«El efecto animadora»: La gente parece más atractiva en grupo que en solitario

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Los seguidores de la popular serie de televisión «Como conocía a vuestra madre» seguramente conocen muy bien esta teoría. Barney Stinson, el inmaduro donjuán del grupo de protagonistas, interpretado por el actor Neil Patrick Harris, tiene una teoría que llama el «efecto animadora» (cheerleader effect), que afirma que cuando visualizas a un grupo de chicas parecen atractivas solo porque están todas juntas, pero vistas en solitario no son tan guapas como te parecían. Es difícil ignorar el tufo machista de la idea, pero parece que tiene buena parte de razón (tanto para ellas como para ellos, por supuesto). Según una investigación publicada en la revista Psychological Science, la gente parece más atractiva cuando forma parte de un grupo que en solitario.

Este fenómeno sugiere que tener amigos alrededor podría ser una manera de aumentar el atractivo percibido. Según científicos de la Universidad de California, San Diego, las personas tienden a «promediar» las características de las caras de un grupo , así que pueden percibir el rostro de una persona como más aceptable o regular de lo que sería de otra manera.

A pesar de que tener un aspecto corriente puede parecer algo malo, la investigación sugiere que no lo es necesariamente en el caso de la atracción. «Las caras comunes son más atractivas, probablemente debido a lo raro de las idiosincrasias poco atractivas» explica Drew Walker, autor del estudio. Y compara con gracia: « Tal vez ocurre como con las familias de Tolstoi: todas las personas hermosas se parecen, pero cada persona fea lo es a su manera».

Walker y su colega Edward Vul sospechaban que el atractivo de los rostros comunes, junto con la tendencia de codificar los grupos de objetos como un «conjunto», en realidad podría apoyar el «efecto animadora». Para probar esto, los investigadores realizaron cinco experimentos con más de 130 estudiantes de pregrado.

A los participantes se les mostraron imágenes en las que aparecían cien personas, y se les pidió que calificaran su atractivo. A veces, la persona evaluada estaba en un retrato de grupo con otras dos personas, y otras veces las imágenes fueron recortadas para mostrar a la persona sola.

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En general, los participantes calificaron ambos sujetos, femeninos y masculinos, como más atractivos en la foto de grupo que cuando aparecían representados solos. Ser visto en un grupo confiere un beneficio que es más o menos suficiente como para subir a alguien del percentil 49o al 51o en la escala del atractivo. «El efecto es sin duda pequeño, pero algunos de nosotros necesitamos toda la ayuda que podamos conseguir», bromea Vul .

En otros experimentos , Walker y Vul descubrieron que en las imágenes no tiene que haber un retrato de grupo cohesivo para obtener este efecto. Cuando se pidió a los participantes que calificaran el atractivo de una persona de un collage de 4, 9 y 16 imágenes, la imagen de grupo seguía siendo clasificada más alta que cuando la imagen de esa persona era presentaba sola.