El vídeo en time-lapse captura el descenso de la novena gota entre el 28 de abril de 2012 y el 10 de abril de 2013 - U. Queensland

Cae la novena gota del experimento más largo de la Historia

Las cámaras han grabado en directo el esperado desplome de una lágrima de brea en una prueba científica que ya dura 83 años

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Por fin ha ocurrido. Una gota de brea, la novena después de una espera de más de 13 años, se ha desplomado en el experimento más largo de la Historia, mención incluida en el libro Guinnes de los récords, que se desarrolla desde hace 87 años en la Universidad de Queensland (Brisbane, Australia). Al parecer, es la primera vez que la lenta caída de estas lágrimas negras ha sido grabada en directo por las cámaras, aunque hasta ahora los investigadores solo han proporcionado imágenes del inminente choque en time-lapse y no de la ruptura.

El experimento comenzó en la universidad australiana en 1927 cuando el profesor de Física Thomas Parnell intentó demostrar a sus alumnos que los materiales comunes y vulgares pueden poseer propiedades sorprendentes. Con este objetivo y con una envidiable paciencia, vertió una muestra de brea muy caliente en un embudo con el cuello sellado. Así lo dejó durante tres años, cuando cortó el cuello del embudo para que la brea fluyera hacia abajo. Hay que tener en cuenta que la brea es un líquido 100.000 millones de veces más viscoso que el agua, hasta el punto de que parece sólido. A temperatura ambiente, fluye lentamente y tarda años en formar una única gota.

La primera gota del experimento cayó en diciembre de 1938 y la última, la novena, acaba de hacerlo. Con una lentitud exasperante, la gotita chocó el pasado 17 de abril con la octava, caída en la parte inferior del vaso de precipitados en noviembre del año 2000. Todavía seguía unida entonces, pero nuevas imágenes muestran la separación de las gotas y las cámaras ya vigilan la caída de la décima.

La prueba es custodiada por el profesor Andrew White después de la muerte el pasado año de su colega John Mainstone, que vigiló la muestra de brea durante nada menos que 52 años sin poder ver ninguna caída en persona. Desgraciadamente, Mainstone se perdió la observación del colapso de las gotas en tres ocasiones: por un día, en 1977; por solo cinco minutos, en 1988; y en 2000, cuando una cámara web que grababa la escena sufrió un apagón de 20 minutos y se perdió el momento crucial. Después de eso, el experimento fue puesto bajo vigilancia constante, con tres webcams.

Cerca de 25.000 espectadores de 158 países se inscribieron para seguir la caída de la novena gota a través del streaming en directo. Ahora, queda esperar a la décima. ¿Puede aguardar unos 14 años?