Ciencia

Descifrado el ADN de un oso cavernario de hace 400.000 años en Atapuerca

El estudio demuestra que el genoma puede conservarse durante cientos de miles de años en las cuevas, quizás también el de humanos

josé manuel nieves - Actualizado: Guardado en: Ciencia

El estudio, que detalla el genoma mitocondrial de un oso de hace 400.000 años hallado en la Sima de los Huesos de Atapuerca (Burgos), demuestra que el ADN puede conservarse durante cientos de miles de años en las cuevas, lo que resulta muy prometedor para futuros análisis de restos humanos. De hecho, el ADN analizado es el primero de esta antigüedad logrado en un ambiente distinto del suelo helado del Ártico.

Este trabajo, publicado en la revista estadounidense PNAS (“Proceedings of the National Academy of Sciences”), supone además un avance para el conocimiento de la historia evolutiva de los osos de las cavernas. El sistema utilizado en la investigación puede facilitar el análisis del ADN en fósiles humanos, como en “Homo heidelbergensis”, antecesor del neandertal, también encontrado en la misma Sima (cerca de una treintena de muestras). En este caso, el problema estaría en eliminar la contaminación por ADN moderno.

En declaraciones a Efe, Juan Luis Arsuaga, co director de los yacimientos de Atrapuerca, ha explicado que, con independencia de sus implicaciones para el estudio de ADN humano prehistórico, este hallazgo científico es en sí mismo «muy importante», porque permitirá conocer más sobre el «árbol evolutivo» de los osos cavernarios. El científico recuerda que los estudios más antiguos de ADN de úrsidos eran hasta ahora de poco más de 100.000 años.

Probarlo en homínidos

Arsuaga ha manifestado su intención de probar el mismo método sobre los homínidos de la Sima de los Huesos, que tienen una antigüedad parecida a la de los restos de oso analizados. En principio, considera el investigador, parece lógico que con restos humanos se pueda hacer lo mismo que se ha hecho con los de oso.

Sin embargo, el principal avance es el propio método utilizado por los investigadores para obtener secuencias completas de ADN a partir de fragmentos cortos, como los que se pueden encontrar en restos de esta antigüedad.

Hasta ahora no se habían hallado secuencias largas de ADN con más de 120.000 años en medios distintos al suelo helado permanentemente. El ADN mitocondrial se localiza en unos orgánulos de las células denominados mitocondrias y es diferente del ADN nuclear.

En 2006 Cristina Valdiosera había mostrado que se conservaban fragmentos muy cortos de ADN mitocondrial en los osos fósiles de la Sima de los Huesos. En el presente estudio se ha conseguido aplicar una mejora en la técnica de extracción de ADN antiguo y así ha sido posible recuperar y ensamblar fragmentos ultracortos (30-50 pares de bases) para reconstruir el genoma mitocondrial completo.

Además, han colaborado en el estudio la facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad de Bangor (Gran Bretaña), el departamento de Anatomía de la Universidad de Otago (Nueva Zelanda) y el departamento de Arqueología de La Trobe Universidad en Melbourne (Australia),

El Museo de la Evolución Humana de Burgos exhibe los fósiles más destacados del “Homo heidelbergensis”, restos fósiles de los osos encontrados en la Sima, el “Ursus deningeri”, como dentición, mandíbulas o huesos de las extremidades. Este plantígrado es el antepasado del Oso de las Cavernas típico del Pleistoceno superior. De mayor tamaño que los grandes osos actuales, su dieta contenía menos carne que la de los osos pardos.

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