Han inactivado unos genes del desarrollo embrionario para retornar a la estructura de los dinosaurios (en la imagen)
Han inactivado unos genes del desarrollo embrionario para retornar a la estructura de los dinosaurios (en la imagen) - John Conway

Crean un «dino-pollo» con hocico de Velociraptor

Tiene morro en vez de pico. Ha sido desarrollado para entender la transición que hubo desde los dinosaurios a las aves

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El pico es probablemente la principal herramienta con la que se alimentan las aves y por eso existen tanta variedad de formas. Por ejemplo, mientras que el halcón desgarra la carne con él, el colibrí lo usa casi como una aguja que introduce en el interior de las flores para libar el néctar. Pero todos ellos tienen una cosa en común, y es que este utensilio forma parte de su esqueleto y está regulado por unos genes similares, incluso cuando nos remontamos hasta los antepasados de las aves, los dinosaurios.

Ahora, un equipo de investigadores de las universidades de Yale y de Harvardhan conseguido trazar las bases moleculares de esta transición que hubo desde el hocico de los dinosaurios al pico de las aves. Como si hubieran ido atrás en el tiempo, han logrado que unos embriones de pollo desarrolasen hocico. El hallazgo ha sido publicado este martes en la revista «Evolution».

«Nuestro objetivo era entender las bases moleculares de una importante transición evolutiva, no era crear un "dino-pollo"», ha aclarado el biólogo y paleontólogo Bhart-Anjan S. Bhullar, de Yale. Aún así, el término no es del todo inadecuado, puesto que los embriones con los que han trabajado desarrollaron un hocico y un paladar con una configuración similar a las de dinosaurios como el Velociraptor y el Archaeopteryx.

Según los investigadores, su trabajo es importante porque analiza uno de los componentes más importantes de la anatomía de las aves y que al mismo tiempo aún no ha sido muy estudiado, desde el punto de vista evolutivo y del desarrollo (el conjunto de procesos que permiten la formación de órganos y estructuras en un embrión). Así que, se decidieron a replicar el desarrollo ancestral de los genes del pico con el objetivo de entender cómo se formaba su esqueleto.

Para ello, hicieron una análisis cuantitativo (midieron las dimensiones) de los hocicos y los picos de los fósiles e intentaron pensar en cómo podrían haber sufrido esa transición. Luego, buscaron los cambios genéticos que pudieran explicar esta evolución.

Creación de los «dino-pollos»

Después de analizar la expresión de los genes en embriones de caimanes, lagartijas, tortugas y emúes, los científicos descubrieron que los dos grandes linajes de aves que viven actualmente (los neognatos y los paleognatos) se diferencian de los reptiles que no son aves y de los mamíferos en unos genes que regulan el desarrollo facial.

Para verificarlo, inhibieron la expresión de estos genes en los embriones de pollo, y así consiguieron que estos animales retornaran a un estado ancestral. «Esto desmuestra la forma en que un solo mecanismo del desarrollo puede tener consecuencias muy amplias e inesperadas», ha explicado Bhullar.

Este tipo de cambios tan drásticos y relacionados con los genes del desarrollo, encaja con el hallazgo de algunos fósiles que aún conservan picos provistos de dientes y con otros muchos procesos evolutivos que hicieron aparecer rápidamente nuevas modificaciones. Según algunas teorías, la gran explosión del Cámbrico permitió la aparición de muchas nuevas especies en tan solo unos pocos millones de años gracias a los cambios que sufrieron estos genes estructurales que regulan el desarrollo de los animales.