Ciencia

La liberación de moscas transgénicas en España tendrá que esperar

La Generalitat rechaza el plan de una empresa británica para utilizar insectos modificados genéticamente como antídoto contra las plagas en Tarragona

ana mellado - Actualizado: Guardado en: Ciencia

El Gobierno catalán ha desestimado la solicitud de la empresa británica Oxitec para liberar moscas modificadas genéticamente en Tarragona y estudiar su comportamiento como antídoto ante las plagas en los campos de olivo.

La compañía había propuesto modificar genéticamente las moscas macho para que tras aparearse con las hembras silvestres, las larvas mueran antes de desarrollarse y así reducir la población. Los científicos han alterado los insectos de tal forma que el gen letal inyectado en los huevos de la mosca provoque exclusivamente la desaparición de las moscas hembras.

La técnica no acaba de convencer a la Comisión Nacional de Bioseguridad dependiente del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, que le ha exigido a Oxitec  un estudio de predadores y parásitos sobre las moscas del olivo, si quieren que reconsideren su propuesta. “Tenemos ya una especie de araña y avispa con las que comenzaremos a experimentar pronto. El proceso puede durar unos meses, por lo que hemos retirado nuestra solicitud, pero nuestra intención es volverla a presentar una vez que tengamos los resultados que nos piden”, expone a ABC, Esther Miller, una de las responsables de Oxitec.

La férrea postura de la Comisión Nacional de Bioseguridad ha echado por tierra las pretensiones de la empresa británica, pero al final todo depende de la decisión de la Generalitat, que podría cambiar su respuesta dependiendo del resultado de las nuevas pruebas exigidas.

Temor de que afecte al aceite

El rechazo de los planes de Oxitec en seguida ha sido celebrado por varias ONG, que presentaron un informe donde detallan la posibilidad de que estas moscas modificadas genéticamente alteren la cadena alimentaria, afectando a la calidad del aceite y a su comercialización.

“La decisión muestra que las Agencias de Regulación están empezando a cuestionarse el impacto que la liberación de animales transgénicos puede tener en los seres humanos y el medio. Oxitec ha desistido en sus planes, ya que no tiene respuestas a las preguntas que se le han hecho”, comentó la Dra. Helen Wallace, directora de Genewatch en el Reino Unido.

El principal riesgo, según esta organización y otras como Amigos de la Tierra, radicaría en que las larvas transgénicas nacen dentro de la aceituna y muchas morirían quedando en el interior del fruto. Además, estas organizaciones ecologistas apuntan que los machos se podrían propagar sin control, poniendo en peligro la salud humana, el medioambiente y la producción olivarera.

Por supuesto, la compañía de biotecnología recalca en todo momento que su proyecto no es ni dañino ni tóxico, responde a las necesidades de los agricultores, que precisan métodos respetuosos con el medio ambiente, y por supuesto, que volverán a intentarlo. 

La mosca del olivo es una plaga muy dañina en la producción de aceituna, difícil de erradicar incluso empleando los insecticidas más potentes. El insecto pica la oliva para depositar sus huevos y el fruto se echa a perder conforme la larva va creciendo.

“En un año malo, se puede perder la totalidad de la cosecha. Esta técnica permite librarse de la plaga sin la necesidad de rociar los cultivos con pesticidas químicos”, afirma el cofundador y director científico de Oxitec, el doctorLukeAlphey.

De conseguirse el permiso, durante tres meses se introducirían en un campo de 48 olivos dos tandas de moscas por semana, ya que esta especie solo vive unos días. Al principio, unos 10 machos por hembra normal, cantidad que se ajustaría sucesivamente. Una vez que estas moscas transgénicas machos son liberadas van a buscar a las hembras silvestres, se aparean y las crías al heredar el gen mueren.

Mosquitos de dengue

En Brasil, la compañía y sus colaboradores ya están probando la liberación de machos modificados con el gen que mata a las hembras, obteniendo unos resultados muy positivos. En el ensayo más reciente en un pueblo llamado Mandacaru se ha logrado una reducción del 96% en la población del mosquito del dengue.

Si la técnica funcionase en los campos españoles, Oxitecse plantea extender su técnica en Grecia, Italia y Reino Unido.

Los olivares representan alrededor de cinco millones de hectáreas en la Unión Europea y reportan un gran beneficio económico, que se ve mermado por los intentos de combatir las plagas. La industria de oliva en Grecia gasta aproximadamente 35 millones de euros (30 millones de libras) al año en los insecticidas para el control de moscas de oliva y evitar una pérdida estimada de la industria de 650 millones de euros, según cifras de Oxitec.

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