
La crisis de Túnez y Egipto puede ayudar de forma significativa a las islas Canarias. El Gobierno regional calcula que, hasta Semana Santa, llegarán 300.000 turistas más de los previstos, o 500.000 más que el año pasado. En total, desde diciembre a abril se podría llegar a 4,5 millones de viajeros, "y aún puede que nos quedemos cortos", según ha dicho el viceconsejero de Turismo del Gobierno de Canarias, Ricardo Fernández de la Puente Armas. No es cifra baladí, sino un empujón significativo para una industria indispensable, que en los últimos tiempos había sufrido la competencia barata y nueva de muchos países del Mediterráneo, incluidos los ahora afectados por la crisis política. Hay que tener en cuenta que la mayoría de los mayoristas han suspendido sus programas con destino Egipto al menos hasta marzo, aunque, en privado, muchos opinan que el impacto se extenderá hasta Semana Santa. Un portavoz del operador turístico TUI Travel, un gigante del turismo en Europa, ha confirmado que la situación en Egipto está provocando un aumento de la demanda turística hacia España para las próximas semanas e incluso para Semana Santa. Entre las islas beneficiadas, cabe destacar Fuerteventura (elegida mayoritariamente por los italianos) y Tenerife (por los franceses). Gran Canaria y La Palma son las preferidas por los alemanes.