudiará en el futuro.

Adentrarse en su conocimiento permitirá conocer mejor esta especie, el entorno que habitaba, la fauna y flora con la que compartía… Tras una semana de minuciosa excavación, el equipo co-dirigido por María Elena Nicolás ha comenzado el traslado a laboratorio del fósil de 2,5 metros de largo para su limpieza, restauración y estudio.

El esqueleto del rinoceronte es de hace más de 3,2 millones de años, pesaba entre 1.200 y 1.500 kilogramos y tenía una alzada de 1,5 metros.

Así lo han explicado este jueves 2 de julio el consejero de Cultura de La Rioja, Abel Bayo; el profesor de la Universidad de Zaragoza Arsenio Muñoz, descubridor de los restos, y los paleontólogos César Laplana y María Elena Nicolás, quienes han dirigido las excavaciones, coordinados con el Gobierno riojano.

En una rueda informativa, han aportado más datos sobre la importancia de este hallazgo, que corresponde a un ejemplar de Stephanorhinus etruscus, una especie extinta de rinoceronte que vivió entre el Plioceno y Pleistoceno. Este ejemplar murió en una laguna que en aquella época ocupaba la zona en la que actualmente se ubica Muro de Aguas, de unos 60 habitantes y situado a unos 67 kilómetros de Logroño.

El valor del hallazgo radica en su antigüedad y en que está prácticamente completo y muy bien conservado, lo que le convierte en único a nivel nacional, según Laplana, dado que se encontró otro en Gerona, pero no estaba completo y su conservación era peor. Ha explicado que las primeras investigaciones indican que este rinoceronte medía 1,5 metros de alzada, pesaba entre 1.200 y 1.500 kilogramos y tenía dos cuernos en la parte anterior del cráneo, aunque no se ha determinado si tenía su piel cubierta o no por pelo.

Trabajo de extracción

Nicolás se ha referido al trabajo minucioso y de precisión que se ha realizado para la extracción del esqueleto y a la aplicación de técnicas que permiten su reconstrucción tridimensional. Los trabajos para sacar a la luz los restos terminaron ayer, día uno, tras quince días de trabajo ininterrumpido, y el material reunido se trasladará este jueves a un laboratorio especializado en Madrid, donde serán inventariados, catalogados, tratados para su conservación y preparados para su análisis.

Después, se acometerá la labor de restauración y análisis científico, que podría prolongarse un año. Una vez completada, los restos regresarán a La Rioja para su exposición, según Bayo.

Muñoz ha recordado que, mientras realizaba un salida al campo con estudiantes, encontró, en octubre de 2014, unos restos óseos que parecían importantes, lo que comunicó al Gobierno riojano, que al mes siguiente contrató la extracción de esos restos visibles.

La excavación completa del esqueleto se ha producido hace quince días y, según sus datos, el animal murió en la laguna y su cuerpo quedó envuelto en el fango.

Los sedimentos que cubrieron los restos evitaron su exposición al sol y a otras inclemencias y fue ese ambiente, con escasa presencia de oxígeno, lo que permitió su excepcional fosilización. En las arcillas y limos que han permitido conservar los restos, también se encuentran restos vegetales, de tallos y hojas, que proporcionan información preliminar de los ecosistemas pretéritos.