Román Gubern, en una imagen reciente
Román Gubern, en una imagen reciente - mikel ponce

Román Gubern: «Hacer cine en España es igual de difícil que en cualquier otro país»

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Román Gubern celebra ochenta años en el Círculo del Liceo con la reedición de su «Historia del cine». Jorge Herralde le lanza una mirada cómplice. Además de cuñados son compañeros de viaje cultural. En 1969, plena resaca del 68 parisino, Gubern rubricaba el prólogo de su Historia y publicaba «Godard polémico» en la primeriza Anagrama.

Después de medio centenar de libros sobre la cultura de masas y sus iconos, Gubern retorna a la Linterna Mágica. A su vera, Manuel Gutiérrez Aragón corrobora sus palabras: «El lenguaje del cine solo se puede conocer de verdad a través de la historia del cine». Esta «Historia del cine», aclara el autor, fue un encargo editorial, como la mayoría de sus libros: «Este se agotó enseguida y alcanzó difusión en formato de bolsillo». Gutiérrez Aragón le lanza un piropo: «Que te paguen por tener una pasión es envidiable y la pasión de Román por el cine hace que te cuente muy bien las películas, incluso las malas...».

¿Cuándo despertó la pasión? Román Gubern Garriga Nogués tenía dos años cuando su familia de la alta burguesía esquivó la Revolución del 36 yéndose a San Sebastián.La primera vez que le llevaron al cine fue en 1938... «Fue una película en color de dibujos animados: salí mareado pero con muchas ganas de volver...». Ya en la posguerra, incluso para los niños del bando vencedor, la sala oscura era el refugio de la imaginación: «Allí vivimos nuestros primeros amores y sobrevivimos espiritualmente», añade Gubern.

El interés por el Séptimo Arte se reafirmó cuando Max Aub, que había trabajado con Malraux en «Sierra de Teruel», le explicó que el primer plano venía del Renacimiento, cuando se enviaban pequeños retratos para los matrimonios a distancia... «Se parecía a las fotos que adjuntamos en Internet, eso que llamo cirugía digital», bromea.

Desde los Lumière, el cine ha pasado por muchas sesiones que Gubern detalla en sucesivos epílogos hasta la «última sesión» de 2014: «Más que de cine, hablamos de audiovisual que se desdobla en el videoarte y la televisión; hoy, la vanguardia son las series americanas». La tecnología digital ha acercado el cine a la pintura... El historiador no cree que el cine haya muerto, aunque cada vez sean menos los espectadores que lo comparten en salas de exhibición. «Muchas ciudades de provincias ya no tienen cines, pero consumen más películas que nunca en televisión o internet». Crítico con la hegemonía de las majors, Gubern no peca de intelectual exquisito: «Nunca atacaré al cine de evasión... Yo sobreviví con películas como 'Horizontes perdidos...». Tampoco cae en el victimismo de los premios Goya: «Hacer cine en España es igual de difícil que el cualquier otro país».