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El director de Vega Sicilia nos concedió el deseo de realizar una cata vertical (mismo vino, distintas añadas) de Vega Sicilia Único, en exclusiva para ABC y en su propia bodega. Fue protagonizada por las añadas 1995, 1999, 2000 y 2002. Del 2001, heladas de primavera cambiaron el destino del total de uva cosechada (unos 180.000 kilos), que se concedió al Valbuena.
Vega Sicilia 1995 es inmensamente largo, fino, muy elegante. Tiene carácter, fuerza, y mayor sensación frutal que en otras añadas. La añada 1999 es mi favorita, y en comparación con el anterior creo que es más corpulento, más vivo, con un grado menor de finura y elegancia y una muy superior apariencia frutal. La añada 2000 quizá se asemeja más al 1995, con mayor presencia de la barrica, más balsámicos, menos carga de fruta y todavía por elevarse. Creo que, al contrario de los anteriores, aún no ha llegado a su mejor estado, aún siendo ya éste excepcional. Con respecto al Vega Sicilia 2002, le queda un largo recorrido en botella (unos dos años todavía) para afinarse y mostrar sus mejores cualidades.
Además, Pablo Álvarez nos ofreció catar los otros vinos de la casa que estarán en el mercado el año próximo: Valbuena 2006, Alión 2007 y Pintia 2008. Sus otras genialidades, al fin y al cabo, a un precio mucho más asequible. Valbuena 2006 nos dejó en un principio algo fríos. Es un vino extraordinario que, en el momento de la cata, no mostró todo su potencial. Lo hizo al día siguiente, con un volumen y una capacidad de fascinación tremenda. El vino se había crecido veinticuatro horas después de abierto: amplio, largo, entero, fruta de inmensa calidad…
Alión 2007 es elegantísimo, muy superior ya al precio medio de venta al público, que es de unos 40 euros. Finísimo, suave, una caricia para los sentidos. Pintia 2008 quizá represente todo lo contrario. Con una estructura sobresaliente, este vino de Toro es pura fuerza, carácter, todo frutan y grandes sensaciones a menos de 30 euros.
Así completamos un año de blog (de más a menos) dependiendo por desgracia de circunstancias ajenas al que esto escribe. Es la despedida en este espacio, aunque volveremos con más y esperemos que mejor. Disfruten del verano, los que puedan, de sus vacaciones y sigan con nosotros en las páginas de ABC, con un artículo semanal los martes de vinos y bodegas de muchas partes de España. A partir de septiembre, más catas de vinos todos los sábados. Como siempre. Ha sido un placer.

Opuswine, editora de las revistas MiVino y Vinum, acaba de lanzar al mercado la Guía del Vino Cotidiano. Son cerca de 1.400 vinos a un precio máximo de 10 euros después de la elección realizada por un equipo de cata compuesto por Bartolomé Sánchez, director de ambas revistas, Javier Pulido y Luis Vida.
Bartolomé Sánchez, en la introducción, explica que “gracias a la asombrosa mejora de la enología española en las dos últimas décadas, el vino barato ya no es necesariamente sinónimo de baja calidad”. Tiene toda la razón. Es la primera vez que una publicación especializada decide realizar una guía poniendo un tope en el precio, costumbre que viene realizando ABC en su guía anual desde hace tres ediciones. El equipo de cata considera esa selección “para el consumo diario (…) una tarea de gran responsabilidad y un esfuerzo de investigación”, selección a la que han llegado después de catar casi dos mil vinos.
Un detenido (aunque no completo) repaso a la Guía del Vino Cotidiano nos permite llegar a la conclusión de que es un herramienta sobresaliente tanto para los aficionados como para los profesionales y, aunque nada es perfecto, se aproxima mucho. Siempre habrá vinos que falten, pero casi nadie los echará de menos. Por ejemplo, y antes de mostrarles una relación de los magníficos vinos incluidos, les traigo en la imagen de arriba dos vinos que me faltan: VINUM DOMI (Bodegas Vermunver), de Montsant, y QUMRÁN (Bodegas Qumrán), de Ribera del Duero. También me hubiera gustado ver en esa amplísima lista al vino manchego 1564 COUPAGE (Bodegas Olcaviana), una combinación excelente de tempranillo, merlot, cabernet sauvignon y syrah.
Pero vayamos con las elecciones de esta guía que acaba de publicarse. Un fino, TÍO PEPE, alcanza la máxima puntuación con un 9,7. Inmediatamente detrás (9,5), otras tres muestras de vinos generosos: LA INA, EL MAESTRO SIERRA (finos) Y TÍO DIEGO (amontillado). El primer vino blanco que aparece en la lista de los mejores es uno de Albacete. Es un chardonnay de 2006 fermentado en barrica y que pertenece a MANUEL MANZANEQUE. Y el primer tinto, el crianza 2005 de IZADI, de Rioja. Ambos han obtenido una puntuación de 9,2.
Lo realmente importante es que el equipo de cata es de una calidad indudable y que han trabajado con la máxima objetividad posible dentro de que “los seres humanos tenemos limitaciones y, por supuesto, nuestros gustos y querencias”. Preguntamos a Bartolomé Sánchez por vinos que le hayan sorprendido y nos cuenta un cava: GIRO RIBOT AB ORIGINE BRUT RESERVA. Nos lo define como perfecto para el verano, con un magnífico equilibrio y una gran frescura. Está puntuado con un 8,5 y compuesto por macabeo (50%), xarel.lo y parellada. Otra opción que destaca es ANDAJET, un tempranillo de Castilla-La Mancha de Bodegas y Viñedos Tornero, que alcanza el 9.
La Guía del Vino Cotidiano es un libro para disfrutar y guardar para siempre. Tiene un precio de venta al público de 9,90 euros y se puede encontrar por toda España, principalmente en librerías y tiendas especializadas.
Páganos, junto a Laguardia. Rioja Alavesa. Dominios de la sociedad Rioja Alta a través de Torre de Oña. Atardecer entre viñedos y paisajes que elevan nuestros ojos hasta la villa de Laguardia, al este, y a la llamada Sierra Cantabria, al norte. Una ermita restaurada. Un plato de chocolate. Muchos platos de chocolate. Una cata, sí, de chocolate y vino.
El pastelero Juan Ángel Rodrigálvarez (Pastelería Viena, Logroño) se apropia de ella junto al enólogo de Rioja Alta S.A., Julio Sáenz. Dividido en dos el tiempo, primero era oportunidad de catar seis chocolates con un porcentaje de cacao siempre superior al 60 por ciento. Luego, ya metidos en faena, momento para confundir en la nariz, en la boca, entre todos los sentidos, recreaciones distintas de chocolate y de vino. No fue exactamente así, en mi caso. Y creo que acerté.
Los elementos incluidos eran, por parte de Rodrigálvarez, los siguientes chocolates: Alpaco (Ecuador), Manjari (Madagascar), Guanaja (América del Sur) y Abinao (Ghana). Por Julio Sáenz, la elección recayó en los vinos Barón de Oña 2005, Aster 2002, Viña Ardanza 2001 y Gran Reserva 904 de 1997. Antes de, para abrir boca nos sirvieron un estuche de seis chocolatinas de la marca Valrhona (y la cito por si alguien quiere hacer el experimento) compuesto por esos cuatro anteriormente nombrados más Caraibe y Tainori.
Y seis tipos distintos de chocolate entrelazados con cuatro vinos sumaron en mi boca veinticuatro posibles combinaciones. Viña Ardanza y 904 entre los vinos y Alpaco entre los chocolates fueron los que mejor se comportaron según mi gusto. En el lado negativo, Barón de Oña 2005 y Manjari. Y bien juntitos, me quedaría con el Tainori amarradito al Viña Ardanza 2001 y el Alpaco al Gran Reserva 904.
Casi les recomendaría a los amantes del vino y del chocolate que se reuniesen unos cuantos amigos y realizasen la prueba con esos mismos vinos o, quizá, no. Y valiese el Viña Arana 2001 (vinazo) por el Barón de Oña 2005. Todos los vinos se pueden comprar por venta directa desde La Rioja Alta, S.A., a través de internet (casi aseguraría que sin coste por envío). Lo digo, simplemente, porque se sorprenderían de los precios. Por ejemplo, el Viña Ardanza 2001 cuesta 15,23 euros la botella.
Los quince miembros del jurado de catadores, junto con responsables de la Denominación de Origen Jumilla, al concluir los dos días de cata
La Denominación de Origen de Jumilla, que comprende municipios de las provincias de Murcia y Albacete y tiene su sede en Jumilla (Murcia), acaba de celebrar su XVI Certamen de Calidad. Más de cien vinos optaron a los distintos galardones, con una calidad bastante superior a la que me encontré la última vez que fui jurado de este concurso, hace tres años. Altos de Luzón 2007, de Bodegas Luzón, fue el ganador de la que se considera principal categoría, en la que se encuentran los tintos envejecidos en barrica de los años 2007 y anteriores.
Además, en las categorías de vinos blancos y rosados quedó desierta la medalla de oro. Durante la cena de gala en la que se entregaban los premios, un murmullo que yo consideré de desaprobación hacia la decisión tomada por el jurado se generalizó por toda la sala cuando conocieron los bodegueros que no habría oro. Esos mismos bodegueros lo único que debieran hacer es mejorar (y muchísimo) la calidad de sus vinos, sobre todo de los blancos, que en muchos de los casos catados no tenían un pase.
Los premios principales fueron los siguientes. Jóvenes añada 2008- 2009 sin madera: Dominio de Ontur Syrah 2009. Jóvenes con barrica 2008- 2009: Familia Pacheco Cuvee Elena 2008. Jóvenes Monastrell sin barrica 2008-2009: Castillo de Jumilla 2009. Jóvenes Monastrell con barrica 2008-2009: Juan Gil 2009. Reserva y Gran Reserva: Castillo de Jumilla 2004. Dulces: Silvano García Monastrell 2009.
Tintos envejecidos en barrica 2007 y anteriores: Oro: Altos de Luzón 2007, de Bodegas Luzón. Plata: Alceño Monastrell 2006, de Bodegas Pedro Luis Martínez. Bronce: Hacienda Pinares 2006, de Bodegas Hacienda Pinares.
Tintos crianza. Oro: Casa de la Ermita Petit Verdot 2006, de Bodegas Casa de la Ermita. Plata: Castillo de Luzón 2007, de Bodegas Luzón. Bronce: Alceño Selección 2006, de Bodegas Pedro Luis Martínez

No se trata, al fin, de balas, sino de munición. Notas musicales que componen siempre esas melodías que nos encontramos dentro de cada botella. Munición nacida en los viñedos. Obras de arte. Toda una orquesta. Un espacio inmenso lleno de instrumentos. Y un director: Quim Vila. Vuelve la magia.
Aconsejo a los amantes del vino un fin de semana y algo más en Barcelona. Saborear la gastronomía, sus tiendas, una copa tras una cena... Temperaturas suaves, próximas las máximas a los 20 grados, y cielos cubiertos para el fin de semana. Un sábado de tiendas que puede dar paso a un domingo en la Llotja de Mar (Paseo de Isabel II, 1) para asistir a la tercera edición del Premio Vila Viniteca de Cata por Parejas (en la imagen superior).
Se trata de un concurso de cata por parejas, abierto a mayores de edad de cualquier país, ya sean profesionales o aficionados al vino. Y en realidad acaba por convertirse en un espectáculo para los sentidos, acompañado, además por una degustación de vinos de decenas de grandes bodegas. Todo será entre las diez de la mañana y las seis de la tarde del domingo 21 de marzo. Bodegas como Alonso del Yerro, Tomás Cusiné, Pagos de Familia, Niepoort, Cims de Porrera o Torres presentarán sus vinos.
Como si fuese el prólogo de “La Música del Vi”, en su Sexto Movimiento. Mismo lugar, un día después. Día 22 de marzo, desde las 11 de la mañana y hasta las 20 horas. O sea Casa Llotja de Mar. Ese inmenso espacio lleno de instrumentos. Ese director de orquesta. Esas notas tan afinadas… Estragos de placer musical. El concierto tiene un precio, y me atrevo (y pido disculpas por si alguien se ofende) a decir que mínimo en comparación con la oferta, que detallaré más adelante: 150 euros. Son nueve horas de la mejor música, de las notas vinícolas más bellas que se pudieran escribir, de escuchar a tus sentidos cómo gozan de la vida. Les aconsejo que se lean el total de bodegas presentes en “La Música del Vi”. Creo que busquen lo que busquen, allí estará. Yo buscaré placer, y lo encontraré.
BODEGAS INCLUIDAS: 4Kilos Vinícola, Aalto, Abel Mendoza, Alonso del Yerro, Alta Vista, Álvaro Palacios, Artadi-Cosecheros Alaveses, Astrales, Avgvstvs, Belondrade, Bernabeleva, Berta, Billaud-Simon, Bodega Contador, Bodega y Viñedos Solabal, Bodegas Bernabé Navarro, Bodegas Castaño, Bodegas La Tapada, Bodegas Mauro, Bodegas Monasterio, Bodegas y Viñedos Ángel Lorenzo Cachazo, Bodegas y Viñedos Artazu, Bodegas y Viñedos el Sequé, Bodegas y Viñedos Maurodos, Ca N’Estruc, Cámbrico, Can Grau Vell, Cap de Barbaria, Carchelo, Casa Lapostolle, Castell del Remei, Castillo de Monjardín, Celler Cérvoles, Celler del Pont, Celler del Roure, Cepa 21, Ceretto, Champagne Delamotte, Champagne Salon, Champagne Bollinger, Chanson Père et fils, Château Dereszla, Château Faugères, Château Fuissé, Clos d’Agon, Clos des Fées, Clos Erasmus, Descendientes de J. Palacios, Domaine d’Eugénie, Domaine de Fontbonau, Domaine de la Lorentine, Domaine de Marcoux, Domaine des Fées, Domaine Familial L. Dupont, Domaine Marcel Deiss, Domaine Paul Jaboulet Ainé, Domaine Zind-Humbrecht, Dominio de Atauta, Dominio de Pingus, Dominio do Bibei, Eilan Gillan, Emilio Moro, Emilio Rojo, Equipo Navazos, Etter, Finca Abadía Santa María Retuerta, Finca Allende, Finca Coronado, Finca Nueva, Finca Sandoval, Finca Villacreces, Jiménez-Landi, La Vinya del Vuit, , Langlois Château, Las Rocas de San Alejandro, Laurona, Léopold Gourmel, Les Foros de Latour, L’Origan, Lusco do Miño, Lustau, Macizo, Manyetes, Mas Alta, Mas Martinet, Masia Serra, Mira, Muga, Niepoort, Ossian Viñedos y Vinos, Ostatu, Pago de Carraovejas, Pagos de María, Paisajes y Viñedos, Paixar, Palacios Remondo, Pardas, Partida de Bellvisos, Pintia, Pittacum, Portal del Montsant, Portal del Priorat, PSI, Quinta Sardonia, Rafael Palacios, Raventós i Blanc, Recaredo, Remelluri, San Román, Schloss Gobelsburg, Señorío de San Vicente, Sierra Cantabria, Sierra Salinas, Sot Lefriec, Tardieu-Laurent, Telmo Rodríguez, Terras Gauda, Teso la Monja, Tomàs Cusiné, Trimbach, , Torcas, Traslanzas, Uvas Felices, Viña del Albaricoque, Venus la Universal, Vetus, Viña al lado de la casa, Viñedos de Páganos, Vizcarra y Zárate.

Cata de Viña Tondonia en el Hotel Hilton (Valencia), dentro del IX Encuentro Verema
Fin de semana en Valencia, con cata vertical de un maravilloso PASAMONTE, nuevos vinos con futuro aunque con exceso de comodidad, como LADRÓN DE LUNAS Y ECLIPSE, comida en Requena con el nuevo crianza de COROLILLA y el BASSUS PREMIUM y, por fin, visita a la Bodega HISPANO SUIZAS. Digo por fin porque era la cuarta visita y jamás estaba terminada. Merece la pena, y si eres uno de esos afortunados que consigues dormir en unas de sus cinco habitaciones, será superior.
Visita a ENÓPATA, en la Plaza del Arzobispo, en Valencia, para satisfacer los deseos de vista, olfato y gusto. Todo, perfecto, con un servicio espléndido y unos vinos que correspondieron con lo que necesitaba. Lo único que no quedó satisfecho fue el oído, con varias notas de desdén del responsable, Juan Ferrer, hacia el ENCUENTRO VEREMA y hacia los cavas. Y digo desdén porque sus palabras y sus sonidos eran puro desdén: “Indiferencia y despego que denotan menosprecio”.
Lo cierto es que yo me encontraba en Enópata con ansias de probar magníficos vinos extranjeros (de cualquier parte del mundo) con una excelente relación calidad-precio y que ese precio no fuese excesivo. O sea, unos cinco euros la copa de media, algo que casi todos los aficionados al vino se pueden permitir. Fueron al fin seis vinos, acabando la fiesta con un excelente español de Priorato, un TORROJA 2007 que en las tiendas se encuentra a unos 30 euros la botella. Entre los cinco anteriores, un argentino, un chileno, un francés, un portugués y un surafricano, y dos que en mi opinión valieron mucho la pena: SIGNAL HILL 2001 (petit verdot) y PÉREZ CRUZ 2003 (carmenere).
Concluyo con Enópata: es un sitio altamente recomendable. Más, es una genialidad, un espacio maravilloso creado por un excepcional profesional como Juan Ferrer. Sin embargo, las opiniones únicas y radicales en el mundo del vino sobran, y allí en sólo una hora mis oídos recogieron suficientes intransigencias y menosprecios hacia todo lo que no fuera su postura única.
Acabo en Verema. Viernes y sábado en el Hotel Hilton, en Valencia. El IX Encuentro Verema fue una delicia, un homenaje al vino, un momento en el tiempo que debe quedar grabado, una espléndida organización. Verema fue esta vez un placer, no como hace un año en Madrid. Catas (casi) personalizadas, y en mi caso la dirigida por Jesús Barquín sobre los grandes vinos andaluces, con 16 muestras de Jerez, Sanlúcar y Montilla. De ellas, me quedo con AMONTILLADO TONEL VIEJO DE ALVEAR y el PALO CORTADO RELIQUIA DE BARBADILLO. Pero esos son mis gustos. Y para gustos se hicieron colores. Y hasta vinos, aunque alguno lo olvida.

Me gustaría robarle las ideas a un enólogo valenciano que ha contado en su último blog (lasprovincias.es) la historia de “El burro, el padre y el hijo”. Lo que no he entendido en esa historia es cómo no iban padre e hijo haciendo camino con una botella de vino, quizá con una botella de su vino, LADRÓN DE LUNAS, a partir de tempranillo, cabernet sauvignon y bobal, uvas vendimiadas manualmente a la luz de la luna “para preservar la frescura del grano”.
Me he quedado con “El burro” porque su autor (seguro que sólo por un momento) se mimetiza con el personaje y escribe “valla tostón” en vez de “vaya tostón”. En cualquier caso, habrá que probar ese Ladrón de Lunas en un par de semanas, en mi tercer viaje del año, esta vez a mi querida Valencia, a las bodegas que se puedan de la zona de Requena. Antes, ya fueron Priorato y Somontano. Y de Somontano les quiero hablar. Más en concreto, es el turno de BODEGAS PIRINEOS y de joyitas bien baratas que me he encontrado.
Algunas saldrán al mercado en el otoño, y otra está a punto de desaparecer, pero es altamente recomendable: Pirineos Gewurztraminer 2008. Si quieren, no se apeen del burro (como debieran haber hecho padre e hijo) y mantengan que los vinos blancos deben tomarse del año. Pues craso error. Ha calado tan hondo la “tomadura de pelo” de muchas bodegas hacia el consumidor medio que estos desdeñan blancos de añadas anteriores y se afanan en consumir vinos que aún no están en su plenitud.
¿Qué es lo que sucede? Que las bodegas (siempre existen excepciones) han hecho creer que el mejor vino es el último. Por ejemplo, que en el verano de 2010 sólo se deben consumir los blancos de la añada 2009, que los anteriores “están pasados”… Así, las bodegas no tienen inmovilizado en forma de vino en sus propiedades y el dinero corre (si es que en estas épocas que vivimos aún corre). Decenas de casos existen, sobre todo con las uvas albariño y treixadura. También se empiezan a comprobar ejemplos con la verdejo. Y el último me lo he encontrado junto a Barbastro (Huesca), en las Bodegas Pirineos, durante una cata de dieciséis vinos.
Entre ellos, el PIRINEOS GEWURZTRAMINER en sus versiones 2009 y 2008. Añada 2009, con dulzor, fruta tropical, plátano, recuerdos a moscatel, en alguna momento aparece mayor frescura que en otras de su misma especie. Bien, vale. Añada 2008: un magnífico vino, con creciente interés por toda la gama frutal que desarrolla la elaboración. Una visión distinta, finura y elegancia. Superior. Coincidencia entre todos los participantes en la cata. Por fortuna, esta bodega mantiene la seriedad que no tienen otras y aún subsiste en el mercado la versión 2008.
Aparte, probamos otro blanco que ya es una genialidad (aunque aún le falta afinarse) y estará en el mercado en otoño. Todavía no tiene nombre ni precio, aunque rondará los 15 euros. Y también un altísimo nivel en un tinto (syrah, con toques de garnacha y cabernet sauvignon), al igual que el anterior para otoño, y un precio que se aproximará a los 20 euros. Por supuesto, aún quedaba por probar el vino que considero más reconocido de la bodega. Como siempre, espléndido: MARBORÉ. En su versión 2004, gana en finura y pierde peso de fruta y densidad.
Todo ello supone que no todas las bodegas de Somontano viven en esa especie de letargo en el que se ha sumido esta Denominación de Origen en los últimos tiempos. Sobre todo, cuando el Consejo Regulador se queda con la copla de que es la tercera D.O. más reconocida de España. Puede ser, pero aún no se han percatado de que en España reconocer, reconocer, sólo se reconoce una: Rioja.

Siempre fue un pais dejado de la mano de Dios y el terremoto le ha quitado ya hasta la palabra pais. Cientos de miles de muertos, quizá nunca se sepa a ciencia cierta, aunque al menos queda la sensación de que a falta de que las Naciones Unidas hubieran arreglado tal desgracia antes de que hubiera ocurrido, la solidaridad mundial se ha puesto de manifiesto de inmediato. En este sentido, desde el portal de Internet más importante de España en lo que se refiere al mundo del vino tambien se ha mostrado la cara más amable para obtener fondos con la esperanza de ayudar en lo posible a los habitantes de Haití. Verema es el portal de Internet de vinos más importante de España (en opinión de uno), y en su foro general (www.verema.com) ha cundido la iniciativa. Desde allí, y desde otra dirección de Internet (http://vinosextraordinarios.wordpress.com), se ha lanzado la idea que debería cristalizar de inmediato. Verema es el sitio perfecto para obtener los máximos fondos económicos posibles y sus responsables son muy capaces de concentrar esta iniciativa. Considero que un sitio perfecto para realizar una subasta a traves de vinos cedidos por todos los foreros de Verema sería con motivo de su IX Encuentro, que se celebrará en el Hotel Hilton (Valencia) los días 19 y 20 de febrero. Por mi parte, lo que necesiten y aportar lo que pueda en forma de vinos para la subasta. Como debieran hacer los bodegueros y seguro que harán. Por ejemplo, Bodegas Roda podría subastar la colección de botellas de Cirsión (1999, 2001, 2005 y 2007) que se catarán durante el Encuentro. Queda la idea. Habrá que ver la contestación.

Primer blog del año con un repaso a distintas guías de vinos que siempre son una buena elección como libro de consulta. Son cuatro las que traemos con las puntuaciones máximas y no existe entre ellas un denominador común, una elaboración que haya acumulado los favores de las cuatro guías a la vez. Vega Sicilia y Viña El Pisón, de Artadi, aparecen en tres de ellas. Tanto la Guía Peñín, como la Guía Proensa y la del grupo Gourmets las pueden encontrar en las librerías. Yo se lo recomiendo.
Guía ABC. La Guía de ABC realiza una selección de algunos de los mejores vinos de España que encabeza con tres vinos con 98 puntos: Vega Sicilia Único 2000, Contador 2007 y Viña El Pisón 2007. Dos un punto por debajo: La Nieta 2007 y Pesus 2006. Con 96 puntos, Clos Mogador 2006 y El Nido 2006.
Guía Peñín. La Guía Peñín abre su sección de vinos excepcionales con el Vega Sicilia Reserva Especial (1989-1990-1994) y el Viña El Pisón 2007. Ambos, con 99 puntos. La lista sigue con cinco vinos en 97 puntos: Cantos del Diablo 2007, Castillo Ygay 2001, Contador 2007, Dominio de Atauta Valdegatiles 2007 y Pingus 2007. Un punto por debajo nos ilustra con una decena de elaboraciones: Alion 2005, Aurus 2005, Cirsión 2007, Dalmau 2005, Finca El Bosque 2007, L’Ermita 2006, La Viña de Andrés Romeo 2007, Pintia 2007, Valbuena 5º año 2004 y Vega Sicilia Único 2000.
Guía Proensa. Andrés Proensa mantiene, y está en su derecho, que la perfección existe. Seis vinos han alcanzado el 100: Amancio 2006, Amaren tempranillo 2004, L’Ermita 2007, Malleolus de Valderramiro 2006, Pujanza Norte 2007 y Viña El Pisón 2007. Inmediatamente después, algo más de una docena encuentran los 99 puntos: As Sortes 2008, Chivite Colección 125 Vendimia Tardía, Cirsión 2007, Clos Mogador 2007, Finca Dofi 2007, La Faraona 2006, La Nieta 2007, María Remírez de Ganuza 2005, Pedro Ximénez Viejo (Osborne), Pingus 2007, Propiedad 2007, Cisma 2006, Thermantia 12006, Trasnocho 2006, Valbuena 5º año 2005 y Viña Sastre Pesus 2006
Guía de vinos Gourmets. Hemos escogido de esta guía las elaborciones que han alcanzado una puntuación de 9,75, la máxima. Son los siguientes. Vega Sicilia Único 2000, Vega Sicilia Único Reserva Especial, Alabaster 2007, La Viña de Andres Romeo 2007, Mauro Vendimia Seleccionada 2005 y Santa Ana 1861.

Vinos de Finca Nueva (D.O.C. Rioja), última bodega que ha abierto sus puertas en España
Les dejo, para pasar las fiestas, una selección de vinos con una excelente relación calidad-precio (siempre según la opinión de uno). Casi todos han sido ya mencionados durante este 2009 que concluye, aunque esta vez se los muestro juntos, que no revueltos. Ya sea para la cena de mañana de Nochebuena, la comida de Navidad o las sucesivas posibilidades que nos depara. En la próxima comparecencia, antes de que acabe el año, les aportaré pistas de vinos blancos, cavas y generosos.
HASTA 6 euros
Laderas de El Sequé 2007. D. O. Alicante. Mucha calidad, más fruta, poderío, juventud.
Garnacha de Fuego 2008. D. O. Calatayud. Suavidad, frescura. Una garnacha para disfrutar.
Juan Gil 2008. D.O. Jumilla. Buena fruta, carácter y alegría para este vino con cuatro meses de barrica.
Estola reserva 2004. D. O. La Mancha. Muy buena elaboración. Una añada en condiciones y notable trabajo en bodega.
Altos de Tamarón 2006. D. O. Ribera del Duero. Una magnífica uva encerrada dentro de una botella a un precio mínimo. Merece la pena. Un pequeño que en realidad es muy grande.
Finca Nueva 2008. D.O.C. Rioja. Uva tempranillo para el joven de la nueva bodega de Miguel Ángel de Gregorio. Sabroso, joven, amplio. Muy entretenido.
Caecus 2008. D.O.C. Rioja. A este precio, muy recomendable. Un vino muy bien hecho.
Albiker 2008. D.O.C. Rioja. Joven, juvenil, amplio, fresco. Tiene mucho mérito.
Castillo de Albai 2008. D.O.C. Rioja. Una elaboración perfecta para disfrutar en casa.
Vegalfaro 2008. D.O. Utiel-Requena. Grande, grande. Sabroso, muy interesante. Para todos los públicos.
Main 2005. D.O. Vinos de Madrid. Un reserva para disfrutar siempre. Un madrileño redondo, equilibrado, muy agradable.
Tercia de Ulea 2008. D.O. Bullas. Expresivo, amplio, contundente, vivo, equilibrado. Amplio en boca, sabroso. Protocolo 2007. Vino de la Tierra de Castilla-La Mancha. Una elaboración muy agradable, de calidad y bastante frutal
1564 coupage 2005. Vino de la Tierra de Castilla-La Mancha. Sabroso, amplio, denso, grande. Un sabia combinación de uvas.
HASTA 15 euros
Pétalos 2008. D. O. Bierzo. Fresco, muy mineral, con evidente presencia de fruta roja. Amplio, alegre, cómodo. Caliza 2006. D.O. Dominio de Valdepusa. Un vino del que se disfruta y se disfrutará siempre.
Jiménez Landi Sotorrondero 2007. D.O. Méntrida. Un paso más de esta bodega supone un triunfo. Un gran vino. Comenge 2005. D.O. Ribera del Duero. Buena uva, buena barrica, mucho cuidado en bodega y un gran equilibrio. Remelluri 2005. D.O.C. Rioja. La frase “un vino de diario” yo la convierto con Remelluri en “mi vino permanente del mes”. Agradable, abierto, sencillo, tranquilo. Creo que nunca que me cansaré de él.
Tobelos 2005. D.O.C. Rioja. Es un vino para comer con él, para cenar con él, para acostarse con él…
Besttué Finca Santa Sabina 2007. D.O. Somontano. Un vino rotundo. Merece mucho la pena.
Terrer D’Aubert 2006. D.O. Tarragona. Sólo elaborado con la uva cabernet sauvignon, y me apasiona. Intensidad, sabor y belleza.
M.O. de Olivara 2006. D.O. Toro
Te deja la creencia de que estamos ante un muy buen vino. Integración total de todos los elementos.
Pasamonte 2006. D.O. Valencia. Para amantes de la uva garnacha tintorera, lo mejor de lo mejor. Sabor, intensidad, potencia, equilibrio, estructura.
El Regajal 2008. D.O. Vinos de Madrid. Tiene hasta distinción. Cuerpo y fruta. Finura y hasta elegancia. Sobresaliente.
Martúe especial 2006. Vino de la Tierra de Castilla-La Mancha. Lleno de posibilidades. Para dsifrutar. Calidad sobresaliente.
12 Volts 2007. Vino de la Tierra de Baleares. Naturalidad al poder. Muy conseguido. Cada vez me gusta más.
HASTA 30 euros
Ferrer Bobet 2006. D.O.C. Priorato. Notas minerales, cierta fruta, cierta potencia en nariz y más en boca. Sabe comportarse. Ya es una espléndida muestra del Priorato.
Ferratus Sensaciones 2005. D.O. Ribera del Duero. Uno de los vinos con los que no tienes que pensar. Todo es placer.
San Vicente 2006. D.O.C. Rioja. Pese a que era imposible alcanzar la elegancia de la añada 2005, un año después se mantiene en la cima gracias a la inmensa calidad de la fruta.
Sierra Cantabria Colección Privada 2007. D.O.C. Rioja. Alcanza su máxima expresión con esta añada. Equilibrio fantástico, boca apasionante. Un vino con mayúsculas.
Mather Teresina Viñas Viejas 2005. D.O. Terra Alta. Tiene una elegancia en nariz evidente. Armonía absoluta entre barrica y fruta. Final larguísimo y lleno de calidad.
Pintia 2007. D. O. Toro. Mucha presencia de fruta negra, minerales, en nariz. Aromas vivos, profundidad, maderas finas. Recupera frescura y se llena de intensidad.
Victorino 2007. D.O. Toro. Sabroso, intenso, amplio. Grande, fresco, elegante dentro de su inmensidad.
Mauro. 2007. Vino de la Tierra de Castilla y León. Mauro eleva la calidad año tras año. Intensidad aromática, fruta madura, poderío. Intenso, sabroso, redondo en boca. Un vino de mucha calidad.
Finca Terrerazo 2007. Vino de la Tierra El Terrerazo (Valencia). En boca es fabuloso, grande, magnífico equilibrio, muy intenso y con carga frutal. Una bodega valenciana sobresaliente.
AN 2006. Vino de la Tierra de Baleares. Elegante en nariz. Una boca grandísima, se mantiene la complicidad entre fruta y madera. Algo secante, muy sabroso, impactante.
En un escalón creo que inferior, pero también vinos con los que disfrutar entre los 16 y los 30 euros, están las siguientes recomendaciones: El Sequé 2007, Beryna selección 2005, Santa Rosa reserva 2004, Alto Las Pizarras 2006, César Príncipe 2006, Geol 2006, Selva de Mar 2006, Furvus 2007, Brao 2007, Chivite Colección 125 reserva 2005, Albret Viña de mi Madre 2004, Jean Leon cabernet Sauvignon 2005, Les Terrases 2007, Alonso del Yerro 2007, Pago de los Capellanes reserva, Figuero 15 meses 2005, Pago de Carraovejas crianza 2007Secreto 2005, Dominio de Atauta 2006, Aalto 2006, Hacienda Monasterio 2007, Alfa Spiga 2004, Pujanza 2006, MC 2006, Bodegas Palacio reserva especial 2005, Allende 2005, Marqués de Riscal reserva 2005, Contino reserva 2005, Tahón de Tobelos 2005, Unnum 2005, Viña Ardanza 2001. Laderas del Portillo 2006, Imperial 2004, Prado Enea 2001, Muga selección especial 2005, Secastilla 2005, San Román 2006, Bassus Premium 2007, Maduresa 2006, Magister 2005, Pago del Vicario Agios 2005 y 575 Uvas de Cámbrico 2006.

Primer 2009 es una de las ferias de vinos más interesantes de España. En la imagen, Rosa Villar, asesora de la bodega, sirve los vinos de Tavera, que mostraron un alto nivel
Todos los años por estas fechas se celebra en Madrid una de las ferias más interesantes de España al tener la posibilidad de probar los primeros vinos de la añada en curso. Tenía esta vez, además, el añadido de que este 2009 ha sido un año muy complicado en el que incluso algunas bodegas empezaron a vendimiar sus tintos antes de concluir el mes de julio. Primer 2009 suponía la duodécima muestra de los vinos de maceración carbónica, también conocidos como vinos cosecheros, con veintitrés vinos procedentes de Álava, Aragón, Baleares, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Comunidad Valenciana y La Rioja. Por denominaciones de origen, Rioja es la que mayor presencia tenía, y el vino que más me gustó de todos: Ostatu. Lo que sucede también es que el nivel era muy alto y no se haría justicia si se dejan así las cosas sin mayores explicaciones. Muchas elaboraciones por probar, muchos pensamientos por confirmar y algunas sorpresas. Empiezo por éstas, con Bodegas Tavera. Su vino de 2009, a partir de syrah (sobre todo), tempranillo y un toque de garnacha tiene clase y categoría, y es gozo, equilibrio, calma. A menos de cuatro euros la botella se convierte en la pintura más bella. Otra agradable sorpresa fue encontrarse con el Iniza, perfumes, flores y frutas deliciosas en este vino almeriense de Bodegas El Cortijo de la Vieja. Un pensamiento por reconfirmar me sucedía con el Estancia Piedra Azul, poder, concentración y calidad a partes iguales para este vino de Toro. Añada tras añada es una muestra sobresaliente de los vinos jóvenes españoles. Bodegas Solar de Urbezo, que ya ha tenido su espacio en un blog anterior, mantiene un notable nivel con su Viña Urbezo, como así se mostró también Higueruela, una elaboración de garnacha tintorera de la Cooperativa Santa Quiteria. Dejo para el final a cuatro cosecheros de Rioja que en mi opinión destacaban de los demás. Junto al ya citado Ostatu (Bodegas Ostatu), Eneas (Bodegas Muga), Erre Punto (Bodegas Remírez de Ganuza) y Luberri (Bodegas Luberri Monje Amestoy). Acabó con la sensación de que cada año bodegueros y enólogos se superan pese a que se encuentren de vez en cuando con añadas complicadas.

Reliquias de Barbadillo, vinos excepcionales catados esta semana en sus bodegas de Sanlúcar de Barrameda
Mañana, lunes 30 de noviembre, se publica junto a ABC la Guía de Vinos 2010. Estará de forma gratuita en los kioskos de toda España. Su esencia es la publicación de 500 vinos catados a un precio máximo de 30 euros. Por segundo año, incluimos en las primeras páginas una muestra de grandes vinos (en este caso, dieciséis magníficos vinos) que viven en los mercados a cualquier precio. Todos se encuentran en un escalón superior. Y son todos los que están aunque no están todos los que son. Por primer año, todos los vinos aparecen con su puntuación, en un baremo que va de 0 a 100. Aunque, después de una selección inicial de unos 3.000 vinos catados, los publicados se encuentran entre los 80 y 100 puntos. Son, por tanto, vinos notables y sobresalientes que sirven para acompañarles en este fin de fiesta del año 2009 y durante todo 2010. En esa muestra de grandes vinos incluimos dieciséis, uno por página con un comentario escrito por mí y la foto del bodeguero correspondiente, desde Pablo Álvarez (Vega Sicilia) a Joan Lliberia (Edetaria). Esos dieciséis, con sus puntuaciones, son los siguientes:
Vega Sicilia Único 2000. 98 puntos. Procede de las viñas más viejas de Vega Sicilia y todo su sabor se concentra en la boca, con buena presencia de la cabernet sauvignon como primer acompañante de la tempranillo. Un vino inmenso, carnoso, muy largo y, ante todo, elegante. Es la finura de los vinos de Vega Sicilia, es un carácter especial que domina toda la bodega, es personalidad. Pablo Álvarez personifica toda la esencia de Vega Sicilia y mantiene desde hace muchos años la nave más emblemática de España en primera línea mundial. El compromiso de mantener a Vega Sicilia como un símbolo permanece. Es un símbolo. Es la máxima verdad.
Contador 2007. 98 puntos. Singulares los vinos, singular el autor. Rioja en estado puro, pero no esa Rioja de bodega. Viñedos de Rioja en escenarios exclusivos para obtener vinos exclusivos. Benjamin Romeo acapara con su Contador (tempranillo) un dominio de los tiempos del vino que no se encuentra en muchos otros sitios. Territorio conquistado gracias a un Contador inmenso. Tarro de las esencias abierto, ese en el que cabe una fruta negra inmensa y luego todo lo demás. Y todo lo demás es mucho. Exquisitez, profundidad de aromas, sensación de placer en boca, grandiosidad… Al fin y al cabo, diría que Benjamín Romeo es un romántico. Y sus vinos, así, teñidos de romanticismo.
Viña El Pisón 2007. 98 puntos. Carácter y personalidad. Juan Carlos López de Lacalle, heredero por convicción de las tradiciones de sus mayores, conserva esas raíces en un viñedo de poco más de dos hectáreas del que salen las uvas para edificar este vino, aunque bien podría entenderse que ese vino ya se edifica allí. Una vez catado El Pisón, en la memoria pervive su naturalidad. Todo lo demás es el diseño sobre el que se viste el vino y, sí, también es elegante, delicado, hasta sutil. Una tempranillo sabrosa, amplia, potente… Lo es. Y naturalmente elegante. Y elegantemente natural. O sea, la esencia de la vida. La esencia de una tierra.
La Nieta 2007. 97 puntos. Sin muchos años en el mercado, aunque el mercado acogió a La Nieta con los brazos abiertos desde su primera añada. Siempre catado, siempre esperaba que rebajara su voluptuosidad, su grandeza, ese soberano cuerpo, esa densidad, su carga frutal. Era un vino de tempranillo inmenso, pero ansiaba conocer su cara más desconocida. ¿Qué sería de La Nieta con una añada más fresca? Pues la elegancia de la finura, la sensación de placer, la ausencia de pensamiento. Marcos Eguren (hacedor de delicias) obtuvo hace un año su mejor San Vicente, y esta vez creo que es su mejor La Nieta, distinta a todo lo anterior, pero no distante.
Pesus 2006. 97 puntos. Una selección de uvas de cuatro pagos, viñedos de más de cincuenta años y una combinación de tempranillo, cabernet sauvignon y merlot. Grande, grande, grande. Si fuera un vino, ya recordaría a aromas frutales, balsámicos, especias, matices minerales… Todas esas notas compondrían una música, y esa música se podría escuchar en la boca: cuerpo, expresividad, sabiduría… Una tentación. Tentación porque induce la cata a un primer sorbo, y éste a un segundo, y a tomarse la copa y luego… Jesús Sastre, junto con su familia, tiene el dominio de la escena. Y Pesus acapara todas las artes. Pesus acapara el escenario.
Clos Mogador 2006. 96 puntos. Priorato o René Barbier. ¿Quién fue primero? La naturaleza de Priorato encerrada en una bodega. Y luego en sus vinos. Y después en nosotros. Carácter, mineralidad, terruño al fin. Rene Barbier quizá no ha compuesto su mejor obra esta vez, pero sí es la mejor obra que se podía componer a partir de la añada 2006. Y es espléndida porque mantiene el reflejo de ese suelo de pizarra, de las uvas (garnacha, syrah, cabernet sauvigon y cariñena) y de la personalidad de un hombre que aporta toda su sabiduría (como se la aportado a su hijo, en la imagen) para que nosotros recibamos nada más que gozo.
El Nido 2006. 96 puntos. Impresionante vino. El poder de la fruta, de la complejidad. El poder de una elaboración mimada. El poder del sabor a partir de una combinación de cabernet sauvignon (mayoritaria) y monastrell. Perfecto ensamblaje entre recuerdos de chocolate, especias, frutos negros… Impacta porque al fin, cuando asumes tanto sabor, “sólo” queda elegancia. La madurez de un proyecto apasionante creado en Jumilla y exportado a todo el mundo gracias a Miguel Gil (en la imagen) y su familia, los productores de vinos de mayor calidad de Jumilla; Jorge Ordóñez, importador de vinos, y el enólogo australiano Chirs Ringland.
AAA 2004. 95 puntos. Quizá aún no se entienda bien entre algunos esta maravillosa elaboración debido a un ser vino nacido exclusivamente a partir de la uva graciano. Complicada, con mucho carácter frutal y que requiere de grandes cuidados y mayor perseverancia para alcanzar todo su esplendor. AAA, hijo de Carlos Falcó, es una combinación exacta entre tierra, fruta y ligeros tostados más evidentes en nariz. Sabroso, cierto, natural. Tan natural como que ya tiene un sitio entre los mejores después de esta nueva lección de viticultura del Marqués de Griñón y de su pago Dominio de Valdepusa, en la provincia de Toledo.
Arínzano 2004. 95 puntos. “Mineral, profundo, inmenso, sabroso, amplio. Espléndido en boca”. La añada 2004 tiene menos cuerpo y sabiduría que el mejor de sus hermanos mayores (2001) y más frescura, viveza, finura, elegancia. Un reflejo de edades distintas, de edades ambas sabias, de añadas excitantes queda en mi recuerdo después de una cata conjunta. Hoy, este 2004 (tempranillo, merlot y cabernet sauvignon) supone desde mi punto de vista el mayor acierto de Fernando Chivite con un vino tinto. Un acierto que se quedará pequeño comparado con lo que descansa aún en sus bodegas. Arínzano, propiedad de la familia Chivite desde 1988, es el primer Pago en la zona norte de España.
Mártires 2008. 95 puntos. Miguel Ángel de Gregorio obtiene el primer fruto de un terruño de una hectárea de viura en La Rioja. Su carácter mineral, unido a una extraordinaria visión de su permanencia en barrica, le confieren un carácter especial. La viura llevada a un punto donde todos los matices de la madera le prestan sus mejores vestidos para componer una imagen que brillará en los mejores escaparates. Una viura hecha carne (lo nunca visto), una viura expresiva (lo nunca visto), una viura sabrosa… Lo nunca visto es lo que “fabrica” Miguel Ángel de Gregorio con este Mártires. Una viura, por fin, al alcance de todos los paladares.
Tinus 2006. 95 puntos. Primera presencia en el mercado y ya se ha subido a las alturas. Es el ejemplo perfecto de una bodega, creada por José María García de las Heras, que con menos de una década de presencia en los mercados se ha hecho un hueco importante por una sola razón: alta calidad. Los Figuero son vinos que oscilan entre el notable alto y el sobresaliente y reconocidos como un símbolo del buen hacer. Ahora es el momento de Tinus, máxima expresión de tierras próximas a la burgalesa La Horra, un tempranillo eterno, inmenso, muy sabroso y con una armonía fascinante después de haber dormido casi dos años en barricas de 450 litros.
Torre Muga 2005. 95 puntos. Juraría que es el mejor Torre Muga si me alcanzase la memoria, pero es que la memoria tampoco me alcanza para recordar un Torre Muga (tempranillo, mazuelo y graciano) mejor. Cuerpo y alma. Cuerpo para satisfacer los deseos –mejores y peores- y alma para encarnar en una botella de vino los valores de una familia excepcional, que reflejamos aquí en Isacín Muga. Torre Muga satisface los mejores deseos, de aquellos que saben dónde se encuentran los valores de los grandes Riojas. Torre Muga satisface los peores deseos, de aquellos que requieren de la lujuria para sentirse llenos. Y Torre Muga es lujuria. Lujuria porque es un exceso de placer.
Trasnocho 2006. 95 puntos. Dos modos de medir pueden existir en este complejo a veces mundo del vino. Uno, de aquellos (unos pocos) que se arrogan el poder de la sabiduría y deciden qué es perfecto y qué es imperfecto cuando todos sabemos que la perfección no existe. Otro, de aquellos (cientos de miles) consumidores que deciden qué les gusta y qué no. Trasnocho, de Fernando Remírez de Ganuza, gusta, y mucho, muchísimo. Es uno de los vinos (tempranillo y graciano) más sabrosos que he probado este año. Intenso, denso, profundo, amplio, goloso, amoroso… Trasnocho hace feliz a cualquiera y eso que todos somos imperfectos. Trasnocho, por tanto, también es imperfecto. Y genial.
Castillo Ygay 2001. 94 puntos. Una nueva vuelta de tuerca al concepto de “gran reserva”. Segunda cata en unos meses y el vino amplía sus horizontes. Dalmau Cebrián pretendía ampliar ese concepto. Reinventar el diccionario asociado a un vino de tempranillo (93%) y mazuelo que deja transcurrir su vida casi tres años (como mínimo) dentro de una barrica y al menos tres años encerrado en una botella antes de que el mercado pueda dictar sentencia. Dicto sentencia en forma de puntos, con dos más de los concedidos hace siete meses. Es un Ygay distinto, inmenso. Elementos sobresalientes (especias, cueros, finura frutal…) para saborear. Para vivir en paz. Para vivir con elegancia.
Digma 2005. 94 puntos. Dos vidas dentro de una botella, dos modos de crear un magnífico vino. Viñedo y bodega. Dos fincas en la falda sur de los montes Obarenes (Fuente Negra y Galdara), viñas viejas y una espléndida barrica para componer un vino de tempranillo untuoso, amplio, pintado de cremas golosas. Digma es sabor, finura, elegancia. Cuando la bodega obtenga el máximo poder del viñedo, una concentración frutal aún mayor y una barrica con un poquito menos de presencia, será superior. Todavía tiene tiempo por crecer ya que estamos hablando de una elaboración que acaba de nacer. Muy pocas añadas, aunque el camino escogido es el correcto.
Edetaria 2005. 94 puntos. Los vinos no son de autor, pero sí de las personas. Los vinos no se hacen en las bodegas. Nacen, crecen y se recogen en el campo. Los vinos se hacen en el campo. Joan Lliberia es una persona sabia. Y sabe que sus vinos pertenecen a la tierra. En el caso que nos ocupa, tierra de garnacha blanca para mimar, y esos mimos dan estos frutos. Un espléndido blanco, tan elegante como sabroso, afinado al máximo, tan desconocido como sobresaliente. No hay misterio entre los vinos. Sólo desconocimiento. Joan Lliberia representa hoy a muchos como él, anónimos y enamorados de la tierra. Enamorados de sus vinos. Y nosotros con él.
Junto a ellos, la esencia de la Guía son esos 500 vinos a un precio máximo de 30 euros en el mercado. Algunos también podrían aparecer entre los anteriores, como el apasionante San Vicente 2006, pese al cambio de añada, que lo he valorado con 95 puntos. Justo por debajo de él, otros magníficos vinos como Pintia 2007 (94 puntos, La Panesa y la Bota de Fino, ambos de Jerez, también con 94 puntos y algunos más con 94 y 93 puntos que me parecen geniales. Entre ellos quiero destacar un gallego (Adega do Moucho) y un catalán (Mather Teresina). Como genial ha sido mi estancia en Andalucía, catando decenas de vinos del grupo Barbadillo y con un fin de fiesta espectacular el pasado viernes con la cata de las Reliquias de la Bodega: amontillado, oloroso, palo cortado y pedro ximénez. Les dejo la imagen de estos inmensos vinos, que ya se quedan en la memoria para siempre.

José de la Cruz, responsable del madrileño restaurante El Almirez, es una de las personas que mantiene la sana intención de ajustar al máximo el precio de los vinos que sirve
No pretendía volver sobre ese delicioso congreso (me dicen que la inscripción costaba mil euros, y por tanto debía ser delicioso) que por desgracia ha sido acogido por tierra tan maravillosa como La Rioja, pero me han contado que la cata de garnachas de Parker fue para echarse a llorar. Y luego me he releído algunas de las últimas sentencias pronunciadas allí y me echado a reír. Se las cuento para que estén informados de la capacidad intelectual de tal congreso. Repito que yo no pude estar al tener que concluir la Guía de Vinos de ABC (que saldrá a la calle el lunes próximo, en principio) y que no puedo dar fe de todo, pero me cuentan que la cata de Parker fue surrealista, hablando a la vez que ¿cataba? de paseos con su mujer, colores de los vinos y peticiones de aplausos para las elaboraciones de Rioja. Que no hubo más que eso. Como es el único comentario que me ha llegado, me gustaría que me desmintieran mis palabras. Sería un alivio seguir pensando que Parker es aún ese Parker ensalzado por todas las bodegas españolas a las que les concede puntos suficientes para poder exportar.
Ya que vuelvo, me toca además poner en duda que las palabras textuales atribuidas al importador de vinos Jorge Ordoóñez hayan sido pronunciadas por él. Ordoñez habría dicho que si los restaurantes dejan de vender vino, muchos de ellos se verían abocados al cierre. Tamaña estupidez no habría sido escuchada nunca por mis oídos. En nuestro santo país, en nuestra santa crisis, la gente primero deja de tomar el vino que le gusta y se pasa al de la casa, luego llega la cerveza o el agua… y luego ya veremos. O sea, lo primero que deja es el vino y lo último el restaurante. Les incluyo a continuación los entrecomillados pronunciados por Jorge Ordóñez con respecto a este tema, según la organización: “En España y América el vino ha sido la mejor manera de sacar dinero en la restauración. Y no podemos sacar el vino de los restaurantes porque muchos cerrarían sus puertas. Lo que sí es cierto, es que hay restaurantes que te venden el vino al 300% más caro de su precio en un establecimiento comercial. No considero que sea hacer un negocio justo aquel que compra 1.000 botellas por su cuenta y les saque dinero indiscriminadamente”. Y la respuesta de Parker: “A mí no me gustaría que me dijeran lo que tengo que hacer o cobrar en mi restaurante. Pero no voy a negar que si los precios son prohibitivos en los restaurantes habrá que hacer algo”. No sé que es ese “algo”. O sí. Otra cata de garnachas de todo el mundo en La Rioja para que pueda seguir pagándose sus consumiciones de vino en los restaurantes.
Ya que estamos con los precios de los vinos en los restaurantes… En España muchos se han moderado. Otros te los sirven en copas apestosas. Algunos te los dan bien calentitos. Casi todos se quedan en Riojas y Riberas, y un poquito más. Y, por supuesto, todos te cobran como mínimo un 100% de más. Si hablamos de vinos a bajo precio, se puede llegar sin problemas al 300%. Si preguntas al responsable de un restaurante de calidad media-alta o alta, la contestación es que si ponen el precio en el entorno de los 10-15 euros, todos considerarían que es una mierda y que nadie lo pediría. Lo más cierto es que la situación es muy preocupante y el desconocimiento del mercado español del vino, más todavía. Hay excepciones. Por los que suelo aparecer en Madrid, existe cierto cuidado, como en los restaurantes El Almirez, Finos y Finas, La Giralda, Jota Cinco, Penela y Pimiento Verde. Y en algunos de ellos mucho interés por conocer cada día más de los vinos de España, y sobre todo por los vinos que combinen la mejor relación calidad-precio. Cada vez iremos más a vinos con un máximo de 10 euros de precio de coste para el restaurador. Y de esos hay muchos maravillosos en esta santa España.
Les pongo unos ejemplos. Finca L'Argata (Montsant), con cabernet sauvignon, cariñena, garnacha y syrah. Martúe ya con D.O. propia en Laguardia (Toledo), y cualquiera de sus vinos. Dentro de La Mancha lo último que he descubierto es el 1564 (cabernet sauvignon, merlot, syrah y tempranillo), de Bodegas Olcaviana. Tobelos, un Rioja Alta de tempranillo y garnacha, y el mismo y conocidísimo Cosme Palacio, siempre bueno. Comenge, de Ribera del Duero. Isabel Negra (Penedés), con cabernet sauvignon y merlot. Por Valencia tenemos el Pasamonte (Garnacha tintorera), de Bodegas Vegalfaro... Podría seguir, y seguiré en breve, pero por ahora les añado un blanco como el Talva, de Pagos del Vicario, y el Cristal Li, un moscatel de Alicante, y ya tienen para antes y después.

Foto: Heras
La casa Sotheby’s subastó el pasado sábado en Nueva York cerca de cien lotes de Vega Sicilia Único, que fueron vendidos por un montante cercano al millón de dólares. De todos ellos, un Vega Sicilia Único elaborado con distintas añadas de los viñedos de la bodega española fue rematado en 102.850 dólares, convirtiéndose en el precio más alto de la jornada. Por 66.550 dólares se vendió un Vega Sicilia de 1968, como segundo precio más alto. Además de Vega Sicilia, salieron a subasta elaboraciones de Valbuena, Alión y Pintia. En cuanto a los Valbuena, el lote 114 se llevó la palma, con 2.722 dólares por la añada 1991. Un Alión del que no se especifica añada salió por 1.936 dólares, y en 1.573 dólares fueron rematados tanto un Alión del 2003 como otro del 2001. Entre los trece lotes de Pintia, el máximo precio fue 1.473 dólares por un Pintia elaborado con distintas añadas, y otro del 2004 subió hasta los 1.331 dólares.

RIOJAPRESS/Abel Alonso
En la imagen, Kevin Zraly y Robert Parker.
Es la primera vez en mi vida que veo a una persona catar un vino sin concentrarse en lo que contiene la copa. ¿O a lo mejor es que la copa ya no contiene nada y no está catando? ¿O a lo mejor no es catador y es sólo una persona? ¿O a lo mejor es únicamente una imagen? Por cierto, si se mueven, no salen en la foto, y en la foto no aparece Pancho Campo, y tampoco la Interpol. ¡Qué desesperación!
Bueno, primer día de Wine Future-Rioja 2009, y el organizador Pancho Campo (presuntamente en busca y captura por la Interpol) no sale en las fotos (al menos en las que me ha remitido la organización). Cierre de la Guía Anual de Vinos de ABC por mi parte, por lo que lamentablemente no he podido asistir a este ciclo de conferencias, charlas, mesas redondas y lo que sea… Todas, bien lógicas. Ese que se dedica a hacer ferias dice que la venta de vinos a través de las ferias es el futuro. Aquel, experto en internet, asegura que el futuro del vino pasa por internet. Y el de más allá, que organiza concursos de vinos donde los bodegueros se ponen medallitas, aseguró que esas medallitas son el camino. A mí (en la distancia y a través de las notas de prensa), lo que más me sorprendió del primer día fue Jancis Robinson, otra Master of Wine y periodista creo que del Financial Times. Al parecer, se ha enterado ayer que los periodistas del vino no sólo tienen que catar, sino que sacar fotografías, grabar vídeos… Incluso parecía escandalizada por tener que crear opinión. ¿Y qué tenemos que crear, hija mía? Textualmente, dijo: “Ahora hay que aprender a ser algo más que un escritor. Tenemos que grabar vídeos, hacer fotos, crear opinión o utilizar nuevas redes”. Gracias, señora Robinson, me aplicaré el cuento.
Lo más serio, presuntamente también, era la cata magistral de Robert Parker, que se componía de una selección de vinos de todo el mundo, todos ellos elaborados con al menos el 90 por ciento de uva garnacha, según la organización. Los vinos escogidos fueron los siguientes.
Châteuneauf-du-Pape – Francia: Charvin 2007, Marcoux Vieilles Vignes 2007, Mont Olivet-Cuvee Papet 2007, Chapoutier Barbe Rac 2007, Barroche Pure 2007, Vieille Julienne 2007, Pierre Usseglio-Mon Aieul 2007.
España: Atteca Armas 2007, Mancuso 2005, Espectacle 2006, Clos Erasmus 2005, Aquilon 2006, Marqués de Riscal de 1945, Contador 2007.
California (EE.UU.): Pandora–Alban 2006 y Sine Qua Non Atlantis 2005.
Australia: Killikanoon Duke 2006, Greenock Creek Cornerstone 2006, Clarendon Hills Old Vines Romas 2006 y Torbreck Les Amis 2005.
Si lo permiten, y si me lo permiten, seguiremos informando. Gracias a Jancis Robinson, que me ha desvelado que además de ser escritor de vinos hay que hacer fotos, grabar vídeos, crear opinión, usar las nuevas tecnologías... ¡Qué haríamos sin ella!
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