geología

Las misteriosas «columnas» de «Pobiti Kamani»

En este recinto geológico se puede pasear por el fondo del mar sin necesidad de utilizar una bombona de oxígeno

aurora vasco - Actualizado: Guardado en: Ciencia

A tan solo 18 kilómetros de la ciudad de Varna, Bulgaria esconde un tesoro para los amantes de la geología. El complejo de «Pobiti Kamani» es un fenómeno geológico único por sus características. En un paisaje casi desértico se alzan majestuosas columnas de piedra de diferentes alturas –que pueden llegar hasta los diez metros de alto y los nueve de diámetro–. El recinto abarca 70 kilómetros cuadrados y en él se reparten siete grupos de más de 300 postes cada uno.

A diferencia de lo que pueda parecer a simple vista, estas «columnas» no fueron creadas por la mano del hombre. Hace 50 millones de años, el espacio donde están situadas estuvo inundado por aguas marinas, por lo que la teoría que se cree más acertada es la que explica su formación por la actividad de bolsas de gas metano filtradas hasta la superficie. El gas habría salido del interior de la Tierra y, en su viaje a través del agua, se habría ido solidificando adquiriendo su característica forma.

La imaginación vuela en «Pobiti Kamani». El paso de los años ha convertido el recinto en la arcilla perfecta para el viento y la lluvia, que han modelado las rocas con aspectos caprichosos. Entre ellas, se puede distinguir fácilmente un león, un camello, un grupo de setas e, incluso, los conocidos como «soldados de piedra».

Un «bosque» de piedra lleno de vida

La erosión ha sido la culpable del aspecto actual que presentan. De lejos, «Pobiti Kamani» parece un auténtico bosque –de hecho, la traducción de este nombre búlgaro sería «bosque de piedra»–. En algunos de los recovecos que deja la roca han salido pequeños brotes de musgo que simulan los troncos de los árboles.

Estas piedras no fueron documentadas por escrito hasta el s.XIXY es que, a pesar de que el material rocoso es inerte, «Pobiti Kamani» es el hogar de múltiples seres vivos: no sólo musgos y líquenes, sino también pequeños arbustos y mamíferos conviven entre sus columnas. No es difícil contemplar roedores paseando entre ellas o, incluso, utilizando las oquedades de la piedra como hogar.

Además, observando con atención el suelo, se pueden encontrar fósiles numulites de organismos unicelulares con caparazón calizo en forma de disco. En el carrusel de fotografías que acompaña este texto se expone una imagen de un numulite encontrado en «Pobiti Kamani», uno de los pocos lugares donde podrás pasear por el fondo del mar sin bombona de oxígeno.

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