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De Jorge Ordóñez, Parker, más de sus tonterías y el precio del vino en los restaurantes
De Juan Fernández-Cuesta (el 23/11/2009 a las 02:38:34, en Restaurantes)


José de la Cruz, responsable del madrileño restaurante El Almirez, es una de las personas que mantiene la sana intención de ajustar al máximo el precio de los vinos que sirve

No pretendía volver sobre ese delicioso congreso (me dicen que la inscripción costaba mil euros, y por tanto debía ser delicioso) que por desgracia ha sido acogido por tierra tan maravillosa como La Rioja, pero me han contado que la cata de garnachas de Parker fue para echarse a llorar. Y luego me he releído algunas de las últimas sentencias pronunciadas allí y me echado a reír. Se las cuento para que estén informados de la capacidad intelectual de tal congreso. Repito que yo no pude estar al tener que concluir la Guía de Vinos de ABC (que saldrá a la calle el lunes próximo, en principio) y que no puedo dar fe de todo, pero me cuentan que la cata de Parker fue surrealista, hablando a la vez que ¿cataba? de paseos con su mujer, colores de los vinos y peticiones de aplausos para las elaboraciones de Rioja. Que no hubo más que eso. Como es el único comentario que me ha llegado, me gustaría que me desmintieran mis palabras. Sería un alivio seguir pensando que Parker es aún ese Parker ensalzado por todas las bodegas españolas a las que les concede puntos suficientes para poder exportar.

Ya que vuelvo, me toca además poner en duda que las palabras textuales atribuidas al importador de vinos Jorge Ordoóñez hayan sido pronunciadas por él. Ordoñez habría dicho que si los restaurantes dejan de vender vino, muchos de ellos se verían abocados al cierre. Tamaña estupidez no habría sido escuchada nunca por mis oídos. En nuestro santo país, en nuestra santa crisis, la gente primero deja de tomar el vino que le gusta y se pasa al de la casa, luego llega la cerveza o el agua… y luego ya veremos. O sea, lo primero que deja es el vino y lo último el restaurante. Les incluyo a continuación los entrecomillados pronunciados por Jorge Ordóñez con respecto a este tema, según la organización: “En España y América el vino ha sido la mejor manera de sacar dinero en la restauración. Y no podemos sacar el vino de los restaurantes porque muchos cerrarían sus puertas. Lo que sí es cierto, es que hay restaurantes que te venden el vino al 300% más caro de su precio en un establecimiento comercial. No considero que sea hacer un negocio justo aquel que compra 1.000 botellas por su cuenta y les saque dinero indiscriminadamente”. Y la respuesta de Parker: “A mí no me gustaría que me dijeran lo que tengo que hacer o cobrar en mi restaurante. Pero no voy a negar que si los precios son prohibitivos en los restaurantes habrá que hacer algo”. No sé que es ese “algo”. O sí. Otra cata de garnachas de todo el mundo en La Rioja para que pueda seguir pagándose sus consumiciones de vino en los restaurantes.

Ya que estamos con los precios de los vinos en los restaurantes… En España muchos se han moderado. Otros te los sirven en copas apestosas. Algunos te los dan bien calentitos. Casi todos se quedan en Riojas y Riberas, y un poquito más. Y, por supuesto, todos te cobran como mínimo un 100% de más. Si hablamos de vinos a bajo precio, se puede llegar sin problemas al 300%. Si preguntas al responsable de un restaurante de calidad media-alta o alta, la contestación es que si ponen el precio en el entorno de los 10-15 euros, todos considerarían que es una mierda y que nadie lo pediría. Lo más cierto es que la situación es muy preocupante y el desconocimiento del mercado español del vino, más todavía. Hay excepciones. Por los que suelo aparecer en Madrid, existe cierto cuidado, como en los restaurantes El Almirez, Finos y Finas, La Giralda, Jota Cinco, Penela y Pimiento Verde. Y en algunos de ellos mucho interés por conocer cada día más de los vinos de España, y sobre todo por los vinos que combinen la mejor relación calidad-precio. Cada vez iremos más a vinos con un máximo de 10 euros de precio de coste para el restaurador. Y de esos hay muchos maravillosos en esta santa España.

Les pongo unos ejemplos. Finca L'Argata (Montsant), con cabernet sauvignon, cariñena, garnacha y syrah. Martúe ya con D.O. propia en Laguardia (Toledo), y cualquiera de sus vinos. Dentro de La Mancha lo último que he descubierto es el 1564 (cabernet sauvignon, merlot, syrah y tempranillo), de Bodegas Olcaviana. Tobelos, un Rioja Alta de tempranillo y garnacha, y el mismo y conocidísimo Cosme Palacio, siempre bueno. Comenge, de Ribera del Duero. Isabel Negra (Penedés), con cabernet sauvignon y merlot. Por Valencia tenemos el Pasamonte (Garnacha tintorera), de Bodegas Vegalfaro... Podría seguir, y seguiré en breve, pero por ahora les añado un blanco como el Talva, de Pagos del Vicario, y el Cristal Li, un moscatel de Alicante, y ya tienen para antes y después.