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Quienes juren ante el Rey ya pueden elegir hacerlo con cruz y Biblia o sin ellas

El nuevo magistrado del TC, Antonio Narváez, el primero en elegir, mantuvo el crucifijo y el Evangelio

Juramento del nuevo magistrado del TC
Juramento del nuevo magistrado del TC - CASA DE S.M. EL REY
ALMUDENA MARTÍNEZ-FORNÉS - Actualizado: Guardado en: Casa Real

El nuevo magistrado del Tribunal Constitucional, Antonio Narváez Rodríguez, ha sido el primer alto cargo que ha podido elegir los símbolos que le han acompañado durante su juramento o promesa, después de que la Casa del Rey haya decidido facilitar esta libertad de elección, en respeto a la Constitución. Sin embargo, Narváez ha elegido jurar, por lo que en su juramento han estado presentes los tres símbolos tradicionales: la Constitución, la Biblia y el crucifijo.

A partir de hoy, los representantes institucionales que tengan que prometer o jurar pueden elegir si quieren hacerlo en presencia de un crucifijo y una Biblia, como ha ocurrido hasta ahora, o si sólo quieren hacerlo ante la Constitución, que debe estar presente en todos los casos.

Narváez ha jurado a las siete y cuarto de esta tarde su cargo ante el Rey en una ceremonia celebrada en el Palacio de La Zarzuela. Este ha sido el primer juramento o promesa que se celebra ante el nuevo Rey, Don Felipe, y con él se ha puesto en marcha la libertad de elección. Al juramento no ha asistido la Reina.

En la ceremonia han estado presentes los presidentes del Gobierno, Mariano Rajoy; del Congreso, Jesús Posada; del Senado, Pío García Escudero; del Tribunal Constitucional, Francisco Pérez de los Cobos, y del Supremo, Carlos Lesmes; el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, y el director general de Registros y Notariado, Joaquín José Rodríguez Hernández.

A lo largo del Reinado de Don Juan Carlos también se produjeron algunos cambios en los símbolos que presidieron los juramentos o promesas. Por ejemplo, Adolfo Suárez juró su cargo como presidente del Gobierno arrodillado, con la mano sobre los Evangelios y ante un gran crucifijo. Sin embargo, cuando juró Leopoldo Calvo-Sotelo, lo hizo de pie y se sustituyó la gran cruz de madera por otra de tamaño reducido y de metal dorado. Tras la aprobación de la Constitución de 1978, también se incorporó un ejemplar de la Carta Magna editado en 1980 por las Cortes.

Durante el Reinado anterior, todos los altos cargos pronunciaban su juramento o promesa antes los tres símbolos: la Biblia, el crucifijo y la Constitución, independientemente de que juraran o prometieran.

El fiscal Antonio Narváez sustituye a Enrique López, que dimitió tras ser sorprendido saltándose un semáforo cuando conducía sin casco y bebido. López aceptó una pena de multa de 1.440 euros y la retirada del carné de conducir durante ocho meses y dos días por un delito contra la seguridad vial.

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