La estrella Kappa Cassiopeiae, en el centro de la imagen, y el arco de choque (en rojo)
La estrella Kappa Cassiopeiae, en el centro de la imagen, y el arco de choque (en rojo) - NASA / JPL- Caltech

Una estrella fugitiva choca contra la Vía Láctea

Situada a 4.000 años luz de la Tierra, se mueve a una velocidad de 1.100 km por segundo

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Observe la fotografía que ilustra estas líneas. La brillante estrella azul en el centro de la imagen es una supergigante masiva denominada Kappa Cassiopeiae o HD 2905 para los astrónomos, situada a 4.000 años luz de la Tierra y que se mueve a una velocidad de 1.100 km por segundo. Esta fugitiva estelar ha chocado contra nuestra galaxia, la Vía Láctea, provocando el resplandor rojo veteado que también puede verse en la instantánea, y que no es más que el material que la rodea a su paso.

Tales estructuras se denominan arcos de choque, y a menudo se pueden ver en frente de las estrellas más rápidas y masivas de la galaxia. Los arcos de choque se forman donde los campos magnéticos y el viento de partículas que fluyen de una estrella chocan con el difuso, y por lo general invisible, conglomerado de gas y polvo que llena el espacio entre las estrellas. La forma en que estos choques se manifiestan habla a los astrónomos sobre las condiciones alrededor de la estrella y en el espacio.

Las estrellas de movimiento lento como el Sol presentan arcos de choque que son casi invisibles en todas las longitudes de onda de la luz, pero las estrellas rápidas como Kappa Cassiopeiae crean perturbaciones que pueden ser vistas por los detectores infrarrojos de Spitzer.

4 años luz por delante

Aunque parezca increíble, este arco de choque se forma a unos 4 años luz por delante de Kappa Cassiopeiae, lo que muestra el impacto considerable que esta estrella tiene en sus alrededores. Un ejemplo para darnos cuenta de la gigantesca distancia: Esa es la misma distancia a la que estamos de Proxima Centauri, la estrella más cercana más allá del Sol.

El arco de choque de la estrella se muestra con un color claramente rojo. Las características verdes tenues en esta imagen se producen a partir de moléculas de carbono presentes en las nubes de polvo a lo largo de la línea de visión que se ilumina por la luz estelar. Delicados filamentos rojos aparecen a través de esta nebulosa infrarroja, cruzando el arco de choque. Algunos astrónomos han sugerido que estos filamentos pueden trazar las características del campo magnético que corre a lo largo de nuestra galaxia.

Kappa Cassiopeiae es visible a simple vista en la constelación de Casiopea, pero su arco de choque solo aparece en luz infrarroja.