Ciencia

A los padres no se les da peor hablar con los bebés

Según un estudio en curso, los hombres modulan menos su voz, pero podrían ser tan importantes como las madres para el aprendizaje de la lengua por parte de los pequeños

Cuando un adulto o un niño habla con un bebé, suele subir el tono, sonreír más y repetir ciertos sonidos
Cuando un adulto o un niño habla con un bebé, suele subir el tono, sonreír más y repetir ciertos sonidos - Toshimasa Ishibashi
gonzalo lópez sánchez - Madrid - Actualizado: Guardado en: Ciencia

Las palabras no se suelen pronunciar de forma monótona y neutra, como si las dijera el locutor de la pantalla azul de los anuncios de medicamentos. En lugar de eso, se escoge un ritmo y una cadencia, que a veces muestran un estado de ánimo, y se cambia el tono de voz para marcar las frases y distinguir entre afirmaciones e interrogaciones. También se pone más énfasis en ciertas palabras, es decir, se pronuncian más alto, y otras veces se hacen pausas muy marcadas. Este conjunto de aspectos rítmicos, enfáticos y melódicos del habla forman parte de la llamada prosodia, y son muy importantes tanto en el lenguaje hablado como en el escrito, en el que aparecen a través de los signos de puntuación.

Este código a veces cambia enormemente cuando las personas se dirigen a bebés y niños pequeños (aunque a veces también se usa para hablar con mascotas o incluso amantes con los que se comparte un alto grado de intimidad). En estos casos, se eleva el tono de voz y se le da un toque dulce, se cuida más la pronunciación, se recurre más a los gestos, se usan diminutivos y ciertos sonidos repetitivos, se tiende a sonreír más y a usar frases más cortas... Los científicos siempre han encontrado muy interesante este comportamiento que parece ser universal, y su papel como facilitador del aprendizaje del lenguaje en los pequeños. Ahora, un estudio que está siendo realizado por investigadores de la Universidad Estatal de Washington, ha descubierto que a la hora de hablar con los niños, los padres modulan menos el lenguaje que las madres. En las investigaciones preliminares, que han sido presentadas este martes en la revista de la Sociedad de Acústica Americana, creen que esto no tendría por qué ser negativo, sino que podría ser un estímulo complementario que ayudase a los pequeños.

«No es malo para nada, no es un fallo de los padres», ha explicado Mark VanDam, el director de la investigación que ha sido presentada con motivo del congreso que va a celebrar la Sociedad Americana de Acústica en Pittsburgh. «Creemos que los padres contribuyen al aprendizaje de los niños de otra forma. Que son complementarios».

Hasta ahora las investigaciones se habían centrado en la comunicación de las madres hacia los niños. Incluso se había identificado esta especie de dialecto como«baby-talk» o «motherese», pero por primera vez, ha llegado el turno de los papás. Después de confirmar que las madres cambian su entonación al hablar con los pequeños, este trabajo ha descubierto que los padres se dirigen a los niños de una forma más similar a la que usan cuando hablan con adultos.

Según la hipótesis de la que parten los científicos, esto sería como un puente para los pequeños y hacia el lenguaje adulto. Y además han observado que, aunque los padres no recurren tanto al «babytalk», sí que escogen un vocabulario distinto, que acortan la duración de las frases y que cambian el volumen de sus palabras.

Para averiguarlo, este estudio analizó el lenguaje de familias en las que tanto los padres como las madres vivían con los niños. Pero aún quedan muchos interrogantes. Por una parte, está previsto que estas investigaciones continúen para analizar el fenómeno a largo plazo. Y por otra, se pretende observar cómo afecta la pérdida de audición al aprendizaje del lenguaje y al «babytalk» de los padres. Por último, aún quedaría saber qué ocurre en familias monoparentales o formadas por personas del mismo sexo.

Toda la actualidad en portada

comentarios