
Por las calles de Verín ya se oyen las chocas (cencerros) que serán protagonistas del Domingo de Corredoiro, que este año cae el 27 de febrero. Están ensayando los cigarrones del carnaval. Verín es una población de Orense, a orillas del río Támega (que precisamente significa Corriente de Agua), famosa por sus vinos, sus aguas y sus “entriodos” (“entradas” a la primavera o carnavales). Se encuentra al pie de la fortaleza de Monterrei que da origen a la comarca del mismo nombre y al valle que permaneció cerrado durante siglos y que luego fue (y es) paso obligado hacia Portugal y Castilla. Localidad enjundiosa pues aquí se instaló en el siglo XV la primera imprenta de Galicia y aquí confluyen dos caminos jacabeos, el Portugués y el de la Vía de la Plata. La gastronomía verinesa es sencilla y contundente, desarrollada en lareiras (hornos) de granito.
En el Parador de Turismo se pueden degustar desde las empanadas, el lacón y el bacalao, hasta el pan de centeno, los pimientos y las filloas. El vino es todo un capítulo aparte. El microclima del valle, con temperaturas extremas que alcanzan diferencias de hasta 30 grados, dan unas uvas famosas desde hace siglos. De aquí salieron las primeras cepas españolas que llegaron a California. La denominación de origen Monterrei abarca excepcionales blancos frescos y afrutados con variedades autóctonas como la godello y la treixadura, y tintos con cuerpo a base de mencía, arauxa (tempranillo) y bastardo. Cabe destacar la bodega Terra do Gargalo, liderada por el diseñador verinés Roberto Verino, cuyo nombre real es Manuel Roberto Mariño Fernández, pero que adoptó el apellido Verino para subrayar su origen.
¡Y que decir de sus aguas! Verín ha sido durante siglos un tradicional lugar de veraneo por la calidad y cantidad de sus manantiales medicinales que ya eran un elemento sagrado para celtas y romanos. La comarca dispone de seis fuentes mineromedicinales: Fontenova, Caldeliñas, Sousas, Fonte do Sapo, Requeixo y Cabreiroá. Esta últina acaba de presentar en Madrid “Magma”, un agua mineral embotellada que contiene unas finas burbujas (agujas) que se forman al filtrarse el agua de lluvia con el gas de combustión del magma subterráneo. Cuando tocan el suelo, las gotas inician un proceso que dura más de 200 años. Primero descienden por las grietas de las rocas, filtrándose por sucesivas capas de granito y cuarcitas. A 3.000 metros de profundidad, el agua alcanza los 100ºC y en ebullición se mezcla con el gas carbónico que escapa del magma terrestre por la falla de Regua Verín. Es entonces cuando “Magma” adquiere sus finas burbujas de gas carbónico natural y enormes presiones la empujan de nuevo hacia la superficie. Tras el segundo proceso de filtrado que se produce al ascender, se extrae a 150 metros de profundidad. Carnavales, aguas y vinos. Tres tesoros juntos en Verín, pero no revueltos.
Foto: Castillo de Monterrei en Verín (Orense). Foto: Pilar Arcos

Días de vino y sombras. Días de mucho calor, incluso cuando ya se están enfriando las ascuas del mundial de fútbol. La ola africana ha dejado paso a tormentas de verano en Galicia. Es lo suyo. La verdad es que bajo los toldos de una terracita de la plaza de La Leña de Pontevedra uno ni se entera del bochorno. Con una copa de albariño bien fresquito en la mano y unos mejillones al vapor, comprados esta misma mañana en el Mercado Municipal, no hay calores que valgan. Debo de reconocer que yo era de los que decían que “El mejor blanco… es un tinto”, que "El vino blanco no es vino", quizás influido por la sabiduría popular ("Lo bebo tinto y lo orino blanco, ¡será milagro!"), o por la religión ("Vino tinto, sangre de Cristo. Cuanto tiempo hace que no te he visto, y ahora que te veo, Gloria in excelsis Deo"), pero voy cambiando de idea. Todo cambia. Los vinos españoles han cambiado mucho en los últimos años, porque han cambiado mucho las técnicas de los viticultores. Ya casi no hay rincón de España que no tenga al menos un vino de buena calidad. Y Galicia, volcada en sus blancos (es lo suyo), no es la excepción. Los vinos de Galicia ya son apreciados en el exterior. En España y en el extranjero.
Uno de los últimos elogios ha aparecido en "Los Angeles Times", que destaca que el renacimiento de los blancos españoles parte de Galicia. Sólo una pega, sus precios están "a la altura de los de Borgoña". Las aerolíneas norteamericanas United Airlines escogieron en exclusividad un vino de Martín Códax (el Burgáns 2008) para regar la fiesta que dieron en Los Ángeles tras la pasada entrega de los Óscar. Y por si esto fuera poco, Robert Parker, el gurú internacional del vino, el dios de los taninos, acaba de asegurar en una de sus popularísimas columnas de la revista Wine Advocate, que él mismo dirige, que los vinos blancos gallegos son las estrellas emergentes en el panorama vinícola internacional. Fiándose de su catador en España, Jay Stuart Miller, ha puntuado con notas muy altas los caldos de la Ribeira Sacra.
Parker ha incluido un blanco gallego, el ribeiro Viña Leiriña 2008 con 91 puntos, entre los diez mejores vinos españoles de menos de 20 dólares la botella. También ha dado 92 puntos al ribeiro blanco Gran Leiriña en una categoría de mayor precio. Podemos decir sin temor a equivocarnos que los blancos gallegos están ya a la altura de los Borgoña, los Riesling o los Chardonnay.
El calor de este año beneficia a la maduración de las uvas de zonas septentrionales, por lo que se auguran unas vendimias extraordinarias en toda Galicia que seguramente darán un vino con un excelente equilibrio entre la acidez y la dulzura de la fruta. Y para que todo el mundo pueda conocerlo, la Sociedad de Imagen y Promoción Turística de Galicia, Turgalicia, participa en un programa de cooperación internacional con socios portugueses para la puesta en marcha de las Rutas de los Vinos de Galicia y Norte de Portugal. El proyecto se integra dentro del Programa Operativo de Cooperación Transfronteriza España-Portugal, y es cofinanciado por los fondos europeos hasta un 75% del presupuesto total de 1.443.333 euros. En esta iniciativa están integrados cómo socios Turgalicia, la Axencia Galega de Desenvolvemento Rural (Agader), el ayuntamiento de Ribadavia y la Comissão de Viticultura da Região Vinhos Verdes de Portugal.
Cualquiera de los bares de La Plaza de la Leña de Pontevedra puede ser un buen punto de partida para esta ruta que recorre las denominaciones de origen Rías Baixas, Ribeiro, Valdeorras, Ribeira Sacra y Monterrey en Galicia, y Vinhos Verdes en el norte de Portugal. ¡Quién dijo calor!
Foto: Puesto de pescados y mariscos en el Mercado Municipal de Pontevedra. Pilar Arcos.
El trato estaba casi hecho, a pesar del precio. U2 iba a actuar en Vigo, un estadio relativamente pequeño para sus necesidades. La Xunta de Galicia debía arrimar unos tres millones de euros (2,5 más IVA) para equilibrar la diferencia con el menor número de entradas que se iban a vender en comparación con los grandes recintos que frecuenta el grupo. La organización del Xacobeo, con el conselleiro Roberto Varela al frente, pidió cuatro cosas:
-Algún tipo de logo o publicidad del Xacobeo en el campo durante el concierto.
-Un 1 ó 2% del caché dedicado a proyectos de reforestación, como suele ser habitual en Galicia.
-800 entradas gratis.
-Un acto con Bono en Santiago, una especie de apoyo al año del Xacobeo.
U2 rechazó todas las propuestas. Y ahí se acabó la historia. Varela también dijo no y cada uno siguió su camino. Ayer, sentado en un restaurante de Santiago, rodeado de un pequeño grupo de periodistas, Roberto Varela parecía satisfecho de la decisión. El proyecto que había presentado en público unos minutos antes, aunque más austero que en otras ediciones del Xacobeo (31 millones de euros más al menos otros diez de patrocinios privados), parecía sólido y atractivo. "Sólo es un diez por ciento de lo que habrá", dice. Un aperitivo, con, entre otras cosas, una decidida apuesta por la tecnología. Pronto anunciarán un gran acuerdo con Google que será la acción más importante dedicada a un solo acontecimiento emprendida nunca por el gigante de internet. Un camión está fotografiando estos días todo el camino con la técnica 360 grados para poder visitarlo desde el ordenador. Se anuncia además un acuerdo con la MTV para retransmitir desde Galicia varios conciertos, y con los festivales Sonar y (quizá) Benicassim para realizar ediciones paralelas el próximo año en las capitales gallegas. "Queremos que haya actividades todos los días de 2010 en todos los pueblos. Y queremos visitantes, claro, pasar de los diez millones y llegar a los once, porque nos jugamos nuestra economía". El acto oficial de presentación del Xacobeo 2010 dejó otras muchas pistas de lo que habrá:
-I encuentro Internacional de Literatura de Viajes.
-Conferencias sobre el Camino de Santiago en el Metropolitan Museum Art.
-Códice Calixtino en gallego.
-Proyectos de grandes fotógrafos, como Cándida Höffer, Manuel Valcárcel, Cristina García Rodero y Pierre Gonnord.
-Cirque du Soleil.
-Mayumaná.
-Merce Cunningham Dance Company.
-O Apóstolo, la primera película europea de animación en 3D.
-Parsifal, con Vasily Petrenko.
-La orquesta del Palau de las Arts de Valencia, dirigida por Zubin Mehta.
-Lang Lang (piano), cecilia Bartoli (mezzo), Anne-Sophie Mutter (violinista).
-Mark Knopfler.
Repite Varela que sólo es un aperitivo, porque no se puede presentar todo el menú en octubre y porque aún hay muchas negociaciones en marcha. El Xacobeo está más cerca, pero durará todo un año, con el aliciente además de que no habrá otro hasta 2021. Mucho tiempo para esperar. Sin duda, 2010 es el año.
Empecé a ver con otros ojos el mar de Vigo cuando, sin que nadie me hubiera avisado, me vi a bordo del «Nautilus» fletado por Julio Verne navegando por la ría de mi infancia para abastecerse del oro de los galeones españoles hundidos por la corsaria flota inglesa en el estrecho de Rande. Aquellas «20.000 leguas de viaje submarino» me confirmaron lo que ya entonces empezaba a sospechar: que la literatura te permite alcanzar todos los sueños. El de las Islas Cíes tardó un poco más en materializarse.