Los mercados contra el euro
Si los llamados mercados (que no dejan de ser una simplificación ya que no tienen ni nombre, ni dirección ni teléfono para hacer una cita e intentar un arreglo) atacan el euro no es por perversidad sino por la debilidad de la moneda europea, porque emite incentivos para especular con su valor, porque se la ve indecisa y tambaleante. Y confundir la fiebre con la enfermedad suele ser un buen camino para no sanar.
Hasta ahora los jefes de la Unión Europea y sus burócratas confunden la fiebre y la enfermedad, amenazan a la fiebre (los mercados) con perseguirles y acosarles, sin reparar que el problema está en al enfermedad. Esta noche pasada los ministros de finanzas se esmeraban para meter en disciplina los mercados y lo hacían tratando de montar una fuerza disuasoria, abrumado de montones de miles de millones de euros dispuestos a salir a combatir cualquier acoso.
Quizá están animando a la fiera, estimulando a los especuladores que sienten los dedos huéspedes ante la hipótesis de especular contra ese enorme fondo de rescate. Con la garantía final de ese fondo juguetear con los activos nacionales de alguna de las economías del euro puede ser como tirar sin portera ya a pocos metros de la portería.
Culpar a los mercados por la crisis del euro es como culpar a la lluvia de la existencia de barro. De momento el gobierno español se ha enterado por imperativo de lo real, de que hay que reducir el gasto público. No estoy seguro de que lo hayan asimilado, de que lo vayan a conseguir, pero, al menos, dicen que lo van a hacer, sin entrar en detalles sobre cómo y cuando. Algo es algo, aunque esté por demostrar.

Buen día para los expertos en los mercados. Hoy deben sentirse fuertes. Europa ha contraatacado; o lo que es lo mismo: ha sacado a relucir su debilidad. Hoy subidas. En los próximos años presenciaremos futuros desembarcos a ese barco oxidado, lento y torpe llamado Europa.
De
Cari
(Enviando 10/05/2010 @ 15:25:25)
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