Aun queda prácticamente un mes para que comience el verano astronómico, sin embargo tenemos el verano meteorológico a la vuelta de la esquina. En meteorología los meses veraniegos corresponden a junio, julio y agosto y seguramente muchos de vosotros ya estáis deseando saber qué tiempo va a hacer.
Si sois seguidores habituales del consultorio y este blog, conoceréis que es prácticamente imposible hacer previsiones meteorológicas fiables con más de una semana de antelación, por lo que no podemos saber qué tiempo hará en verano con exactitud, pero a través de las previsiones estaciones si podemos saber que tendencia tomarán los tres próximos meses.
Navegando por varios de los foros de meteorología más leidos del país, me he encontrado una serie de datos ofrecidos por Eduardo "Vigorro", los cuales me han parecido sumamente interesantes por lo que me he decidido a elaborar este post.
Os pongo en situación, Sarajevo, 12 de mayo, la temperatura a las dos de la tarde marca más de 29 grados y el cielo luce prácticamente despejado. Los casi 400000 habitantes de la ciudad disfrutan de un tiempo totalmente veraniego y las terrazas están llenas de gente tomando algo.
Pocos podían presagiar lo que ocurriría tan sólo 30 horas después. Desde la tarde del sábado la temperatura iniciaría un bestial descenso que se consumaría la medianoche del lunes, llegando en ese momento la temperatura a marcar 0 grados. Por si fuera poco, los asombrados vecinos de la capital de Bosnia-Herzegovina comienzan a observar como una fuerte nevada empieza a caer, dejando en 6 horas acumulados oficiales de 9 centímetros de nieve en el aeropuerto y acumulados mayores en algunas zonas más altas de la ciudad.
El hecho es aún más insólito si queremos hacer una burda comparación con nuestro país. Para hacernos una idea, Sarajevo se encuentra a una altitud de 500-600msnm muy similar a la de Toledo, y a una latitud muy cercana a la de Bilbao. Aquí resulta inimaginable pasar del verano al invierno en tan pocas horas, aunque el clima continental de Sarajevo juega a su favor.
Ahora, seguramente muchos de vosotros os preguntareis si este suceso es normal. Evidentemente habitual no es, aunque en climas tan continentales como el que tienen en el interior de EEUU tampoco sería atípico. Eso sí, lo que es casi seguro es que los habitantes de esta ciudad con un pasado tan oscuro no volverán a vivir nada igual, y este suceso quedará para siempre en sus memorias.
Como es costumbre la Aemet ha sacado su resumen mensual del mes de Abril. A groso modo ha sido un mes más frío y húmedo de lo habitual, destacando zonas de las rías bajas, donde la temperatura media ha estado más de 3 grados por debajo de lo normal. Además las precipitaciones han sido muy cuantiosas en Asturias y en puntos de Castilla y León, situándose en más de un 300% de lo común en los últimos 30 años.
Una vez más la primavera nos mostrará su cara más inestable durante este puente de mayo, que como norma general traerá lluvias y temperaturas por debajo de lo normal para la fecha.
El descuelgue de una borrasca al oeste peninsular y su posterior reactivación serán los causantes de este mal tiempo, que se acentuará desde esta misma tarde.
Viernes: Este viernes comenzará con lluvias débiles en buena parte del interior peninsular, sin embargo con el paso de las horas irán tomando bastante fuerza y por la tarde-noche las tormentas darán que hablar en muchos puntos de Castilla y León y sobre todo del País Vasco.
Sin ningún tipo de dudas el tiempo más estable corresponderá a las Islas Baleares y al sudeste peninsular, lugares en los cuales el sol será el principal protagonista y en los que las temperaturas máximas se quedarán realmente cerca de alcanzar los 25 grados.
El 23 de enero de 2009 llegaba hasta la mayoría de los españoles un nuevo término meteorológico, la ciclogénesis explosiva. La rápida profundización de una borrasca en las inmediaciones de Galicia, que el servicio meteorológico Alemán llamó Klaus, hacía saltar las alarmas y no era para menos, puesto que esa noche las rachas más intensas de viento alcanzaban los 198km/h.
A día de hoy esta palabra que asusta nada más oírla, seguramente no tiene un significado claro para la mayoría de profanos en esta materia. La ciclogénesis explosiva no es ni más ni menos que la profundización o pérdida de presión de una borrasca en más de 24 milibares y en un periodo igual o inferior a 24 horas.
Este post viene ahora con motivo de que actualmente se está gestando en el Atlántico una nueva ciclogénesis explosiva llamada Petra, que alcanzará su máxima intensidad mañana a estar horas.
Hace poco más de un año, justamente el 9 de abril, teníamos sobre la península una excepcional situación de calor. Aquel día se batieron numerosos records de temperatura, en Murcia se alcanzaron los 37,4ºC y en ciudades que no destacan por ser calurosas, como Logroño, se llegó casi a los 31ºC.
Esos días aparecieron numerosas noticias en los medios de comunicación, en las que se atribuía estas temperaturas al cambio climático y calentamiento global. Además el grueso de la sociedad que lógicamente carece de conocimientos meteorológicos y climáticos, también se sumaban a este pensamiento.
En la burda comparación de la tabla de abajo, que lógicamente carece de todo rigor científico, nos encontramos con temperaturas que este año en algunos casos han sido hasta 20 grados inferiores. Si la corriente de una próxima glaciación hubiera estado activa, seguramente desde algunos medios informativos nos hubieran soltado algún que otro interesante titular.
Aunque la atmosfera nos lo está realmente difícil estos días, a partir de hoy ya se puede vislumbrar con cierta fiabilidad las zonas en las que el tiempo estará más revuelto durante esta Semana Santa. Por eso el blog de hoy es una predicción del tiempo en nuestro país hasta la jornada del domingo, y espero que pueda ayudar bastante a toda la gente que en mayor o menor medida pueda depender del tiempo durante sus días libres.
El descuelgue y posterior reactivación de una bolsa de aire frío que se situará al oeste peninsular, marcará el tiempo de una Semana Santa caracterizada por los chubascos vespertinos y el tiempo variable e inseguro.
En general las lluvias no dejarán grandes acumulados de precipitación, pero desde el miércoles al domingo raro será el lugar donde no aparezca el líquido elemento. Además las montañas también recibirán algo de nieve y a partir de unos 1500 metros las precipitaciones caerán en estado sólido.
Miércoles: Esta jornada comenzará con nubes y claros en casi todas las áreas, pero a partir del mediodía crecerán las típicas nubes de tormenta, que dejarán chubascos de intensidad moderada en todo el Sistema Ibérico, interior de la Comunidad Valenciana, así como en diferentes puntos de la Comunidad de Madrid y Castilla La Mancha. Por lo tanto, los pasos de Semana Santa que estén programados a media tarde en estas zonas lo tendrán bastante complicado para salir.
Sin embargo el tiempo experimentará una gran mejoría en el suroeste peninsular, y en gran parte de Andalucía así como en toda Extremadura las lluvias darán un respiro a las procesiones.
Jueves: Durante la jornada del jueves la inestabilidad cambiará de zonas y desde primeras horas de la mañana entrará un potente frente frío por el norte peninsular. En este caso las lluvias más importantes se concentrarán en diversos puntos del área cantábrica, aunque sin lugar a dudas Castilla y León será la comunidad más afectada por las lluvias este día. Así pues, las diferentes procesiones de Semana Santa programadas para esta jornada deberán estar muy atentas a la posible evolución meteorológica.
Además durante la tarde también crecerán algunas tormentas en diversos puntos, que presumiblemente afectarán en mayor medida a áreas del sudeste.
Otra jornada más, el tiempo más tranquilo y estable pertenecerá al cuadrante suroccidental de nuestro país.
Viernes: El frente frío que el jueves afectaba a Castilla y León, presumiblemente se irá desplazando al este durante la jornada del viernes, y en esta ocasión las precipitaciones más importantes se concentrarán en amplias zonas del pirineo. No obstante y sobre todo por la mañana, otras zonas llanas del interior de Cataluña como de Aragón también podrían verse afectadas por las lluvias.
Por otro lado y tras la estabilidad del Miércoles y Jueves Santo, las lluvias regresarán al suroeste peninsular y sobre todo por la tarde existe el riesgo de que se produzcan algunos chubascos en ciudades como Badajoz, Córdoba o Sevilla.
Sábado y Domingo: Parece que con el final de la Semana Santa el buen tiempo reinará en buena parte del país y el sábado tan sólo quedará algo de inestabilidad en el extremo norte peninsular, concentrándose en el área cantábrica.
Aún así y con la incertidumbre que produce crear un pronóstico con tantos días de antelación, no podemos descartar que por la tarde vuelvan a crecer algunos chubascos y tormentas de escasa entidad en algunos puntos del interior sur peninsular.
Por otro lado y si todo sigue los patrones previstos, el domingo el sol será el principal protagonista y las temperaturas experimentarán un importante ascenso.
En uno de los consultorios meteorológicos que realizo en este periódico online, un usuario me preguntó cual eran las temperaturas extremas que se habían registrado en España. En aquel momento no disponía de la información, pero me pareció un tema interesante y que sobre todo iba a sorprender a más de uno.
A pesar de que tenemos mucho kilómetros de costa y esto a priori pudiera ser un hándicap para registrar valores extremos, nuestra variada orografía, la cercanía al resto del continente y nuestra elevada altitud media ayudan a que España si sea un país de temperaturas extremas.
Como era de imaginar la temperatura más baja que se ha registrado en nuestro país se corresponde a la mayor ola de frío que hemos sufrido nunca, la de febrero de 1956. Por aquel entonces en muchos lugares la temperatura bajó de los 20 grados negativos, pero en el Lago Estangento (Lleida) y a más de 2000 metros de altitud sobre el nivel del mar la temperatura bajó de forma oficial a los -32,0ºC el día 2.
No obstante nuestro país tiene lugares muy buenos para registrar temperaturas extremas bajo condiciones de inversión térmica y en Calamocha a poco más de 800 metrossobre el nivel del mar, la temperatura descendió hasta los 30 grados bajo cero el 17 de diciembre de 1963. Además el récord de temperatura mínima más baja correspondiente a una capital de provincia pertenece a Albacete con un registro que llegó hasta los -24ºC el 3 de enero de 1971.
En cuanto a temperaturas máximas los registros son más espectaculares si cabe y durante el siglo XIX hay varias mediciones por encima de los 50ºC en Sevilla, aunque no se pudieron validar de forma oficial debido a que el instrumental usado en aquella época no cumple determinadas normas.
De forma oficial el 4 de julio de 1994 en Murcia se alcanzaron los 47,2ºC, deshaciendo así el mito de que Córdoba y Sevilla son las dos ciudades más calurosas de nuestro país. No obstante comparten la segunda plaza con un registro de 46,6ºC que en ambas ciudades se registro en la imponente ola de calor de 1995.
Ayer día 20 de marzo y tras muchas jornadas en las que era muy difícil ver una sola gota de agua en muchos puntos del país, nevadas en cotas no muy altas y grandes cantidades de precipitación sorprendían a los vecinos de muchos puntos del sudeste e interior peninsular.
Sin ningún tipo de dudas, la localidad en la que más ha destacado la nieve ha sido en Bullas (Murcia) que contando con tan sólo 650 metros sobre el nivel del mar, la nevada ha dejado espesores superiores a los 20 centímetros. Las clases han tenido que ser suspendidas y a falta de confirmación podría ser la nevada más intensa registrada en la segunda mitad del mes de marzo.
No obstante, me parece un dato mucho más sorprendente el de la localidad Alicantina de Torrevieja, que ayer martes recogió 130 litros de lluvia por metro cuadrado, o lo que es lo mismo, el 50% de la precipitación que allí cae durante un año entero. En algunos otros puntos como Denia o Jávea las lluvias fueron algo más intensas alcanzando los 150mm, pero allí la media de precipitaciones es infinitamente superior y por lo tanto el dato resulta menos destacable.
También cabe destacar que por fin la lluvia ha llegado a Madrid. Desde el 2 de febrero no caía ni una sola gota en muchos puntos de la ciudad y esta pasada madrugada se han recogido más de 20 litros por metro cuadrado, e incluso en algunos momentos las precipitaciones han sido en forma de nieve, aunque no han cuajado y por lo tanto no han supuesto ningún tipo de problemas para el tráfico.
¿Estamos ante un cambio de tendencia?
La primavera ha llegado con el tiempo que la corresponde, ya que estas nevadas a finales del mes de marzo en cualquier otro año de tiempo más normal, no hubieran sorprendido prácticamente a nadie.
Por lo pronto, esta situación remitirá en las próximas horas, aunque por suerte parece que el tiempo 100% estable no regresará con nosotros. Hacía la jornada del sábado entrará una pequeña bolsa de aire frío por el oeste peninsular, que probablemente dejará algunas tormentas en el suroeste peninsular, una de las zonas más castigadas por la sequia, puesto que en muchos puntos de Extremadura no ven ni una sola gota desde hace más de 50 días.
Para más adelante el frío se marchará por completo, regresarán las temperaturas 100% primaverales, pero los chubascos y las tormentas tan típicas de esta época del año estarán a la orden del día.
Antes de nada, y como ya se puede suponer, esta pregunta tendrá diferentes respuestas, ya que cada cuerpo es un mundo. Sin embargo, en los últimos años se han elaborado grandes teorías sobre la sensación de confort humano dependiendo de las distintas variables climáticas.
La temperatura del aire es el factor que influye de manera más directa sobre el bienestar, pero no es la única: con situaciones de temperaturas idénticas, las sensaciones varían dependiendo principalmente de la humedad, y en menor medida de del movimiento del aire y de la radiación.
Pasamos a un ejemplo práctico; estamos en nuestro salón de casa a unos 20 grados y la humedad del aire es de tan solo un 30%. En este caso la sensación térmica es también de 20 grados, y ante una falta de actividad puede resultar un valor incluso algo desagradable y fresco. Otro día cualquiera, estamos en nuestro salón a 20 grados igualmente, pero afuera está lloviendo y la humedad relativa en nuestra vivienda ha subido hasta el 80%, con lo que la sensación térmica resultante es de 23ºC que sin duda es un valor muchísimo más confortable. Además de confortable también es mucho más sano mantener las humedades alrededor del 60%, ya que cuando son excesivamente bajas, los problemas e infecciones respiratorias son mucho mayores.
Tampoco hay que dejar de mirar el ahorro económico que supone esta situación, puesto que no es igual utilizar la calefacción de la vivienda para elevar la temperatura hasta los 20 grados, que tener que usarla para que alcance unos confortables 23. Sin embargo con el uso de un humidificador podemos obtener la sensación de confort deseada sin tener un gasto extra.
¿Estáis de acuerdo con estos datos? ¿Os sentís a gusto con estas temperaturas? Conozco mucha gente, sobre todo del norte del país, que no es capaz de aguantar en una vivienda a 23 grados. ¿Pensáis también que dependiendo de la parte del mundo de donde se proceda también varía la temperatura de confort? Espero vuestros comentarios...
España ha vivido en los tres últimos meses (diciembre, enero y febrero) un gran periodo de escasez de lluvias. En términos globales, es muy difícil por no decir imposible, saber si ha sido el invierno meteorológico más seco en el conjunto de la nación desde que se tienen datos, pero no cabe duda de que esta en el "top 3".
Lo que sí es oficial es que en algunos observatorios si lo ha sido, y por ejemplo en Madrid-Retiro tan sólo han caído 16,1 litros de lluvia en los tres últimos meses, frente a los 19 litros por metro cuadrado que cayeron el mismo periodo de los años 1982-1983. Otras ciudades no se quedan a la zaga y en el observatorio de León tan sólo han caído 14,6mm de lluvia, siendo el invierno meteorológico más seco desde que se tienen datos.
En otros muchos puntos no se ha batido el récord, pero se ha estado muy cerca y por ejemplo en Granada ha sido el tercer trimestre más seco con 24,8 litros y tan sólo superado por los años 1980-1981 y 1994-1995 en los que los registros fueron inferiores a los 20mm. También cabe destacar la gran sequia que está atravesando Galicia, y en los observatorio de Santiago, Lugo y Vigo este invierno está siendo el tercero más seco de series históricas que tienen casi 100 años de antigüedad.
En el oeste y suroeste peninsular, que tanto depende de las borrascas atlánticas para ver llover, la situación no es mucho mejor y en Badajoz solamente han caído 22,6 mm, viéndose este dato superado por el del año 2004-2005 en el que las precipitaciones se quedaron por debajo los 13 litros. En Sevilla también está siendo el segundo trimestre más seco desde se tienen datos, con lluvias que se quedan ligeramente por debajo de los 20mm.
Este mes de febrero que está a punto de terminar quedará en el recuerdo de muchos de nosotros por haber vivido una importante ola de frío que sobre todo nos afecto en los primeros días del mes. Este envite de aire siberiano dejaba termómetros bajo cero en casi cualquier punto de la península, aunque el amplias zonas de Guadalajara y Teruel el termómetro descendía sin demasiados problemas hasta los 15 grados bajo cero.
Sin embargo, en este post quiero hacer referencia a los datos de una estación que la Agencia Estatal de Meteorología tiene situada en la localidad madrileña de San Sebastián de los Reyes, a poco más de 10km de la Plaza de Castilla, y a unos 15km de la céntrica Puerta del Sol.
En uno de los consultorios meteorológicos que hago en el ABC los jueves, uno de los lectores/participantes me pregunto qué porqué hacía más calor cerca del mar y no en la montaña, si el sol estaba más cerca de esta. A priori, es algo que todos sabemos que es así, pero por lo que he podido ver y contrastar en estos días poca gente sabe darme una explicación coherente. Puesto que este blog también sirve para aprender nuevas cosas, voy a internar dar una explicación clara y sobre todo sencilla de este fenómeno.
Primero y para que más entendible voy a explicar brevemente el funcionamiento de la atmósfera. La atmósfera terrestre está dividida en varias capas, la más cercana a la tierra es la troposfera con una amplitud variable entre los 9 km de los polos y los 18 km del ecuador. Es en la troposfera donde se producen los fenómenos meteorológicos, y también donde se concentra la mayor parte de los gases que forman la atmósfera. La temperatura mínima en la troposfera es del orden de los -50º C. Dentro de la troposfera y de manera teórica se puede afirmar que la temperatura disminuye con la altura a razón de 1ºC cada 100 metros en aire seco y 0.6º C en aire húmedo a esta relación se la conoce como gradiente térmico.
Una vez que sabemos esto, ahora es cuando debemos explicar porque la temperatura del aire desciende con la altura. El calentamiento de la tierra se debe en su mayor parte a la radiación infrarroja emitida por el sol y capturada por la corteza terrestre que calienta a su vez el aire. Como casi todos sabemos el aire caliente tiende a ascender, pero la clave está en que los gases (el aire) disminuyen de temperatura según disminuye la presión. Por lo tanto, según ascendemos una montaña, como es lógico tenemos menos aire sobre nuestras cabezas, por lo que también tenemos una temperatura inferior que la que por ejemplo podemos encontrarnos a nivel del mar.
Eso sí, esta ley no se cumple en el 100% de los casos, ya que puede darse la llamada "inversión térmica" que tan de moda está y que trataré de explicar en el próximo post.
La ola de frío que durante estas dos últimas semanas ha estado afectando Europa, parece que por fin llega a su fin. A su paso ha dejado imágenes muy curiosas, como los canales de Venecia y Ámsterdam helados, la ciudad de Roma con una nevada considerable, varios días de nieve en Londres y registros de temperaturas que en Moscú que han llegado hasta los 29 grados bajo cero, pulverizando así récords históricos de temperatura.
Pero sin duda me ha impactado esta imagen correspondiente al día de hoy, que publica la NOAA, en la cual los colores blancos representan la nieve en el suelo. Por lo tanto y sin temor a equivocarme demasiado, podríamos decir que actualmente el 80% de los europeos pisa suelo nevado. Tan sólo la península ibérica y parte de Reino Unido se salvan de esta situación, muchas veces bonita de ver, pero que complica muchísimo el día a día en las grandes ciudades.
Aún así, aún queda por delante más de un mes de invierno, por lo tanto aunque sea de forma testimonial, esperemos ver España más blanca de lo que está actualmente.
El pasado fin de semana, España vivió un episodio de temperaturas más bajas de lo normal, catalogado por algunos medios de comunicación como la ola de frío más potente de los últimos 60 años. Bien es cierto que esto último es muy exagerado, aunque en algunos determinados lugares de la geografía española, la ola de frío continental dejó los registros de temperatura máxima y mínima más bajos desde que se tienen datos.
Entre ellos, uno de los más destacables es el del observatorio de Huelva, que a escasos metros de la costa logró registrar una temperatura mínima de -2,2ºC, batiendo así el registro anterior que databa del 14 de febrero de 1989. Tampoco deja de sorprendernos los -2,2ºC de temperatura máxima que se registraron en Ávila, superando los -1,6ºC que se registraron en la ola de frío del año 2005.
A continuación adjunto una tabla de AEMet, en la que se pueden ver los diversos récords de temperatura que se han batido estos días.
La atmosfera, como bien sabéis, siempre está en continuo movimiento. Unas veces en un lugar está lloviendo o hace mucho viento, y pocos metros más allá luce el sol o no se mueve ni una sola rama. Esta y otras muchas otras curiosidades meteorológicas, cómo en toda ciencia tienen su explicación. En ocasiones una explicación muy sencilla, y en otras, ni los científicos más cualificados consiguen ponerse de acuerdo. Por lo tanto, en este espacio trataremos de explicar de la forma más clara y entendible posible, todos estos fenómenos. Desde los más cotidianos que nos afectan en nuestro día a día, hasta temas de gran actualidad, pero que vemos un poco alejados, cómo puede ser la formación de un gran huracán… Así pues, sin tiempo que perder, comienza la andadura de este blog ¿Os animáis?