¿Se puede practicar sexo en el espacio?
Un astronauta italiano se prepara para viajar al espacio en un centro de Moscú - REUTERS

¿Se puede practicar sexo en el espacio?

La falta de gravedad dificulta la posibilidad de mantener relaciones sexuales al perder tracción

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Una de las fantasías sexuales más recurrentes de hombres y mujeres es hacer el amor en un lugar prohibido o inusual, ya que eso despierta nuestra sensación de peligro y estimula nuestros sentidos. Pero, ¿es posible el sexo en un lugar tan misterioso como el espacio? La pregunta, pese a que pueda generar alguna controversia, es crucial si en un futuro imaginamos que el ser humano llega a vivir en otros planetas. Por eso, la escritora Laura Woodmansee publicó hace siete años un libro titulado «Sex in the space». Según relata en la web especializada space.com, la autora quiso interesarse por el tema después de hablar con dos mujeres astronautas que permanecieron mucho tiempo en el espacio. «Practicar sexo en gravedad cero es muy difícil porque no tienes tracción y no dejas de golpearte contra las paredes», explica Athena Andreadis, bióloga de la Universidad Médica de Massachusetts, en la misma página. «No tienes fricción, ni tampoco resistencia».

Dudas sobre el desarrollo del feto

Para Woodmansee, pese a que se ha estudiado durante décadas cómo afectan las condiciones del espacio a los astronautas, nunca se ha analizado cómo el sistema reproductivo humano respondería a la baja gravedad de la Luna o de Marte, o ante la hiper-gravedad de un planeta gigante. «Es un tema comprensiblemente sensible, especialmente para un organismo público, como la NASA o la ESA»

Investigadores de la Universidad de Montreal pueden haber dado con la primera pista. Según observaron, los procesos reproductivos de las plantas se vieron afectados por la falta de gravedad, ya que complicaba el transporte intercelular y eso, a su vez, dificultaba el crecimiento normal de las células. Un embrión humano podría sufrir múltiples problemas, desde daños neuronales y de corazón hasta deformaciones óseas y alteraciones en el tejido muscular.«Tal vez las futuras empresas de turismo espacial deberían prohibir el sexo en órbita. Que haya vueltos espaciales con una señal bien visible que diga: 'No se quede embarazada en el espacio'», bromea Laura Woodmansee. «Pero de momento, es mejor que los astronautas no hagan nada ahí arriba»