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Imágenes inéditas de una tribu totalmente aislada en la Amazonía

Indigenistas conocían su existencia, pero nunca los habían visto. Los preservan hace más de dos décadas del avance de ganaderos y madereros ilegales

verónica goyzueta - Sao Paulo - Actualizado: Guardado en: Ciencia

Ellos son nómadas, cazadores, viven aislados en el medio de la Amazonía brasileña y gritan «enemigo» en dialecto Tupi-Kawahiva, cuando sienten la presencia de hombres que los observan y los filman, como puede verse en las imágenes exhibidas esta semana en la televisión brasileña. Los indios Kawahiva, una de las últimas tribus amazónicas que viven aisladas del contacto del «hombre blanco», fueron filmados por primera vez por especialistas de la Fundación del Indio (Funai), que los siguen de cerca y los protegen hace más de dos décadas.

«No estábamos allí para encontrarlos. Estábamos para verificar las invasiones en los límites del área», dijo a TV Globo Jair Candor, indigenista de Funai, que cuida a distancia de esta tribu que los filmó por primera vez, después de dedicar más de dos décadas de su vida a protegerlos. Hasta este contacto, los indigenistas de la Funai sabían de la existencia de la tribu Kawahiva, pero nunca los habían filmado, sólo habían encontrado campamentos provisionales.

Las imágenes de la Funai muestran un grupo de nueve indios desnudos y armados con lanzas y flechas. Entre ellos, una mujer embarazada y otra que carga dos niños pequeños, uno al frente y otro en la espalda. Ellos se asustan con la presencia de otros hombres y huyen rápidamente en medio de la selva.

Los Kawahiva usan objetos hechos con materia prima encontrada en la selva, hojas de palmera, troncos y lianas, con las que fabrican canastas, hamacas y cabañas provisionales. Los cuchillos de corte usan la uña de animales salvajes. Por ser cazadores, los Kawahiva se mudan cada vez que acaba la caza.

El territorio donde vive esta tribu está en un área que corresponde a casi cinco veces la superficie de Madrid y está protegida para preservar la región del avance de las haciendas de ganaderos, madereros y de los mineros ilegales, conocidos como garimpeiros. El área queda cerca al municipio de Colniza, en la frontera entre los estados de Mato Grosso y Amazonas, y cerca de una carretera, que fue construida para transportar la producción agrícola de la región, lo que complica aún más el trabajo de preservación y protección de la tribu.

La Funai sólo se acerca a una tribu aislada cuando corre riesgo de exterminio y en 2005, la tierra de los Kawahiva estaba siendo vendida ilegalmente. Los estudiosos de la entidad calculan que la tribu está formada por 32 indios. Brasil es el país con mayor número de pueblos que aún viven aislados en la selva, más de 30, y la Funai los protege para evitar que con el contacto de otros humanos pierdan inmunidad y resistencia. «Cuando hay un contagio, un brote epidémico, es fulminante», explica Carlos Travassos, coordinador general de tribus aisladas de la Funai, que ya pidió al Gobierno que declare el territorio como área indígena y contener el avance de hacendados que quieren las tierras.

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