La unión de las dos galaxias
La unión de las dos galaxias - NASA/ESA/ESO/W. M. Keck Observatory

El Hubble ve el choque de dos galaxias hace 7.000 millones de años

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Un equipo internacional de astrónomos ha podido obtener la mejor imagen jamás vista de una colisión entre dos galaxias producida hace unos 7.000 millones de años, cuando el Universo tenía tan solo la mitad de su edad actual. El telescopio espacial Hubble y otros observatorios en tierra y en el espacio han permitido captar detalles de otro modo invisibles.

El famoso detective de ficción Sherlock Holmes utiliza una lupa para revelar evidencias apenas visibles pero importantes para resolver los casos a los que se enfrenta. Los astrónomos han hecho lo mismo, y han combinado el poder de muchos telescopios creados por el hombre con una forma mucho más grande de lente que se produce naturalmente en el Cosmos.

«Mientras que los astrónomos están a menudo limitados por el poder de sus telescopios, en algunos casos nuestra capacidad para ver detalles es impulsada enormemente por las lentes naturales creadas por el Universo», explica el autor principal de la investigación, Hugo Messias, de la Universidad de Concepción (Chile) y el Centro de Astronomía y Astrofísica de la Universidad de Lisboa (Portugal). «Einstein predijo en su teoría de la relatividad general que, dada la suficiente masa, la luz no viaja en línea recta, sino que se inclina de un modo similar a la luz refractada por la lente de la cámara».

En efecto, estas lentes cósmicas están creadas por enormes estructuras como las galaxias y cúmulos de galaxias, que desvían la luz de los objetos detrás de ellos debido a su fuerte gravedad, un efecto llamado lente gravitacional. Las propiedades de aumento de este efecto permiten a los astrónomos estudiar objetos que no serían visibles de otro modo y comparar directamente las galaxias locales con otras mucho más remotas, vistas cuando el Universo era mucho más joven.

Pero para que estas lentes gravitacionales funcionen, la galaxia-lente, y la lejana detrás de ella, deben alinearse con mucha precisión. «Estas alineaciones casuales son muy raras y tienden a ser difíciles de identificar», añade Messias, pero la tecnología ha hecho que descubrirlas sea más fácil.

H-ATLAS J142935.3-002836 (o simplemente H1429-0028 para abreviar) es una de estas fuentes. Es un objeto muy brillante en el régimen de infrarrojo lejano, a pesar de que lo estamos viendo en un momento cuando el Universo tenía sólo la mitad de su edad actual.

El análisis de este objeto estaba en el límite de lo que es posible, por lo que el equipo de astrónomos comenzó una extensa campaña de seguimiento utilizando el Hubble junto con otros telescopios espaciales y algunos de los más poderosos en tierra (ALMA, el Observatorio de Keck, etc.). Los telescopios proporcionaron diferentes puntos de vista, que fueron combinados para obtener la mejor visión de este objeto inusual.

Nuevas estrellas

El uso de estos datos combinados reveló que se trataba de una colisión en curso entre dos galaxias que forman cientos de nuevas estrellas cada año. Una de las galaxias aún muestra signos de rotación, lo que indica que se trataba de una galaxia de disco justo antes de ese encuentro.

El sistema de estas dos galaxias en colisión se asemeja a las Galaxias Antennae, un objeto mucho más cercano a nosotros que H1429-0028 y que Hubble ha fotografiado varias veces antes con un gran detalle. Se trata de una espectacular colisión entre dos galaxias que se cree que han tenido una estructura de disco en el pasado. Mientras que el sistema de Antennae está formando estrellas con una tasa total de solo unas pocas decenas de veces la masa de nuestro Sol cada año, H1429-0028 fabrica más de 400 veces la masa del Sol en nuevas estrellas cada año.